‘Paz’ en Yugoslavia

Bajo la directa presión norteamericana, salió el ‘acuerdo de paz’ para Yugoslavia.


El ‘acuerdo’ legaliza la participación étnica de Bosnia, en dos ‘entidades’ –una serbia y otra croata-musulmana– bajo el mando de un “gobierno central débil” (Le Monde, 22/11). Cada una de estas ‘entidades’ podrá establecer ‘asociaciones particulares’ con sus vecinos (Serbia y Croacia, respectivamente), tener su propio presidente, su propia constitución y su propio parlamento. “Sarajevo no será totalmente unificada” (ídem). Se trata, por lo tanto, de un paso en la dirección de la ‘Gran Serbia’  y la ‘Gran Croacia’ (ídem).


“La Federación Croata-Musulmana será rápidamente dividida en tres partes, ya que los líderes croatas buscan separar a su propio pueblo de los musulmanes, sus supuestos aliados” (The Washington Post, 22/11). El ‘acuerdo de paz’ es, por lo tanto, “el acta de nacimiento de un gheto exclusivamente para los musulmanes, encerrado entre Serbia y Croacia” (Le Monde, 22/11).


El ‘acuerdo’  “legitima una Croacia sin serbios y una Serbia sin croatas” (The Washington Post, 22/11) –es decir, estados ‘étnicamente homogéneos’– y a sus respectivos regímenes fascistas.


“Lo que el acuerdo legitima es lo que sucedió en el interin de pesadilla entre 1991 y ahora … la masiva expulsión de 2,5 millones de personas, la mayoría musulmanes, que fueron obligadas a huir de sus hogares” (ídem). “El retorno de los exiliados es ilusorio” (Le Monde, 22/11).


Dividida ‘étnicamente’, Bosnia se convertirá en un virtual ‘protectorado’ norteamericano: 60.000 hombres de la Otan (20.000 de ellos norteamericanos), bajo comando estadounidense, desembarcarán para garantizar el cumplimiento del ‘acuerdo’.