16/09/2015 | 1381

Córdoba: rebelión en los colegios

UJS Secundarios Córdoba


Una rebelión educativa se desarrolla en las escuelas secundarias de la capital de Córdoba. En menos de dos semanas se tomaron siete establecimientos y se realizaron dos marchas masivas de las que participaron más de 15 colegios. La base de la rebelión es, por un lado, los reclamos por las condiciones edilicias de establecimientos que se vienen abajo y que son sostenidos precariamente con los recursos que proveen la misma comunidad educativa. Por otro lado, ha estallado una férrea oposición entre los estudiantes a la regimentación que imponen los distintos representantes del Ministerio de Educación y que tiene como objetivo central hacer pasar un presupuesto de ajuste.


A diferencia de las tomas que se dieron en 2010, que afectaron a más de 60 escuelas, la población en general y la comunidad educativa en particular apoyan las medidas de los estudiantes. Esto se debe principalmente a que las únicas inversiones que se dieron en décadas justamente se hicieron luego de estas medidas.


El ministro de Educación, mal que le pese, ha terminado dándoles la razón a los estudiantes, luego de recibir a una delegación de alumnos y padres, les entregó un plan de obra, rubricado con su firma, donde se comprometen a satisfacer el 100% de los reclamos. Sin embargo, las escuelas siguen en lucha para garantizar que las obras se hagan, y como dice uno de los principales matutinos cordobeses, «las tomas se extienden como reguero de pólvora».


Es tal el pánico que tiene el gobierno que De la Sota en pleno acto de campaña, donde inauguraba la escuela 500 de su gestión junto a Massa, cometió el exabrupto de responsabilizar a Tribuna Docente de ser el «organizador» de las medidas. Todo un deja vu: en 2010, el entonces gobernador Schiaretti había responsabilizado al Partido Obrero por lo mismo.


El proceso de tomas, que apenas tiene dos semanas, ha puesto en pie un poderoso órgano de coordinación de las escuelas tomadas que no sólo sirve para organizar las marchas, también refuerza y apoya los colegios que están dando sus primeros pasos en la organización. Esta asamblea, que sesiona periódicamente en las escuelas, se ha transformado en una pesadilla para el kirchnerismo que estaba a punto de consagrar la FES, un sello creado por La Cámpora y sostenido por la izquierda, y que tenía como objetivo central agrupar la mayor cantidad de colegios y así transformarse en la federación oficial de colegios secundarios. La FES, que hasta hace unos días era la referencia más importante que existía entre los secundarios, ha sido echada reiteradamente de las asambleas de escuelas en lucha por intentar cooptar el movimiento ofreciendo cargos.


El desafío más grande que tiene la asamblea es fortalecer la coordinación y extender la lucha hasta que se cumplan todos los reclamos. Para esto no debe perder ni su carácter combativo así como tampoco su independencia política y organizativa del Estado y de sus partidos.


El 16 de septiembre, cuando se conmemore el aniversario 39 de la Noche de los Lápices, la asamblea volverá a llevar a las calles sus reclamos bajo la consigna «La noche continúa, nuestra lucha también». Por su parte, la FES marchará junto a los organismos de derechos humanos, cooptados hasta el tuétano por el gobierno nacional (e incluso el provincial), ambos responsables de la destrucción de la educación y de la represión a nuestra juventud. Mientras la FES promociona la marcha como una jornada festiva de apoyo al modelo, que culminará con un recital con figuras convocantes, la asamblea, con apenas unas semanas de vida, ya se largó a organizar los colegios para garantizar una gran marcha que convoque al conjunto del estudiantado en lucha. Como siempre, en la primera línea de esta batalla está alistada la UJS.

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