28/06/2001 | 712

Suecia tuvo su Mosconi

Por Editor

Como en Salta, como en Palestina, también en Gotemburgo, los 100.000 manifestantes ‘antiglobalización’ que repudiaron en la ciudad sueca la ‘cumbre Unión Europea-Estados Unidos’, se enfrentaron con piedras a las balas que les disparó la policía. La movilización logró superar «la mayor acción de prevención y de represión de la policía sueca en la historia del reino» (Corriere della Sera). Cuando los gases, los palos y las balas de goma no alcanzaron para frenar a los piqueteros europeos, la policía disparó con armas de fuego. Hay cientos de manifestantes heridos, dos de ellos de extrema gravedad.


La manifestación de Gotemburgo -una ciudad con una fuerte tradición obrera y socialista- forma parte del movimiento ‘antiglobalización’ que debutó en la ciudad norteamericana de Seattle y que luego continuó en las manifestaciones de Praga, Niza y Quebec. El movimiento ha adquirido un carácter de masas y cuenta con un amplio respaldo popular (encuestas publicadas por los diarios italianos muestran que el 45% de la población respalda estas movilizaciones, contra el 28% que las rechaza). La razón de su crecimiento y del respaldo popular es la catástrofe que ha producido la crisis capitalista en las condiciones de vida de los pueblos del mundo, incluso en las metrópolis imperialistas.


En el movimiento ‘antiglobalización’ se expresan máltiples tendencias políticas, desde un ala derecha (reunida a principios de año en Porto Alegre) que postula la tesis reaccionaria de la regulación del capitalismo por vía impositiva, hasta un ala revolucionaria e internacionalista. Los compañeros que luchan, junto con el Partido Obrero, por la refundación de la IV Internacional (de Grecia, de Italia, de Finlandia) estuvieron presentes en Gotemburgo con un planteo revolucionario: «Fuera la Otan y la Unión Europea de los imperialistas. Por los Estados Unidos Socialistas de Europa, del Atlántico a los Urales».