28/09/2017 | 1476

Secundarios: La única lucha que se pierde es la que se abandona


Al cierre de esta edición, varios colegios, como el Normal 7 y la Técnica 33 continúan tomados. Lo mismo el Teatro, en la zona oeste, donde a propuesta de la UJS la asamblea votó seguir la lucha mientras los K de Nuevo Encuentro, JP Descamisados y la Cienfuegos votaron en contra. En el Mariano Acosta, donde los K ya habían levantado, la asamblea votó nuevamente en favor de la ocupación, creando una crisis para la conducción kirchnerista del Cesma.


 


Particular es lo que sucedió en el Arranz, donde decidieron levantar, pero votaron volver a ocupar el colegio el viernes para, de ese modo, presionar el sábado a la dirección kirchnerista en la CEB y, así, impulsar nuevamente la ocupación masiva en todos los colegios. Se evidencia que el operativo levantatomas que montó el kirchnerismo no responde a las necesidades del movimiento de lucha sino que, por el contrario, choca con todos los sectores que quieren enfrentar la reforma educativa. Incluso allí donde consiguieron levantar las tomas, una porción importante del estudiantado votó a favor de seguir con las ocupaciones.


 


Para derrotar la reforma, que crezca la lucha en todos los colegios.


 


Vamos con asambleas, nuevas ocupaciones y un plan de lucha que incluya a los colegios que levantaron por desgaste, en unidad con docentes, terciarios, universitarios que también se organizan contra el Plan Maestro y la destrucción de la educación.


 


En una carta (del 26 de septiembre) en respuesta a la carta de Agustín Prieto, militante del kirchnerismo y vocero del Cesma, referentes de la UJS-Partido Obrero Secundarios y de la lucha de diversos colegios polemizaron con el sistemático trabajo de las agrupaciones kirchneristas en pos de levantar las tomas -algo saludado por el gobierno y los medios oficialistas- y llamaron, por el contrario, a expandir el movimiento.


 


Los secundarios de la Capital estamos dando una enorme batalla en defensa de la educación pública. Un proceso de lucha que lleva ya un mes, que contó con más de 30 colegios tomados y movilizaciones de miles y miles de estudiantes junto a cientos de docentes y familiares. ¿Por qué hicimos tanto? Porque no queremos la “Escuela del Futuro” de Larreta y Acuña. Porque no queremos trabajar gratis en quinto año, porque no queremos que nos quiten contenidos de nuestra formación ni queremos que saquen a los docentes de las aulas y los reemplacen por “facilitadores educativos”, sin formación ni derechos laborales.


 


Operativo PROreforma


 


La carta de Agustín titulada “La lucha será inteligente o no será” tiene un único objetivo y lo dice sin ningún tapujo: levantar las tomas y terminar así con este proceso de lucha. Es parte de una serie de maniobras que se desplegaron en los últimos días para desactivar el movimiento. Y es la línea política con la que ha intervenido el kirchnerismo en todo el proceso. Primero haciendo todo lo posible para que no se tomaran los colegios, votando en contra de las ocupaciones (como en el Fader o en el Buenos Aires) y luego, cuando el movimiento se desarrolló igualmente, superando el límite del kirchnerismo estudiantil y los bloqueos de la Celeste de UTE, subiéndose a las tomas para limitarlas y evitar que se expandieran.


 


Dice que las tomas “han cumplido su objetivo” y que “la discusión que se nos viene es cómo innovar los métodos, independientemente de si se gana o se pierde”. Se equivoca por partida doble. La lucha de los secundarios y las tomas de colegios tienen un objetivo muy claro: tirar abajo la reforma porque degrada nuestra formación. Y la discusión que se nos viene es cómo expandimos la lucha. Cómo juntamos fuerzas para que siga creciendo y derrotar al gobierno.


 


En los casi 3.000 caracteres, el vocero del Cesma le dedica sólo una oración a la reforma educativa. “Si levantamos las tomas, se va a discutir la reforma”. Se va a discutir, sí, la APLICACIÓN de la reforma. Es finalmente lo que quiere el kirchnerismo. Por eso UTE no hizo un paro siquiera en apoyo a nuestra lucha, pese a que la reforma es un ataque directo a los derechos laborales de los docentes. Al fin de cuentas, la “Escuela del Futuro” de Larreta y Acuña sigue los lineamientos de la Ley de Educación Nacional redactada por Daniel Filmus y promulgada por Néstor Kirchner en 2006, que ya incluía el trabajo gratuito en el secundario. Por eso, el único espacio político que se manifestó abiertamente en contra de la reforma, y no por su carácter “inconsulto”, sino por su contenido antieducativo fue el Frente de Izquierda, con Marcelo Ramal a la cabeza, quien presentó un proyecto en la Legislatura para anular la reforma macrista, que no fue acompañado ni por el kirchnerismo ni por Lousteau.


 


La lucha inteligente es seguir la lucha y expandir las tomas


 


En la CEB se fue dando este debate. El kirchnerismo tres veces seguidas votó en la CEB que se  levantaban las tomas. Y esas decisiones unilaterales, arbitrarias, que iban en beneficio de avanzar con la reforma, fueron derrotadas por el movimiento estudiantil en los colegios que siguió con las ocupaciones hasta hoy. Se hace evidente que el problema es forjar una nueva dirección del movimiento estudiantil secundario, para que ganen protagonismo quienes quieran organizarse para derrotar realmente esta reforma del gobierno, que es una línea de la burguesía de ajuste en la educación desde la última dictadura hasta el macrismo, pasando por todos los gobiernos de turno.


 


Si Acuña nos recibió es porque nos organizamos, salimos a las calles  y tomamos los colegios. Todas y todos somos conscientes de ello. Por eso nadie, ni siquiera quienes quieren levantar las tomas, se animaron a decirlo el viernes en la puerta del ministerio, ante los nuevos colegios que se tomaron la semana pasada y miles de estudiantes que quieren tirar abajo la reforma. Y tenemos que seguirla hasta el final. Unirnos a docentes, como lo hicimos el viernes con el paro y movilización de Ademys. Unirnos a la juventud trabajadora, que se ve afectada por la precarización y la nueva reforma laboral que preparan. A universitarios y a terciarios, que sufren en sus niveles los embates del “Plan Maestro”. Y unirnos también con los colegios de todo el país, que empiezan a organizarse contra la “Escuela del Futuro”.


 


Que crezcan las tomas, hagamos asambleas en los 142 colegios de la Capital. La única lucha que se pierde es la que se abandona.


 


Abajo la reforma educativa. No al trabajo gratuito. Becas y pasantías bajo convenio. Educación sexual laica y científica.


 

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