19/04/2021

Jornada piquetera por conectividad: la izquierda tiene que estar

Willy Monea Ojo Obrero Fotografía

Al igual que hace un mes -en lo que derivó en una ocupación pacífica-, el frente piquetero vuelve a movilizarse al Ministerio de Educación Nacional y de la Ciudad de Buenos Aires para reclamar equipos y conectividad para que ningún estudiante se quede afuera. Estas acciones son importantes dado que, por un lado, visibilizan un reclamo que es obvio para el conjunto de la población y, por el otro lado, le da una perspectiva concreta de luchar al movimiento estudiantil. En un contexto donde la FUBA y la FUA están dirigidas por la Franja Morada y muchos centros de estudiantes por agrupaciones kirchneristas, la aparición de una acción de conjunto es una bocanada de aire fresco para poner en pie al movimiento.

Esta orientación fue la que llevamos adelante como UJS poniendo en pie espacios de participación por las reivindicaciones estudiantiles (Comisión de base de Económicas, espacios, etc.) sumando a esos centros de estudiantes y espacios a que adhieran a esas acciones piqueteras que llevan adelante reivindicaciones generales como la conectividad y el presupuesto.

¿Y el resto de la izquierda?

Sin embargo, esto no es entendido así para el resto de las agrupaciones de izquierda que intervienen en el movimiento estudiantil. Lo curioso es que ya no solo no participan sino que se oponen abiertamente a que los centros de estudiantes se sumen a esta lucha. Es lo que ocurrió por ejemplo con el Grupo de Altamira que votó en contra de que el Centro de Estudiantes de Visuales de la UNA asistiera a la movilización, en una asamblea en la que perdieron. Lo mismo pasó con el MAS en una comisión de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, quienes se abstuvieron de apoyar la ocupación pacífica del Ministerio. En el caso del MAS, esta línea política se refleja explícitamente en su declaración nacional en donde plantean que “el movimiento de desocupados es una retaguardia importante (…). No tiene elementos de autodeterminación y espontaneidad. No emerge espontáneamente desde abajo…”. Lo curioso de esto es que ni siquiera intentan argumentar esta afirmación, que desprecia sin conocer al movimiento que según gran parte del mejor periodismo “expresa el malestar social de la Argentina”. La juventud piquetera hizo en febrero una asamblea en Parque Lezama, ocupó el Ministerio frente a que no le dieron respuestas, tiene asambleas con delegados en sus barrios y el año pasado organizó una de las luchas más importantes que fue la recuperación de Guernica. Considerando todas esas acciones, ¿se puede despreciar de esta forma al movimiento piquetero y la incidencia que puede tener (teniendo en cuenta que muchos de esos jóvenes son estudiantes en distintos niveles) que esa experiencia se sume al movimiento estudiantil? Si después algunos de los dirigentes de esas organizaciones se filman videos en luchas como la de Guernica, correspondería por respeto que no le endilguen al movimiento que organizó esa lucha ser “una IMPORTANTE retaguardia en el movimiento obrero”, o que al menos argumenten por qué.

Esta posición es históricamente mantenida por el PTS, que para colmo mantiene el relato de que en los centros de estudiantes conducidos por la UJS no hay asambleas ni espacios de participación (les invitamos a ver las redes de esos centros y agrupaciones y comprobarlo con sus propios ojos). Mientras dicen eso, omiten deliberadamente que esos centros de estudiantes estuvieron ocupando pacíficamente el Ministerio, mientras ellos lo cubrían de manera tardía por Izquierda Diario.

La izquierda tiene que estar

Cuando la UJS dice que quiere “piqueterizar al movimiento estudiantil” lo decimos con dos sentidos: primero porque queremos que esos compañerxs que se vienen organizando en sus barrios organicen sus centros de estudiantes y transmitan esa experiencia de lucha y en segundo lugar porque queremos que el movimiento estudiantil actual tome la sendera del piquete, la ocupación y la pelea callejera que hoy da el movimiento piquetero.

Si las agrupaciones de izquierda diéramos en conjunto esta pelea lograríamos también incomodar con más fuerza a las agrupaciones del kirchnerismo: ¿Cómo justificarían oponerse a una movilización que plantea conectividad para que estudiantes no se queden afuera?

Les llamamos a perderle el miedo al movimiento piquetero, a no despreciar a un sector de trabajadores que se organizan frente a la miseria actual y a que actuemos en común para “piqueterizar al movimiento estudiantil”, vinculándolo a todos los sectores en lucha. El faccionalismo hacia el movimiento piquetero y a una acción común como frente único de la izquierda en la Universidad, como propusimos en Sociales, es un favor hacia las fuerzas políticas del régimen que intervienen en el movimiento estudiantil.

De nuestra parte, mantendremos esta orientación y haremos una asamblea y espacios de participación en donde conducimos y exigiremos lo propio en el resto de los centros de estudiantes y federaciones estudiantiles para movilizarnos por conectividad y equipos este viernes 23. Luchar contra el gobierno nacional y de la Ciudad, responsables de la catástrofe educativa, no puede esperar.