30/08/2012 | 1237

Comienzan las elecciones en la UBA

En la semana del 3 de septiembre se inicia el ciclo de elecciones estudiantiles en la UBA, con Medicina, Veterinaria, Económicas y Odontología la primera semana, y Farmacia y Derecho la siguiente. Hasta noviembre, las trece facultades renovarán sus centros. El conjunto de las tendencias políticas del país participará, aunque la UJS es la única corriente que se presenta en todas.


Un marco de crisis


Estas elecciones tendrán lugar, mientras la UBA atraviesa su propia “sintonía fina”; o sea, un ajuste. Las autoridades despidieron a más de 150 docentes que superaron los 65 años, y pretenden echar a 500 más en diciembre. El trasfondo es la aplicación de una política privatista, de negocios con los posgrados y convenios con empresas. Por eso, y como botón de muestra, están desesperados por acreditar la carrera de Arquitectura a la Coneau. El presupuesto no alcanza, al punto de que persisten miles y miles de docentes que trabajan gratis, de que en la sede de Marcelo T. de Alvear se sigue cursando entre nidos de palomas y sin ventanas, y de que Medicina carece de gas por quinto año consecutivo. El “relato” kirchnerista choca con la realidad, una vez más.


El bloque del “orden” y los negocios contra el movimiento estudiantil


El rectorado de la UBA es un botín repartido, según el acuerdo, entre kirchneristas -como el rector y el vice-, radicales -Secretaría General y otras- y hasta macristas -¡Hacienda!. Las camarillas universitarias llevaron la “unidad nacional” hasta su extremo. Por eso, consideradas integralmente, las elecciones colocan a los representantes del actual régimen universitario de un lado, y al movimiento que enfrenta la avanzada capitalista y que defiende la educación pública del otro. Se jugará, también, el destino de la Fuba, pues de estos comicios surgirá una nueva distribución de delegados. En el primer cuatrimestre, el mismo acuerdo que dirige la UBA -kirchneristas, radicales, PRO y hasta el PS- saboteó el quórum del Congreso regular de la Federación, con lo que violó el mandato de los estudiantes que los votaron. La incapacidad de este bloque para ganar la Fuba -y, por eso, boicotearla- se manifestará en las elecciones: mientras “por arriba” acuerdan la repartija de cargos y negocios, “por abajo” no comparten listas.


La izquierda enfrenta a la derecha


Las primeras elecciones plantean ese escenario con claridad. El Centro de Medicina -una de las facultades más grandes del país y de Latinoamérica- es dirigido desde hace dos años por un frente de agrupaciones de izquierda que encabeza la UJS y que integran la Cepa-PCR, la 29 de Mayo y el MST. Enfrente, las autoridades de la facultad, vinculadas con los negocios de la corporación capitalista de la salud -que “gestionan” una unidad académica que no tiene gas, y con miles de docentes ad honorem-, “armó” como representación estudiantil al Nuevo Espacio de Medicina (NEM) -capitaneado por la Franja Morada. La Cámpora y su frente sufrieron un desaire: el aliado que le aporta más votos -QRS- no se presentará a elecciones por un acuerdo con los funcionarios que bancan al NEM. Los jóvenes K no lograron convertirse en herramienta electoral de las autoridades para desbancar a la izquierda y ni siquiera sueñan en serlo por parte de los estudiantes.


En Veterinaria, la Franja Morada intentó sin éxito desplazar a la conducción del Evet (UJS), la agrupación que conduce el centro hace años; su “Nuevo Espacio” se encuentra en disolución y será reemplazado por un nuevo armado de las autoridades; el kirchnerismo ni siquiera se presenta. Odontología, por su parte, es la única nueva facultad en que se presenta el kirchnerismo. Al centro lo dirigen “amigos” de la Franja. La agrupación V-PAR, orientada por la UJS, se coloca como alternativa.


Económicas es la expresión máxima del cogobierno K-radical, pues su decano es oficialista, mientras que al centro lo maneja Franja Morada. El MxE -única lista en la que vamos juntos con La Mella, nuestra copresidencia en Fuba- viene de hacer una importante elección. Sin embargo, se enfrenta con el límite de que nuestros aliados aseguran que una campaña “lavada” garantiza éxito -una excusa para no denunciar a los K y a sus compromisos con la derecha.


La Cámpora, la izquierda “independiente”


Los límites del kirchnerismo para desarrollarse en el movimiento vuelven a saltar a la vista. En las primeras seis elecciones de la UBA, que concentran a algunas de las facultades más grandes del país, no juegan ningún papel protagónico -por el contrario, se enfrentan la derecha y la izquierda. La demagogia de Cristina a favor de “la juventud” y contra el 0800 policial de Macri apenas puede encubrir que La Cámpora progresa sólo como agrupación de Estado, que pretende regimentar al movimiento estudiantil -tal cual ilustraron los secundarios de Tandil.


En las elecciones que concentran disputas electorales “entre la izquierda”, como las humanísticas, el lugar de correa de transmisión de ciertas iniciativas políticas del kirchnerismo es ocupado por la autodenominada “izquierda independiente”, que conduce la Fuba con la UJS. Los decanos Carta Abierta de Filo y Sociales siguen prefiriendo a La Mella y compañía antes que a La Cámpora, pues la adaptación de los primeros garantiza contención “por izquierda”. Esta contradicción con su ubicación hasta el momento en el campo de la defensa de una Fuba de lucha contra el gobierno y contra las camarillas deberá ser esclarecida en el propio debate electoral y la configuración del próximo Congreso.


Nuestro desafío


La UJS desarrollará una gran batalla política en las próximas semanas, concentrada en la lucha por defender o por conquistar centros de estudiantes independientes del poder de turno y de las camarillas capitalistas que a él sirven -una delimitación decisiva. En nuestra comprensión, tal contienda, como el propio destino de la Fuba, es indisoluble de la lucha más profunda y general porque la juventud adopte una posición socialista frente a la crisis en curso, peleando codo a codo con la clase obrera.