18/06/2021
BUENOS AIRES

El desencanto de los jóvenes con el Frente de Todos y la posibilidad del FIT-U

Traducir el descontento en una potente lucha de millones de jóvenes contra los partidos patronales y por el socialismo. La necesidad de concretar un congreso abierto del FIT-U

Las últimas encuestas encendieron alarmas en el oficialismo. Una de sus causas principales es el descontento de los jóvenes (16 a 30 años) con el gobierno del Frente de Todos (FDT). No solo las pálidas son para Alberto Fernández, sino que también incluyen al delfín de Cristina, Axel Kicillof. Podemos confirmar que el kirchnerismo buscara retomar sus vínculos con los jóvenes a partir de mucha demagogia y muchos recursos (del Estado) volcados en un poderoso aparato en el mundo de las redes sociales para levantar su popularidad mediante el marketing político. A la vez de desenvolver una campaña ya repetida “con Macri todo es peor”.

Nos sobran los motivos. A los jóvenes verdaderamente le sobran los motivos para “desencantarse” del gobierno de Fernández- Fernández. Desde su asunción, a excepción del enorme triunfo del aborto legal, arrancado en las calles por la marea verde, las acciones del gobierno han sido pálidas tras pálidas para la juventud. Veamos.

Precarización laboral

En el plano laboral estamos peor que nunca. La enorme masa juvenil si es que logra acceder al empleo lo hace de manera sumamente precarizada: en el conurbano el 70% de la fuerza laboral joven lo hace de manera informal, con salarios, naturalmente, por debajo de la canasta básica. Y en muchos casos por debajo del salario mínimo. Los jóvenes acceden a los trabajos peores pagos y con mayor vulnerabilidad en materia de derechos laborales, como lo son los call-centers, los locales de comida rápida (generalmente multinacionales) o las Apps de reparto. No es casualidad la lucha que emprendieron los jóvenes de reparto y de comida rápida, la de los primeros de carácter internacional.

Los nuevos saltos inflacionarios golpean con crudeza a la juventud por los motivos antes expuestos. La pandemia golpea decididamente a los jóvenes, por varios motivos, por un lado al ser población activa todos los días salimos a ganarnos el mango, sumamente desprotegidos respecto a la propagación del covid-19. El transporte público con protocolos sistemáticamente pasados por arriba, al igual que los lugares de trabajo. La lentitud del plan de vacunación es responsable de los millones de jóvenes contagiados pero también de los miles de muertos que también afectan a nuestro rango etario.

Por más que Alberto, y sobre todo Kicillof hablen del “plan de vacunación más grande de la historia” lo cierto es que la Argentina se encuentra en los últimos lugares del ranking mundial del manejo de la pandemia. Un desastre. Al mismo tiempo, es la juventud cuentapropistas la que fue dejada en banda por el gobierno, que este año elimino incluso el IFE. Dejando a la juventud desempleada desamparada y obligándola a salir a la calle pese a las restricciones.

Educación

En materia educativa, otro eje elemental para la juventud, estamos verdaderamente muy mal. La virtualización forzada implementada desde el año pasado resulto un fracaso por responsabilidad del Estado que no puso un peso en presupuesto educativo para lograr desenvolver la educación bajo pandemia. El ajuste educativo tiene como resultado docentes súper flexibilizados, con salarios por debajo de la inflación; millones de jóvenes sin posibilidad de conectarse a clase por falta de conectividad, ya sea por no contar con dispositivos o internet, o ambos.

La presión de los capitalistas por abrir toda la economía impuso una vuelta a clases mortal, en el pico de la pandemia, que tuvo por resultado decenas de docentes muertos, burbujas aisladas, y como lo muestra la evidencia científica, fue uno de los causales de la disparada de la curva. La docencia combativa logro conquistar la suspensión de la presencialidad. Pero Kicillof, tomando el programa de Larreta, paso por encima y arreglo los índices epidemiológicos para abrir nuevamente las escuelas, que se caen a pedazos, que muchas no tienen gas ni agua. Estudiantes y docentes asisten a escuelas envueltos en frazadas para soportar las temperaturas de frio polar que estamos atravesando. ¿Así Kicillof quiere ganarse el apoyo de docentes y estudiantes?

La gestión en materia educativa es tan lamentable que la derecha que pulverizo la escuela pública, avanzó contra los terciarios e intento desguazar las universidades, además de pretender reventar el estatuto docente, y llevo adelante un ajuste brutal, hoy se embandera en defensora, precisamente, de la educación. Más allá de la impostura de la derecha, el FDT es responsable.

