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9 de abril de 2019

Vamos a una gran lucha por el boleto educativo en Capital Federal y todo el país

El ajuste que llevan adelante Macri, los gobernadores y el FMI golpea fuertemente al conjunto de la población de nuestro país. Los últimos datos publicados por el Indec y la Universidad Católica Argentina (UCA) dan cuenta de unos 4 millones de desocupados y sub ocupados, y más de 13 millones de pobres. A esto, hay que sumarle la constante devaluación de la moneda, los tarifazos y la inflación que pulveriza nuestros salarios.

Uno de los sectores que sufre especialmente este ajuste es la juventud que estudia y trabaja, principal víctima  de la precarización y el empleo basura.

Uno de los aspectos que más golpea a les jóvenes son los enormes tarifazos que venimos sufriendo sobre el transporte, que no sólo encarecen el costo de vida sino que además le niegan el acceso a la educación a enormes sectores de la población. Con el boleto de colectivo a $21 y el subte con perspectivas de llegar a $19 en las próximas semanas, ir a cursar y estudiar cuesta aproximadamente $1500 por mes, una carga insostenible para el conjunto de les estudiantes.

Vaciamiento y corruptelas, la contra-cara del tarifazo

En los últimos diez años, el boleto de colectivo, que valía $0.90 en 2009, aumentó más de un 2000%. Solamente este dato demuestra el fracaso brutal de la clase capitalista argentina y sus respectivos partidos políticos de llevar adelante una política para el transporte público.

Los subsidios al transporte, que llevaron a cabo tanto el macrismo como el kirchnerismo, sólo sirvieron para que los empresarios aumenten sus ganancias. En el año 2018, el Estado nacional le aseguró 90 mil millones de pesos en calidad de subsidios al transporte. Este año, el gobierno traspasó esta misma política a las provincias y los municipios, agrandando la tendencia al aumento de los boletos. La Ciudad de Buenos Aires y la Provincia destinarán este año $4100 y $25.222 millones respectivamente.

Lejos de invertir, generaron un vaciamiento que tiene graves consecuencias: deterioro de las unidades, problemas de frecuencia, falta de seguridad laboral y en varios casos esta corrupción ha traído como consecuencia enormes tragedias, como la de Once.

Cuando ya el gobierno y sus cómplices, por la política de “déficit cero” pactada con el FMI, necesita reducir los subsidios, decide descargar la crisis sobre quienes viajan. Los subsidios deben  pasar a ser pagados, vía aumento de tarifas, por  los usuarios, que se encuentran, mayoritariamente, entre los sectores de menos ingresos. Insisten en que los subsidios tenían como beneficiarios a los usuarios y que ahora simplemente cada uno estaría pagando lo que corresponde.

Las ganancias, entonces, continúan para las empresas, pagados por el Estado como subsidios o por los usuarios con el aumento de la tarifa. La nacionalización del sistema de transporte bajo control de sus trabajadores y de los usuarios y la apertura de los libros contables de las empresas, para revisar qué hicieron con las ganancias de todos estos años, es una necesidad fundamental.

Pongamos en pie al movimiento estudiantil

El boleto educativo gratuito es una reivindicación histórica del movimiento estudiantil, que está tomando mayor relevancia al calor de los últimos aumentos de tarifas. Viajar para estudiar cuesta alrededor de $1500 por mes, y cerca del 75% de les estudiantes utiliza el transporte público para ir a cursar, lo que hace que muchxs estudiantes deban dejar de ir a la Universidad.

La conquista del boleto educativo en la Capital Federal no solamente sería, entonces, una conquista material fundamental, sino que se convertiría a su vez en un golpe a la política ajustadora y ayudaría a garantizar el acceso a la educación pública, amenazada por el altísimo costo de vida.

Con la movilización y la organización de les estudiantes ya lo ganamos en la provincia de Buenos Aires. Si replicamos esta política en la Capital Federal y en todo el país podemos conquistarlo.

La diputada Romina Del Plá, del PO-FIT, presentó el proyecto de ley en el Congreso para que este derecho llegue a todes les estudiantes. La UJS, desde la presidencia de la Fuba, convocará una movilización y un Congreso para organizar un plan de lucha. Debemos preparar, con asambleas y reuniones abiertas, una gran campaña para llevar a fondo esta pelea. Podemos ganar, la lucha es ahora.

Boleto educativo ya. Abajo el tarifazo

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