Internacionales
9/6/2026
Perú: Keiko Fujimori va perdiendo la elección presidencial
Organizarse y movilizar para impedir el fraude y por los reclamos del pueblo trabajador.

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La derecha tratará de cambiar en forma fraudulenta el resultado electoral.
A última hora del domingo 7 de junio el recuento de las elecciones presidenciales volcados por el gobierno peruano daban que Keiko Fujimori (Fuerza Popular) se estaba imponiendo por más de 100 mil votos a su oponente, Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), en la segunda vuelta del balotaje. Pero estábamos ante la clásica maniobra de la derecha, que primero hace entrar los datos de las zonas afines al oficialismo mientras posterga el resultado del escrutinio en las zonas de predominio de la oposición.
Hora por hora los resultados fueron achicando la diferencia, hasta que Roberto Sánchez pasó a encabezar el resultado ganador. Los datos oficiales nos dicen que Sánchez tiene el 50,05% contra el 49,95% de Keiko. Y falta todavía que sigan entrando datos de zonas de mayoría indígena, que han sido siempre claramente antifujimoristas.
Traspié derechista
Pedro Castillo fue destituido por un golpe en el 2023. El parlamento dominado por las bancadas de Keiko Fujimori y otras expresiones derechistas se dedicó a blindar la sucesión. Fueron destituidos dos presidentes “provisionales” elegidos por el mismo parlamento (Dina Boularte y José Jeri); las represiones contra las protestas dejaron 70 muertos y decenas de heridos y presos políticos; se realizo una “reforma constitucional” antidemocrática (sin Asamblea Constituyente elegida por sufragio universal) por la cual hasta se abandonó la Unicameral parlamentaria por un régimen bicameral (creación de un Senado); coparon con elementos derechistas organismos e instituciones (Tribunal Constitucional, Junta Nacional de Justicia, Fiscalía Nacional); contaban con el apoyo de las cámaras patronales, la prensa adicta y la intervención directa del embajador norteamericano enviado por Trump.
En el plan original de la derecha y la mayoría de las clases dominantes estaba el propósito de forzar a un balotaje entre dos candidatos derechistas: Keiko Fujimori y López Aliaga. Pero en la primera vuelta el ultraderechista Aliaga (dícese que verdadero “caballo del comisario” de Trump) fue desplazado por el repentino surgimiento de Roberto Sánchez, que pasó del 3 al 12%. Ahora están estos nuevos resultados, donde gran parte del pueblo trabajador y pobre se ha volcado a favor de Roberto Sánchez contra los candidatos derechistas y racistas: Aliaga primero y ahora Keiko Fujimori.

Limitaciones de Sánchez
Ha sido una reacción elemental de las masas. Roberto Sánchez no tiene una trayectoria política de lucha, es altamente desconocido –se ha hecho conocer en este proceso electoral por ser el representante de Pedro Castillo, el presidente preso depuesto por el golpe. Se trata de un masivo voto anti Fujimori con la única herramienta que contaba la población. Pedro Castillo fue un gobierno impotente, que no realizó ningún cambio contra el gran capital ni a favor de las condiciones de vida de las masas, sumergidas en un 80% de trabajo en negro no registrado y un creciente pauperismo.
Desde que Sánchez ganó en la primera vuelta el derecho a ir al balotaje moderó abiertamente su discurso y se rodeó de figuras conciliadoras con el gran capital minero y agroexportador. Sus declaraciones son genéricas sobre la “soberanía energética y alimentaria” y de “diversificación de la economía”, sin anunciar ninguna medida de nacionalización de las mineras que están desangrando de recursos naturales al Perú, dejando moneditas en las arcas estatales. Tampoco planteó aumentos de salarios, la estatización del sistema previsional en manos de aseguradoras y bancos. Ha prometido el ingreso de jóvenes al sistema universitario, pero no hablo de la gratuidad del mismo, ni tampoco de su estatización, que hoy está en manos de mercaderes de la educación, que ofrecen pésimas condiciones educativas mientras se llenan los bolsillos. Los dueños de las universidades privadas son en su mayoría legisladores.
Muchos trabajadores y organizaciones han decidido (y declarado) su voto a Roberto Sánchez sin confiar en él. Su plataforma esta a la derecha de la que planteo en su momento Pedro Castillo. Y se sigue derechizando, conciliando, con el gran capital. Después del cierre electoral Sánchez declaró que no va a obstaculizar el ingreso de nuevos capitales en la minería. Hay una larga lista de monopolios que vienen a profundizar el saqueo del cobre, el oro y demás minerales.
No está cerrado el proceso electoral
Keiko y la derecha tratarán todavía de cambiar en forma fraudulenta el resultado electoral. Han impugnado numerosas actas de mesas y falta el ingreso de un 7% de las mesas. También de los votos del exterior (más propicios para maniobras fraudulentas).
Hay que organizar la movilización del pueblo trabajador para impedir cualquier fraude. Los resultados de la elección de la primera vuelta, realizada el 12 de abril, fueron reconocidos por la “Justicia” Electoral, recién el 17 de mayo. Ya se ha anunciado que los resultados del balotaje del domingo 7 de junio recién se conocerían a fines de la primera quincena de julio, a pocos días de la fecha de asunción del nuevo gobierno. ¿40 días para revisar los votos de solo dos candidatos?
Esto es lo primero. Pero al mismo tiempo hay que colocar en la agitación y la acción los reclamos de las masas: aumento salarial y jubilatorio, trabajo en blanco, nacionalización del sistema previsional bajo control de los trabajadores, expropiación de las mineras y puesta a producir bajo control obrero, juicio y castigo a los responsables de los crímenes contra el pueblo, universidad estatal y gratuita.
Los trabajadores deben presentar sus pliegos de reclamos y organizar directamente la movilización contra las patronales y las instituciones que intentaran defenderlas de las demandas de los explotados. Formemos en fábricas, minas, universidades, fundos agrarios, barriadas, comités contra el fraude que intentaran sectores de derecha (hasta se habla de intentos golpistas). La “Justicia” ya ha iniciado causas judiciales contra Roberto Sánchez y su partido por financiamiento irregular en campañas electorales. Intentaran por diversos medios desconocer el pronunciamiento electoral. Hay que organizarse y movilizarse contra el fraude y cualquier intento de golpe que venga a impedir la asunción de Roberto Sánchez y, al mismo tiempo, reclamar en forma directa por las reivindicaciones del pueblo. Esto potenciará la lucha contra el fraude.