Berni, la represión y el gatillo fácil

El hostigamiento policial, la represión a la juventud, los casos de gatillo fácil, la desaparición seguida de muerte de Facundo Astudillo Castro en manos de la maldita bonaerense, el sostenimiento de Sergio Berni (máximo responsable de la bonaerense) en su puesto de ministro de seguridad por parte del kirchnerismo, son elementos muy concretos que marcan a un régimen que se sostiene sobre la base de mantener a raya a los jóvenes, de hostigarlos en cuanta oportunidad se presente. Un régimen que hambrea y reprime, evidentemente no tiene nada para ofrecernos.

El gatillo fácil se llevo la vida de cientos de pibes durante la cuarentena estricta del 2020, y en la vuelta a la fase 1 reciente tuvimos 7 casos de gatillo fácil en 7 días. Pero las fuerzas represivas siguen siendo empoderadas por Alberto Fernández y Kicillof. Patricia Bullrich hizo campaña pública en defensa de Chocobar, policía que masacro por la espalda a un delincuente que huía, haciendo uso del gatillo fácil, pero Sergio Berni repite cada vez que puede que “Chocobar no es un asesino”. El gatillo fácil y la defensa de las fuerzas represivas involucra al conjunto de las fuerzas políticas del Estado, peronistas, macristas, y radicales. ¿El kirchnerismo pretende que los jóvenes no se desencanten de Berni?

La lucha de Guernica marcó un antes y un después en todo un sector de jóvenes. La furibunda represión de Berni para desalojar a familias (muchas de ellas de jóvenes) del predio, en defensa de la propiedad privada capitalista de las tierras para el negocio de la especulación inmobiliaria mientras la juventud trabajadora no tiene donde vivir, genero un amplio repudio en la juventud.

CFK contra los autodenominados “liberales”: un adversario que le queda cómodo

En este contexto, entonces, es natural el desencanto de la juventud con el FDT. CFK utilizo una parte de su discurso en el acto que encabezo junto a Kicillof hace algunos días para polemizar con los autodenominados “jóvenes libertarios”. Cristina los utiliza como punto de polémica porque le conviene. Estos “liberales” no son más que un grupo repleto de fachistoides, reaccionarios y oscurantistas, que desde un discurso con marketing “disruptivo” hablan de la “libertad”. Pero la única libertad que defienden es la de los capitalistas para reventar conquistas históricas en materia laboral, de género, y de derechos humanos, para abrir pasó a un ajuste de características mayores. Su programa es antagónico a las aspiraciones genuinas de la juventud, CFK lo sabe y por eso les pega.

El FIT-U ante un enorme desafío

El desafío está en la cancha de la izquierda revolucionaria y consiste en lograr traducir ese descontento de los jóvenes en una ferviente organización de lucha masiva contra el Estado, ser el canal de organización. El Partido Obrero está comprometido en ello, el desenvolvimiento de la UJS, y el crecimiento exponencial de la juventud piquetera del Polo Obrero constituyen un baluarte fenomenal y una victoria, un punto de apoyo, para la izquierda que lucha por la revolución social.

El FIT es quien debe tomar la iniciativa y atraer a millones de jóvenes a la lucha por un programa de la clase obrera, única capaz de darle salida a los apremiantes problemas de la juventud, a partir de un gobierno de trabajadores. Esa es la tarea y el desafío que tenemos por delante.

Estamos ante esta oportunidad enorme por lo construido previamente, por haber logrado desarrollar un frente de clase que tiene como eje la delimitación sistemática con el nacionalismo de contenido burgués, mientras el resto de las variables de izquierda en nuestro país y en el mundo sucumbían ante la presión de los supuestos “nacionales y populares” o viraban a alternativas francamente derechistas. Las rebeliones que se desarrollan en Latinoamérica refuerzan e impulsan la necesidad de luchar por poner en pie direcciones obreras y revolucionarias en el movimiento de masas.

Volvemos a insistir con un congreso abierto del Frente de Izquierda Unidad para llevar adelante esta tarea: atraer y sumar a millones de jóvenes a la lucha cotidiana contra los candidatos capitalistas y por el socialismo. Esa sería una verdadera campaña revolucionaria del FIT y por ella luchamos desde el Partido Obrero. Claramente nuestra propuesta se encuentra en las antípodas de aquellos que ven en el FIT simplemente una cooperativa electoral, donde el programa y los métodos para llevarlo adelante son sacrificados en el altar del oportunismo.

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