13/03/2003 | 792

Una carta de protesta

Partido Revolucionario de los Trabajadores-EEK

Durante los últimos 10 años, he tenido la alegría y el honor de ser invitado a participar en muchos paneles de la Conferencia de Intelectuales Socialistas. Este año también fui invitado a intervenir en las discusiones sobre la catástrofe de la guerra en preparación, así también como de filosofía; desafortunadamente, esta vez hay muy serias razones, que nos afectan a todos nosotros, las cuales, contra mi voluntad, impidieron mi visita a la ciudad de Nueva York para este importante evento.

 

En la última década, desde 1993 en adelante, tuve la oportunidad de experimentar la frecuentemente olvidada verdad de que América no es idéntica a Wall Street, el Pentágono, los magnates financieros y los militares belicistas que amenazan a la humanidad con una guerra indefinida de destrucción y barbarismo; tuve la oportunidad de reunirme con la otra América de solidaridad y de lucha por la emancipación, la América de Thomas Paine y David Henry Thoreau, de Walt Whitman y Allen Ginsberg, de Malcolm X, Abby Hoffman, Mumia Abu Jamal, de las luchas de los Wobblies y sindicales, de los movimientos por los derechos civiles y contra la guerra, del «pueblo de Seattle» que lucha contra la globalización capitalista. Para todos ellos, gracias nuevamente, Bertell, Paule, George, Silvia, Suzie, Betsy, Bob y muchos, muchos otros, amigos y compañeros!

 

Desafortunadamente el nuevo macartista «Comité de Actividades Anti-Norteamericanas» que gobierna los Estados Unidos ha erigido un nuevo Muro – peor que el Muro de Berlín, que colapsó ignominiosamente en 1989 – aislando a sus ciudadanos de sus amigos, colegas y visitantes del exterior, particularmente si estuvieron o están involucrados en luchas teóricas y prácticas por la emancipación y en políticas de izquierda.

 

El reciente y escandaloso caso del hostigamiento por parte del FBI al profesor Venios Angelopoulos en el aeropuerto JFK de Nueva York ha levantado una enorme ola de indignación y de protestas en Grecia, dentro y más allá de la comunidad académica, que llevó a la cancelación de muchas visitas de académicos griegos a los Estados Unidos. El profesor Venios Angelopoulos, de la Universidad Politécnica de Atenas, un académico muy respetado, dedicado al estudio y avance de las matemáticas como ciencia, fue a los Estados Unidos el 14 de febrero, oficialmente invitado para representar su institución académica en la Universidad de Nueva York.

 

Inmediatamente después de su arribo al aeropuerto JFK fue detenido, lo esposaron y le pusieron cadenas en sus pies (!) y fue retenido por 5 horas y media para un interrogatorio por parte del FBI. Su » delito» era el hecho que durante la dictadura militar en Grecia patrocinada por la CIA, en el período 1967-1974, Angelopoulos luchó contra los dictadores desde las filas de un grupo revolucionario del cual fue miembro también, hasta 1969, Alexandros Yotopoulos, arrestado seis meses atrás, y ahora con un juicio con cargos (negados y denunciados por él como falsos) de ser el «líder del grupo terrorista 17 de noviembre». El interrogador del FBI en Inmigración del aeropuerto JFK preguntó a Angelopoulos acerca de Yotopoulos y presionó al profesor para que le diera «nombres de miembros no arrestados del grupo 17 de noviembre», prometiéndole una buena suma de recompensa. Por supuesto, el profesor negó cualquier tipo de conocimiento o conexión con terroristas. El profesor Angelopoulos es un intelectual de izquierda, un liberal honesto mas que un radical, quien siempre ha expresado públicamente sus puntos de vista, sin ninguna conexión con forma alguna de extremismo de izquierda. Finalmente, después de pasar una noche siendo interrogado por el FBI, en la mañana temprano fue dejado en libertad y luego de haber dado su informe en el Consulado griego en Nueva York, retornó a Europa «bajo protección oficial diplomática griega».

 

El caso Angelopoulos no es, desafortunadamente, una excepción aislada; es bien conocido que pocos días después, Bernadette Devlin, una internacionalmente conocida ex parlamentaria y activista de la lucha por la libertad de Irlanda, fue detenida en el aeropuerto de Chicago e inmediatamente deportada como un «riesgo a la seguridad nacional». Muchos más casos de discriminación contra visitantes árabes y asiáticos son también conocidos, a pesar de la oscuridad que siempre rodea su destino.

 

Esta caza de brujas, bajo el pretexto de «guerra contra el terrorismo» después del 11 de setiembre, abole los derechos de los visitantes, si simplemente aquellos que llegan a los Estados Unidos son intelectuales y activistas de izquierda y destruye la orgullosa tradición de un país, que recibió a demócratas y radicales europeos perseguidos en siglos anteriores; esta nueva » Fortaleza de América» del siglo XXI se vuelve una prisión para la mayoría de su propio pueblo, el cual ya tiene su más grande prisión popular en el mundo y un campo de concentración como el de Guantánamo para cualquiera que desafíe oponerse al imperialismo, sus injusticias y atrocidades.

 

Las razones ocultas que conducen hacia un Estado Policial no son un misterio: guerra permanente contra todos los diablos y demonios de un imaginario «Eje del Mal» que demanda permanente represión estatal en los propios Estados Unidos y en el exterior. Guerra y represión son las dos manifestaciones interconectadas de un sistema social en bancarrota el cual trata de reimponer el control social sobre las multitudes oprimidas y en rebelión en el desmoronamiento del imperio del capital en el estado actual de su avanzada declinación histórica.

 

El 15 de febrero, con millones manifestando en todo el mundo contra la locura de una guerra imperialista contra Irak, muestra claramente que nosotros podemos exitosamente contraatacar y ganar la batalla por la paz y la justicia social, un nuevo mundo reorganizado bajo nuevas bases sociales, el mundo del socialismo y de la libertad.

 

Confiando que pronto volveremos a encontrarnos, deseo enviar otra vez a todos nuestros amigos y compañeros de la Conferencia de Intelectuales Socialistas 2003 y a todos en los Estados Unidos el mensaje ya enviado tiempo atrás por su gran poeta Walt Whitman:

 

A los Estados / A los Estados o algunos de ellos, o a alguna ciudad de los Estados / Resistan mucho, obedezcan poco / Una vez obediencia ciega, una vez enteramente esclavizados / Una vez enteramente esclavizados, ninguna nación, estado, ciudad en esta tierra, / Que después vuelva a asumir su libertad.

 

Con mis más calurosos y fraternales saludos desde el extranjero

 

¡Hasta la victoria siempre!

 

Atenas, 5 de marzo del 2003