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2 de abril de 2020

La izquierda y un debate sobre cómo debe intervenir la juventud frente a la pandemia

Por
Fede Casas secretario ejecutivo FUAy Sebastián Copello dirigente UJS

La expansión de la pandemia en el país promueve la deliberación popular sobre las medidas que se deben tomar para evitar una catástrofe de gran escala como sucede en Europa y el mundo. En ese marco, apareció una convocatoria del Ministerio de Salud y algunas universidades nacionales (UBA, UNR, UNLP, UNQui y sigue la lista) llamando a “voluntarios”, principalmente estudiantes avanzados de Ciencias Médicas, para apoyar en la emergencia sanitaria que atravesamos.

Desde la UJS hemos dejado bien en claro nuestra posición: la intervención de los diferentes actores de la universidad es crucial para la lucha contra la pandemia, y la voluntad y las ganas de estudiantes, docentes y trabajadores nos parecen positivas. No obstante, no se puede confundir la voluntad para luchar contra la extensión del coronavirus con el trabajo gratuito: el gobierno debe garantizar, por el contrario, el salario, la capacitación y las condiciones laborales de lxs estudiantes que participen de esta iniciativa y no fomentar la superexplotación de jóvenes voluntariosxs.

Esto requiere, a su vez, que se garanticen las condiciones de salubridad e higiene correspondientes. Una medida tomada de forma improvisada puede desarrollar mayor propagación del virus. Si no se garantizan estas condiciones, solamente se busca paliar la falta de inversión en salud con la voluntad de la juventud, poniéndola en completo riesgo, algo que debe ser rechazado.

No sorprende que Federaciones Universitarias que responden al gobierno, como la FULP, o a la oposición, como la FUBA de la Franja Morada, hayan reproducido esta iniciativa sin ninguna exigencia o pedido sobre condiciones laborales o de seguridad e higiene. Lo que sí resulta novedoso es que todo un sector de la izquierda aparezca con el kirchnerismo y la Franja Morada reproduciendo una política común.

No se puede lavar con “izquierdismo” a las camarillas educativas

El PTS ha decidido subirse sin chistar a esta campaña política. Su línea de acción en el terreno de la educación se basa en el llamado a que escuelas primarias, secundarias, terciarios y universidades abran sus puertas, sean equipadas para la producción de alcohol en gel, y sean estudiantes y docentes quienes, de “manera voluntaria”, asistan al socorro del país. Esta orientación, sin exigir la defensa de las condiciones laborales y de salubridad e higiene, implica buscar llevar las genuinas ganas de colaborar para terminar con la pandemia al campo de la precarización

A su vez la política del PTS lleva a lavarles la cara a distintos rectorados, privatistas y responsables del deterioro universitario, por abrir las puertas de las universidades frente a la crisis social (medida lógica). Como en la Universidad Nacional de Rosario (UNR), donde el consejero directivo del PTS directamente saludó la iniciativa de la gestión radical. Algo similar ocurrió en la UN de La Matanza (Unlam). Hace unos días han reproducido un artículo falaz de Pagina12 en el que informan que “la Unsam y Madygraf producen alcohol en gel”, cuando la gestión de la UN de San MRTÍN (Unsam) no colaboró en absoluto con esta iniciativa de los trabajadores de la fábrica recuperada.

En nombre de “enfrentar” la pandemia no podemos librar de culpa a los rectorados, quienes, al día de hoy, no dan respuesta alguna sobre cómo se llevará adelante el cuatrimestre, más que el avance de la precarización laboral docente con la llamada “virtualización”, ni han implementado becas extraordinarias para los miles de pibes precarizados que asisten a las universidades y que esta situación pone en riesgo su continuidad en el ciclo lectivo cuando sea que se retome. No se puede lavar la cara de quienes, durante el año lectivo, jamás se encargan de un seguimiento de las condiciones de higiene, incluso, llegando a tercerizar con empresas privadas las tareas de limpieza en los lugares de estudio.

Las escuelas públicas, a su vez, con suerte tienen ¡pizarrones! Faltan productos básicos de higiene. Si hoy los docentes no están yendo a los colegios fue por su propia organización que desactivó la intención del ministro Trotta de hacerlos cumplir horario en las escuelas (vacías), exponiéndolos al contagio del virus y su posterior propagación. ¿En verdad el PTS cree que es saludable que estudiantes secundarios y docentes salgan de las casas, se expongan al virus, para ir a escuelas que se caen a pedazos, a “producir” alcohol en gel?

A su vez, otro sector de la izquierda está tomando un rumbo similar que entendemos equivocado. La agrupación El Agite, con quienes dirigimos durante años el Centro de Estudiantes de Arquitectura de La Plata, viene de firmar una declaración con el kirchnerismo y la Franja Morada que habla de “causa nacional”. El Nuevo Mas, en Filosofía y Letras de la UBA, planteó con una reunión presencial (que rompa la cuarentena) del CEFyL, una iniciativa de voluntarios sin especificar condiciones laborales ni de higiene, como el rectorado de la UBA.

Ceder ante el régimen político, responsable del estado calamitoso del país, para volvernos la pata izquierdista de la “unidad nacional” en los lugares de estudio es un callejón sin salida para estudiantes y trabajadores.

Por una campaña común en la juventud de todas las agrupaciones independientes

Desde la UJS, consideramos válido e impulsamos el planteo de que las universidades sean puestas al servicio de combatir la pandemia. Esto incluye indudablemente el caso particular que se está planteando con estudiantes avanzados de Medicina, Enfermería, Exactas y otras Facultades. Pero rechazamos que esto sea desarrollado a costa del trabajo gratuito, la precarización y el riesgo miles de jóvenes.

En esa orientación, le proponemos a las agrupaciones del Frente de Izquierda-Unidad y a todas las agrupaciones que se consideren independientes del gobierno y las autoridades una campaña común, defendiendo un programa de clase frente a la pandemia. El mismo debe plantear medidas de fondo. Frente a la crisis sanitaria, social y económica es necesario que se destinen recursos extraordinarios a la salud pública y el cumplimiento real del aislamiento social y todas las medidas recomendadas por los profesionales de la Salud. Debe plantear que se oriente la industria en la producción de insumos sanitarios, la duplicación del presupuesto y la centralización del sistema de salud.

Resulta fundamental el planteo del Seguro al desocupado de 30 mil pesos, así como también la reapertura de la inscripción de las becas Progresar, con un aumento a $10.000 y adjudicación inmediata sin restricciones, y un Plan Nacional de Becas en todo el país. Debe plantear el no pago de la deuda y la efectiva prohibición de despidos y suspensiones en todos los lugares de trabajo. La defensa de la independencia política de la juventud y el movimiento estudiantil es crucial para las peleas que tenemos por delante.

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