17/06/2015 | 1368

Se viene el estudiantazo

consejero del CER del Pellegrini


El viernes pasado, 4.000 estudiantes secundarios marcharon del Ministerio de Educación nacional al porteño, junto con Ademys y la Fuba, exigiendo reformas edilicias, la suspensión de la reforma educativa -Nueva Escuela Secundaria de Calidad (NESC)- y el cese de la persecución política en los colegios. Fue una gigantesca movilización como hacía años no se veía en la Capital. Es la expresión de una tendencia más profunda. La juventud se organiza de forma autónoma contra los gobiernos que destruyen su formación y pretenden moldearla como mano de obra precarizada.


 


 


Derrumbe


 


El derrumbe educativo no da para más. Techos que se caen, baños inutilizables, ratas y cucarachas que se adueñan de los colegios, y muchos de ellos sin calefacción cuando se acerca el invierno. En paralelo, la implementación de la NESC este año no sólo tiró a la basura 140 orientaciones y materias específicas, sino que también llevó al cierre de cursos, pérdida de puestos docentes y superposición de turnos, lo que llevará a que el año que viene el 30% de los colegios no tengan edificio. El ataque a la educación pública es una política de Estado que viene de larga data, desde la Ley Federal de Educación del ’93 y la Ley de Educación Nacional de 2006, ambas redactadas por el K Filmus y resistidas fuertemente por el movimiento estudiantil y docente.


 


 


Animos de lucha


 


Los ánimos de lucha son enormes. El rechazo a la NESC es muy fuerte en todos los estudiantes, que comprenden la necesidad de organizar un nuevo estudiantazo en la Capital para lograr su suspensión, recuperar su formación específica y conseguir las reformas edilicias. Esta situación, sin embargo, choca con la dirección de la Coordinadora, la agrupación kirchnerista OES-Seamos Libres. Dicen que pretender la suspensión de la NESC es irreal, utópico, y que entonces debemos pedir «participación en la reforma». La Mella y el PTS, aunque con una presencia mínima, se suman a este planteo. Esta política es de absoluta colaboración con la aplicación de la NESC, pretende llevar al movimiento estudiantil a una derrota segura, como lo fueron las jornadas del año pasado que no movieron una coma la propuesta del gobierno. La desesperación por contener la lucha es tal, que no querían dejar a los representantes de los colegios tomados leer un comunicado ni que se hiciera una asamblea. Incluso quisieron sacar de la movilización a compañeros que levantaban pancartas con consignas como «Reformas edilicias ya», «Suspensión de la NESC» y «Basta de persecución política». La presión del movimiento estudiantil hizo fracasar ambos intentos.


 


Al cierre de esta edición, ya sumaban siete los colegios tomados (Mastrazzi, Lola Mora, Yrurtia, Cerámica 1, Lengüitas, Acosta, y el Cortázar). También el Normal 9 y Normal 1 cortaron Corrientes a la altura de Callao. El estudiantazo crece y las autoridades muestran la hilacha. En el Acosta, la rectora y el consejero de la UTE-Ctera, que está abiertamente en contra de exigirle a Macri reformas edilicias, hicieron entrar a la policía al colegio y armaron listas negras. Un hecho de suma gravedad, que expresa hasta qué punto el kirchnerismo está con el gobierno de Macri para contener la lucha y hacer pasar la reforma. Ahí estuvimos con los compañeros de Tribuna Docente, para ayudar a los pibes y echar a la policía del colegio.


 


 


Estudiantazo


 


Nuestro planteo es desarrollar una nueva rebelión estudiantil por todos los reclamos. Tomemos los colegios. Organicemos asambleas, reuniones abiertas, cortes de calle, festivales y todo tipo de medidas para expandir el reclamo. Al derrumbe educativo que atraviesa la Ciudad y el país, opongámosle la organización independiente de los estudiantes y docentes. Vamos por la suspensión de la NESC. Reformas edilicias ya. Basta de persecución política a los que luchan. ¡Que viva el estudiantazo!


 

También te puede interesar: