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3 de abril de 2019

Unir a la juventud con la clase obrera

Las resoluciones del plenario de la Unión de Juventudes por el Socialismo de CABA, realizado el 30 de marzo.

El sábado 30 de marzo más de 250 compañerxs nos reunimos en la Facultad de Medicina (UBA) para debatir sobre las tareas de la juventud en el cuadro de la crisis convulsiva que atraviesa a nuestro país, y votar una nueva dirección para la Unión de Juventudes por el Socialismo de la Ciudad de buenos Aires.

Ya desde su propio lugar de convocatoria, el bar del Centro de Estudiantes de Medicina (CECiM) recuperado, el plenario reflejó el saldo organizativo que dejaron las grandes batallas por el aborto legal y en defensa de la educación pública del año pasado. La conquista del centro de Medicina y la derrota de la “FUBA” trucha montada por el rectorado fueron las notas más altisonantes de un proceso de fortalecimiento y recuperación de las organizaciones estudiantiles, que abarcó también a los institutos terciarios –en lucha contra la UniCABA-, a la Universidad Nacional de las Artes (UNA) y a los colegios secundarios. Hoy, estas experiencias se confrontan con una bancarrota económica y política que se profundiza, con el agravamiento de las condiciones de vida y del propio ajuste al interior de los lugares de estudio.

La pelea política

El plenario rechazó como una política profundamente paralizante y conservadora la idea de subordinar la salida a la crisis actual a un recambio presidencial en octubre. No casualmente quienes propugnan esta estrategia dicen cosas como que “no es un año para hacer huelgas” o “no es el momento para insistir con el aborto legal”. El corrimiento a la derecha del kirchnerismo es ostensible, a la espera de reganar el aval de la burguesía y conseguir la membresía para integrar una lista “de unidad” con el PJ y el Vaticano. Las agrupaciones chavistas cooptadas por CFK han tenido que omitir el estruendoso silencio de la ex presidenta frente a la crisis en Venezuela. La pretendida unión de los pañuelos provocó grandes crisis al interior de estos agrupamientos.

En las organizaciones estudiantiles esto se traduce en un intento de utilizarlas como “sellos”, vaciando su carácter de lucha. Este freno al movimiento pretende imponérsele cuando, en la Capital, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta pretende avanzar en la implementación de la UniCABA, eliminando postítulos gratuitos, y generalizar la “Secundaria 2030”… ¡que fue parada por la propia Justicia con el argumento de que las prácticas laborales gratuitas no pueden ser obligatorias! Ambas reformas se inscriben en la Ley de Educación Nacional K, cuyo carácter privatista quedó expuesto ante quien quiera ver. En la línea opuesta, el plenario celebró la victoria de los trabajadores de Fate con el Sutna (gremial del neumático) a la cabeza, que derrumbaron las fábulas de la burocracia sindical demostrando que es posible ir al choque contra el régimen y ganarle la pulseada.

La UJS llama a unir al movimiento de la juventud con la clase obrera para derrotar ahora al gobierno de Macri y al FMI, en oposición a la política que plantea renunciar esta pelea en nombre de una alianza electoral con los capitalistas y sus burócratas. La expresión política de esta estrategia estará corporizada en las listas del Frente de Izquierda, que batallará en cada colegio, lugar de trabajo y facultad para separar a la juventud de sus verdugos. En lo inmediato, se plantea la tarea de organizar una gran campaña por el boleto educativo, en apoyo a la lucha docente y a la lucha contra los despidos y la precarización laboral, que abarca a los jóvenes “uberizados” de las aplicaciones como Rappi y Pedidos Ya.

La disputa en la FUBA

La situación que atraviesa la UBA fue otro de los ejes del debate. Tras el hundimiento de la FUBA trucha del rectorado, este emprendió una contraofensiva. En Medicina, la política de las autoridades consiste en desquiciar a la facultad, a la espera de que esto permita el retorno de la pejoto-macrista Nuevo Espacio. En Sociales ocurre algo similar, ya que se retacea el presupuesto bajo la exigencia de que Cristian Bay, el líder de la UES que cuenta con múltiples denuncias por amenazas y violencia, debe retornar a su cargo de funcionario. Esta gente acaba de aprobar un presupuesto a la baja, que le da la espalda a los miles de ad honorem, a las necesidades más apremiantes en materia de becas e infraestructura y condena a las facultades a reforzar el financiamiento privado.

El Congreso Extraordinario de la FUBA, programado para las próximas semanas, debatirá con qué política derrotar esta ofensiva. A diferencia de lo que ocurre con El Frente en Medicina, La Cámpora y La Mella no hacen campaña alguna contra la ofensiva del rectorado en Sociales, en la expectativa de integrarse a un sector de la gestión de Carolina Mera. Mientras la docencia va a la huelga de la mano de la AGD y la Conadu Histórica, los sindicatos moyanistas y yaskistas sabotean los paros y se preparan para una nueva entregada. Mientras el consejero superior de la UJS se opuso al presupuesto de ajuste, los decanos K de Filo y Exactas no abrieron la boca y se abstuvieron en la votación. A nivel nacional, un rector peronista, Jaime Perczyk, rotará con el radical Hugo Juri al frente del Consejo Interuniversitario Nacional, sin que esto implique moverse una coma de la resolución 1254 y su correlato en la degradación de las carreras.

El plenario votó una propuesta de programa y plan de acción que la UJS llevará al Congreso de la FUBA, para combatir la postración de un sector de su dirección y defender a la federación como un canal de lucha independiente del Estado.

Violencia de género

La violencia contra las mujeres fue otro gran punto de debate. En facultades como Medicina y la Fadu, distintos docentes ligados a los decanos fueron denunciados por acoso y violencia contra las compañeras. Estas denuncias derivaron en un choque directo con las autoridades, por su política de encubrimiento y protección, dejando al descubierto los límites insalvables de un “protocolo contra la violencia” que dejó en manos de los mismos detentadores del poder la resolución de los casos de abusos. Se llegó al punto grotesco de usar las genuinas denuncias de compañeras para alimentar un raid mediático contra el CECiM encabezado por el inefable Eduardo Feinmann. El plenario votó impulsar un proyecto por la modificación del protocolo, a presentar en el Consejo Superior y en todas los consejos directivos, que coloque a las llamadas “unidades de género” bajo el control de estudiantes, docentes y no docentes electas y asigne presupuesto para la creación de gabinetes de asistencia interdisciplinarios.

Una particularidad de la violencia de género es que es un mecanismo de disciplinamiento que funciona dentro de la propia clase explotada, por los obreros contra las obreras, y al interior del partido revolucionario, por los compañeros contra las compañeras e identidades disidentes. Este rasgo de barbarie es necesario extirparlo para defender la unidad de las y los oprimidos en la lucha contra el régimen explotador. Al calor del #NoNosCallamosMás se lograron abordar diferentes situaciones en la UJS que estaban bloqueando nuestro desarrollo. Algunas personas fueron separadas de la organización, mientras que otras fueron suspendidas en sus responsabilidades y se abrió un debate para que modificaran determinadas conductas. El plenario ratificó este rumbo, en la comprensión de que es necesario reducir estas situaciones al mínimo posible, a través del debate colectivo, la problematización de la vida cotidiana, la formación política y la reeducación de lxs compañerxs.

A la cancha

La UJS sale a la cancha de este inicio de clases fortalecida por el debate colectivo y las resoluciones adoptadas. Vamos a la pelea por poner de pie a la juventud, organizando la lucha por sus reivindicaciones vitales y por dar un salto de calidad en la construcción de una dirección política independiente.

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