07/04/2011 | 1171

Los guachines K trabajan para Macri

Dividir a los secundarios es ‘funcional a la derecha'; nuestra política para defender la Cues

Las agrupaciones kirchneristas -La Cámpora y afines- armaron una maniobra podrida contra los estudiantes secundarios, cuyo alcance último es la división o ruptura de la Central Unificada de Estudiantes Secundarios (Cues).

El miércoles 23 de marzo, una reunión de la coordinadora debía definir si la bandera se llevaría a la movilización independiente -que denunciaba las violaciones de ayer y de hoy a los derechos humanos- o a la marcha convocada por los organismos oficialistas para ‘consolidar’ el régimen actual. Sin embargo, la reunión nunca pudo empezar, porque los ‘guachines’ K pretendían hacer valer mandatos truchos de decenas colegios que jamás habían participado de la Cues, cuyos ‘centros’ o ‘representantes’ nadie conocía, por lo que su validez era de verificación imposible. La maniobra fue rechazada por la mayoría de los representantes de colegios presentes. Entonces, al ver que indefectiblemente la Cues se movilizaría con el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, los camporistas hicieron un último intento tratando de cambiar el mandato del Esnaola, que en asamblea había votado no posicionarse. Inmediatamente, estudiantes de esa escuela informaron a la reunión sobre el nuevo fraude que se estaba cometiendo. Acto seguido, los ‘guachines’ se retiraron bajo amenaza de romper la Cues.

Con el objetivo de preservar la coordinadora frente a futuros ataques oficiales, se resolvió no llevar la bandera de la Cues a la movilización. Pero el 24 de marzo, la calle dio su veredicto: una formidable columna de mil secundarios de 21 colegios distintos encabezó la marcha del Encuentro, rememorando los mejores momentos del estudiantazo. Todos pensaban que la disputa había quedado zanjada, pero todavía había más.

El sábado 26, los K aparecieron en la reunión de Cues comandados por un ñoqui-empleado del legislador sabbatellista Gonzalo Ruanova, quien profirió amenazas e insultos a todos los presentes. Extorsionaron a la coordinadora anunciando que se retirarían si no se votaba un estrafalario comunicado que habían traído, en el que se hilvanaba un sinfín de ataques y falsas acusaciones contra las agrupaciones estudiantiles de izquierda. La mayoría de los representantes de centros rechazó la moción-ultimátum y votó continuar con el orden del día. El ñoqui dio la orden de largada y los ‘guachines’ obedecieron, abandonando la reunión sin querer debatir plan común alguno para Cues. Esto en una semana clave, porque el 31 de marzo cierra el plazo para solicitar becas y el macrismo pretende dejar afuera a cientos de compañeros.

Dos políticas

Los mandatos truchos destruyen el método democrático esencial de debate y resolución en la coordinadora. Ya para el 16 de septiembre del año pasado, los ‘guachines’ K habían puesto a rodar este mecanismo, cuando intentaron evitar que la Cues confluyera en Plaza de Mayo con la lucha de estudiantes universitarios y terciarios. Los secundarios sólo debían enfrentar a Macri -decían-, pero lo cierto es que mientras Cristina hacía demagogia por tevé, adentro de los colegios La Cámpora y los directivos de UTE-Ctera hacían todo lo posible por levantar las tomas. O sea que contra Macri tampoco estuvieron. Ayer, como hoy, las truchadas K apuntan a quitarle el carácter de lucha a la Cues, en un intento desesperado por maniatar un movimiento que se desarrolló al margen de ellos, de manera independiente.

Es que la existencia de un movimiento secundario que se organiza desde abajo -y que no tiene límites para luchar contra las políticas anti-educativas, ya sean éstas de derecha o nacionales y populares- es incompatible con el régimen kirchnerista. Cristina necesita una juventud estatizada, organizada desde los ministerios y que, en un año electoral, se discipline a la ‘defensa del modelo’. La ‘paz social’ con la derecha es el mal menor, sobre todo cuando está la posibilidad de que buena parte de ella termine apoyando el operativo reeleccionista (incluso Menem). No sabemos si es por las buenas migas o los súper-salarios que los ‘guachos’ de La Cámpora se llevan de la Corporación Puerto Madero, pero lo cierto es que los K han puesto a sus ‘guachines’ a laburar para Mauricio.

A la luz de este balance, es necesaria una enérgica campaña en defensa de la Cues y de la unidad del movimiento secundario. Sin las agrupaciones K, la coordinadora votó una campaña de empadronamiento masivo para luchar por becas para todos los que las necesiten y una movilización para el 14 de abril, que denunciará el incumplimiento de los planes de obra por parte del macrismo. La pelea es por reunificar a todo el activismo y a los centros que nacieron con el estudiantazo alrededor de estas campañas. Fortalecer las zonales y sumar a todos los colegios, barrio por barrio. Finalmente, a los K no les da la nafta para romper la Cues, porque perdieron la votación en el Buenos Aires y en el Esnaola y porque en el Acosta, su centro fuerte, está emergiendo una poderosa corriente independiente. La propuesta de la UJS es preparar un gran congreso de la Cues para principios de mayo, con el objetivo de impulsar las campañas, formar nuevos centros, votar un estatuto y fortalecer así la organización independiente de los secundarios.

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