fbnoscript
2 de mayo de 2013 | #1266

Fuba: Victoria y desafíos

El frente de agrupaciones de izquierda “Por otro 1918” (UJS-Partido Obrero, La Mella-Marea Popular, CRCR, Cauce, IS, MST) conquistó la conducción y mayoría en la Junta Ejecutiva de la Fuba, con 56 delegados sobre 72 presentes. La UJS, como principal corriente del frente ganador, contará con cinco secretarías de las trece obtenidas por el Frente. Unidos y Organizados (La Cámpora y otros) obtuvo dos secretarías sobre dieciséis -entre ellas la general-, por el voto de trece delegados. Por último, el PTS consiguió la última secretaría a partir de sus tres delegados. De este modo, Julián Asiner será el nuevo copresidente por la UJS-PO, junto a Martha Linares (Marea Popular). Adrián Echaide, de la CRCR, ocupará la vicepresidencia, mientras Cauce, IS y MST integran secretarías. En paralelo a la elección de la dirección, tuvo lugar el plenario final de votación de resoluciones (véase nota).

Golpe al vaciamiento

La realización del congreso implicó una derrota de la estrategia vaciadora -quitar quórum- que durante más de un año impulsaron de común acuerdo Franja Morada y La Cámpora. Replicando el pacto que “por arriba” tienen para la gestión de la universidad, “por abajo” apostaron a la división del movimiento estudiantil, habida cuenta de que una Fuba de izquierda es su “mal mayor”. Otro de los grandes derrotados fue el rectorado. La Fuba discutió especialmente el relanzamiento de la lucha por la democratización del gobierno universitario, que vuelve a estar sobre el tapete por la renovación de autoridades prevista para este año. El congreso rechazó la re-re del rector K Hallú, su reemplazo por el vice Barbieri, también oficialista, o cualquiera de los decanos actuales, cómplices del ajuste y la privatización.

La lucha política por la realización del congreso y la lista

La “foto” final del congreso estuvo precedida por una aguda lucha política. La UJS realizó una intensa campaña acerca de los desafíos de la Fuba respecto de su agenda y su programa. Partíamos de un balance negativo de la última etapa, que abarcaba especialmente al frente de conducción. Por eso reclamamos una modificación del funcionamiento de la Fuba, para que fueran sus instancias orgánicas las que determinaran el curso a seguir, con completa claridad en torno de las posiciones en pugna. Propusimos un método para superar la “tupacamarización” de la Fuba, que, de proseguir, concluiría en el desprestigio de la izquierda y la victoria de la derecha. A la luz de este balance, planteamos pasar a un orden de prelación en la lista siguiendo estrictamente los delegados que cada fuerza ostenta. No hubo acuerdo sobre este punto. El resto de las corrientes rechazó nuestro planteo, pues la negativa a reconocer la mayoría relativa de la UJS preserva su sobrerrepresentación. Marea Popular, sin embargo, fue más allá. Planteó que ambos aspectos constituían la “disolución” del frente, y reclamó un funcionamiento de la Fuba por “consenso”. Pero sucede que, como ya señalamos en Prensa Obrera, “no fingimos que nos une un programa o un sistema de principios de conjunto, sino una intención transitoria: bloquear a la derecha, evitar la acefalía, mantener la independencia de la Fuba del Estado”. La UJS propuso un método para superar la crisis actual; de lo contrario íbamos a la disolución, ya no de la conducción sino de la propia Fuba. Finalmente, la lista “Por otro 1918” mantuvo el compromiso “técnico” de la copresidencia, y estableció entre sus acuerdos la convocatoria de las juntas Ejecutiva y Representativa, cada quince días respectivamente.

Otro aspecto de debate fue la presencia de Libres del Sur. Nuestra propuesta fue rechazar su sobrerrepresentación, cuestionada en función de que, mientras se presentan como izquierda en la UBA, protagonizan un frente junto a banqueros y radicales en la Ciudad. Estuvimos dispuestos a aceptar la contradicción extrema de que integraran la lista de la izquierda, siempre y cuando fuera para contribuir a la derrota de Franja y los K, y no para usurpar una representación. Ello significaba que ocuparan una secretaría, a la que sus cuatro delegados habilitan. Marea Popular y la CRCR, en cambio, plantearon que continuaran en la vicepresidencia. Libres del Sur reveló sus intenciones con una extorsión: “Sin vicepresidencia, no damos quórum”. La firme oposición del PO desencadenó su apartamiento, evidenciando que el único interés de Libres del Sur era aprovecharse de su ambivalencia para obtener un cargo, y de ningún modo la contribución a la independencia política de la Fuba.

El ingreso de La Cámpora

La participación del kirchnerismo en el Congreso presenta elementos contradictorios. Por un lado, es una inocultable derrota en relación con la política de vaciamiento y división que impulsan en el movimiento popular, y en el estudiantil en particular. Luego de sabotear el quórum por más de un año, debieron retroceder en sus pasos y acreditar los delegados que la votación estudiantil les otorgó. Ello no significa en modo alguno que hayan “revisado” su orientación. No se nos escapa que los K buscarán utilizar la secretaría general obtenida para alimentar su FUA paralela, un engendro parido en las oficinas del Ministerio de Educación y la Jefatura de Gabinete. De hecho, el congreso votó una declaración denunciando a la “FUA K”, al tiempo que reivindicó la lucha por la recuperación de la Federación nacional, vaciada por Franja Morada. Este cuadro refuerza la necesidad de una confrontación sistemática de posiciones en los organismos de la Fuba.

Límites y desafíos

La victoria tiene como mérito principal la claridad con la que abordamos sus límites; no depositamos expectativas en que el frente de conducción por sí solo las aborde. La lista resultante sigue siendo un compromiso extremo, aunque basado en un principio decisivo: la derrota de las fuerzas del régimen. Los chavistas de Marea Popular mantienen como contradicción preferir “confundirse” con los “troskos” en la dirección de la Fuba antes que con La Cámpora.

Por caso, las numerosas resoluciones que adoptó el congreso abierto no serán de “aplicación automática”. Pasamos a una nueva fase de lucha política, donde nuestra apuesta es el desarrollo de la Fuba, no el ajuste de cuentas. La presencia del kirchnerismo en la Ejecutiva, a su vez, refuerza la necesidad de una batalla política a fondo. Nuestra línea rectora será la unidad del movimiento estudiantil para enfrentar el ajuste de los K y su oposición. La Fuba tiene el extraordinario desafío en 2013 de desatar un intenso movimiento por la transformación de los órganos de gobierno - la “democratización”.

La UJS, principal fuerza de la izquierda, se valdrá de esta victoria para desenvolver todas las conclusiones del caso, que apuntan a la organización del movimiento estudiantil junto a la clase obrera y, en definitiva, al fortalecimiento de una alternativa socialista de la juventud.

 

Delegados al Congreso de la Fuba
UJS - Partido Obrero 24
La Mella-Marea Popular 17
CRCR 5
Cauce 4
IS 2
Fana (aliados Marea) 2
MST 1
MxE (frente MP-Cauce-UJS) 1
Unidos y organizados (La Cámpora, el Movimiento Evita, la JP Descamisados, Nuevo Encuentro, PCCE, Peronismo Militante, Kolina, PC, El Gradiente, 14 bis, El Mate y La Cullen) 13
PTS 3
Libres del Sur (finalmente no acreditó) 4

 

En esta nota:

Compartir

Comentarios