07/04/2011 | 1171

Honduras: Represión brutal a un paro nacional

Convocado por el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), el 30 de marzo se llevó adelante en Honduras un Paro Cívico Nacional. La medida tenía por programa luchar contra la privatización de la salud y la educación, la libertad a los presos políticos y el fin de la persecusión judicial a los luchadores populares; la exigencia al gobierno de la detención de la represión contra las manifestaciones populares, el freno del alza de los combustibles y la canasta básica, y por el retorno seguro de Zelaya.

Centenares de obreros, maestros, campesinos y estudiantes garantizaron, en medio del paro, decenas de cortes en los puntos neurálgicos de todos los distritos del país. Los más importantes fueron los realizados por cientos de obreros bananeros, empleados de la transnacional Chiquita Brand, quienes paralizaron los campos bananeros y las plantaciones de caña, cruzando en el acceso a los mismos los colectivos encargados del traslado del personal. Los trabajadores de la caña sumaron a los reclamos su exigencia de aumento salarial.

La respuesta del gobierno golpista a los reclamos fue una represión salvaje. El terror fascista del Estado dejó decenas de heridos, brutalmente golpeados, y más de un centenar de detenidos. En el departamento de Colón, las fuerzas represivas dispararon a mansalva contra la población, dejando el saldo de un obrero muerto y 12 heridos de bala.

En el marco de esta feroz represión, fue atacada la sede del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Similares (Stibyts), uno de los principales del país que se encuentra a la cabeza de los planes de lucha. El ataque al sindicato dejó decenas de heridos y detenidos.

La represión fascista estatal también concentró su ataque en la universidad, desatando un salvaje ataque contra los estudiantes, ya que se ingresó en los establecimientos y se arrojó una innumerable cantidad de gases lacrimógenos en el interior de los campus. El gobierno decretó el cierre de la misma hasta tanto logre garantizar el control de la situación.

El FNRP se encuentra en debate para una nueva convocatoria a una medida de lucha para denunciar lo ocurrido, y está en campaña para difundir la situación represiva en el exterior. Desde hace varios meses, luego del aval recibido por el gobierno de Honduras por la mayoría de los gobiernos de la OEA, el golpe hondureño ya no aparece en los diarios, ni tiene un lugar prioritario en los encuentros de la Unasur.

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