09/09/2010 | 1145

Nacional de Buenos Aires: Blanco sobre negro, la situación del colegio

UJS Buenos Aires

La lucha del colegio Nacional de Buenos Aires estáen un impasse. Hace un mes y medio, el colegio selevantó masivamente contra la intervención impuesta por el Consejo Superior de la UBA que desplazó a la ex rectora González Gass de su cargo. Durante varios días, cordones de estudiantes impidieron el ingreso de los interventores y rechazaron la propuesta formulada por el Rectorado, que establecía que el Consejo Resolutivo del colegio elevara una terna de profesores de la cual surgiría un nuevo rector votado por el Consejo Superior. Ahora, sin embargo, el colegio volvió a la normalidad y vive de espaldas a la rebelión secundaria que recorre la Ciudad de Buenos Aires. Los interventores ocuparon sus puestos y gobiernan el colegio a la vieja usanza. A la vez, el Consejo Resolutivo aceptó elevar la terna solicitada por el Rectorado, estableciendo la modalidad de elección directa y ponderada para la elección de los postulantes. La dirección del Centro, que antes rechazaba esta política, ahora pasó a calificarla de “triunfo histórico”. ¿Que pasó para quelas cosas dieran semejante giro?

Aunque la movilización del colegio tuvo como protagonistas centrales a los estudiantes, fue un sector de los profesores, que se presenta como su aliado, el que orientó el conflicto y el que comenzó a bombearlo al plantear la necesidad de dejar ingresar a los interventores y buscar un acuerdo para elevar la terna que solicitaba el Rectorado. La pretensión evidente era valerse de la lucha para terminar colocando a uno de los suyos como candidato a rector, forzando un acuerdo de cúpulas con Hallú.

Una y mil veces, la trampa de la terna

Este giro de los profesores fue acompañado por la dirección del Centro de Estudiantes, integrado por agrupaciones afines a La Mella: acordaron que el Consejo Resolutivo se reuniera, presidido por los interventores nombrados por Hallú, y elevar al Rectorado una terna electa por sufragio de todos los claustros, pero ponderada según la representación del Consejo Resolutivo, donde los profesores tienen mayoría absoluta. Además, votarán graduados y no docentes. Esto modifica el planteo del Rectorado, que pretendía que la mentada terna de candidatos saliera de una votación limitada al Consejo Resolutivo. Hallú todavía no se ha pronunciado sobre esto, que puede reabrir la crisis.

La dirección del Centro de Estudiantes, sin embargo, dio un enorme retroceso: archivó el reclamo histórico de conformar un Consejo Directivo democrático del colegio (que pudiera elegir su propio rector y tener las atribuciones que hacen a un cogobierno estudiantil-docente); dejó ingresar a las autoridades y, por último, se encerró a debatir el proyecto aprobado por el Consejo Resolutivo, al que, en un exabrupto, calificó de “triunfo histórico”.

Con este pretexto, las agrupaciones afines a La Mella lograron que el principal colegio de la Ciudad le diera la espalda a la rebelión secundaria más importante de los últimos años. Es necesario dar un viraje y poner al Buenos Aires en sintonía con la lucha de los secundarios de la Ciudad de Buenos Aires. Sólo de la unidad en la lucha de un movimiento de masas de la juventud podremos obtener nuestras reivindicaciones.

Fuera la intervención. No al Consejo Resolutivo con mayoría profesoral. Cogobierno docente-estudiantil.