27/05/1999 | 628

Una visita a Yugoslavia

Dirigente del EEK (Partido Revolucionario de los Trabajadores de Grecia)

La Unidad de Drogadependencia del Hospital de Salud Mental estatal de Attica (Atenas, Grecia), dirigida por la doctora Katerina Matsas, una reconocida psiquiatra y activista trotskista, miembro del Comité Central del Partido Revolucionario de los Trabajadores (EEK), organizó exitosamente una visita especial a Yugoslavia. Tres ómnibus con terapistas y pacientes ex drogadependientes, médicos, artistas, sindicalistas y activistas de izquierda transportaron ayuda médica y sanitaria y desarrollaron un completo programa de actividades antimperialistas y de solidaridad internacionalista con los pueblos de Yugoslavia contra la agresión de la Otan.

 

Dos partidos obreros respondieron al llamado de la Unidad de Drogadependencia y participaron en la misión: una delegación del Partido Revolucionario de los Trabajadores (EEK), encabezada por su secretario general Savas Michael-Matsas, y una delegación del Partido Comunista de Grecia, encabezada por miembros de su Comité Central. El Sindicato de Médicos del Hospital de Atenas y El Pireo (Einap) también participó en la misión con una fuerte delegación en importante ayuda médica.

 

Como consecuencia del bloqueo impuesto por la guerra imperialista, los ómnibus debieron pasar a través de Bulgaria. Pero esos mismos días, 17 y 18 de mayo, la ruta entre Sofía y Belgrado se convirtió en blanco de los ataques de los aviones de la Otan y Estados Unidos. Por lo tanto, la caravana debió realizar varios desvíos, porque muchos puentes habían sido destruidos, pasando por muchas aldeas y áreas destruidas, incluyendo Nis y el centro minero de Alekcinak. En todos lados, nuestra misión fue saludada por los campesinos en las áreas rurales, por los trabajadores en las ciudades, por los soldados, porque había sido roto el aislamiento impuesto por el terror.

 

En Belgrado, la misión fue recibida en la sede central de la Asociación Médica Serbia por una ovación de pie de los científicos y trabajadores de la salud reunidos en asamblea. Se realizaron dos actos especiales el mismo día: uno sobre «Psiquiatría y guerra» y el otro sobre «Economía Mundial y Guerra», en el cual el secretario general del EEK presentó el trabajo «Otan, globalización y la guerra en los Balcanes». Todo el material de los dos actos será publicado en lengua serbia.

 

Esa noche, la Otan realizó su más bárbaro ataque contra Belgrado, en el cual destruyó un hospital neurosiquiátrico, una clínica pediátrica y un hospital de ginecología. Uno de los misiles que destruyó el hospital neurosiquiátrico, donde fueron muertos tres pacientes parapléjicos, cayó en el centro del viejo Belgrado, a pocas cuadras del hotel en que se hospedaba nuestra misión.

 

Al día siguiente, 20 de mayo, ex adictos a las drogas, ayudados por reconocidos pintores y escultores griegos, pintaron una serie de murales antimperialistas en el edificio del Instituto de Salud Mental. Frente al edificio, artistas griegos y yugoslavos erigieron un monumento a las víctimas de la guerra. La escultura, que representa a una niña, fue realizada por el escultor y terapista griego Klio Makri, con materiales provenientes de las ruinas de los bombardeos.

 

Después de esta importante intervención cultural, toda la misión, pacientes bajo tratamiento y sus terapistas, artistas y activistas obreros hicieron una gran manifestación antimperialista contra la guerra en las calles céntricas de Belgrado. Al frente iba una gran bandera con la consigna «Fuera la Otan de los Balcanes». La delegación del EEK marchó con su bandera roja con el nombre del partido y la sigla de la IVª Internacional. Los miembros del partido comunista mantuvieron la bandera nacional griega. El pueblo de Belgrado saludó a los manifestantes y gritó consignas, levantando sus puños con el saludo comunista. La movilización se dirigió a la Plaza de la Libertad, en el centro de la capital, el lugar tradicional de todas las movilizaciones contra la guerra. Allí encontramos a una orquesta de cámara con un soberbio violinista, una mujer vestida de rojo, tocando una elegía a las víctimas de las últimas noches. Los manifestantes griegos fraternizaron con los habitantes de Belgrado y con su aplauso completaron la demostración.

 

La Unidad de Drogadependencia visitó diferentes lugares destruidos por los bombardeos y el Einap visitó los hospitales destruidos.

 

Se decidieron nuevas relaciones de solidaridad en el futuro próximo. La Segunda Conferencia de los Balcanes sobre las consecuencias de la guerra sobre la salud mental tendrá lugar en Atenas a fin de año.

 

En todos los sentidos, fue una experiencia histórica única. No sólo porque se rompió el bloqueo imperialista a Yugoslavia. Un flujo imparable de sindicalistas griegos está visitando Yugoslavia, desafiando los peligros y expresando su solidaridad. Esta vez, ex adictos a las drogas, condenados por el sistema capitalista a la miseria y a la muerte, se transformaron en luchadores de vanguardia contra el imperialismo en un frente único con científicos, artistas, sindicalistas y militantes de partidos de izquierda. En este frente, indudablemente el EEK trotskista jugó el papel principal, un papel en la barricada de los pueblos de los Balcanes contra la Otan y sus partidarios del centro izquierda, de la falsa izquierda y de la ex extrema izquierda.

 

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