23/03/2011 | 1169

Venta de títulos truchos en la Facultad de Farmacia y Bioquímica

Por Corresponsal G, presidente Cefyb, consejero directivo

Desde que asumimos la conducción del Centro de Estudiantes de Farmacia y Bioquímica (CEFyB) en octubre del año pasado, fuimos descubriendo muchas irregularidades respecto de cómo la gestión anterior (La Alianza-Franja Morada) manejaba los espacios del centro. Pero la última fechoría de los radicales es simplemente criminal.

A través de un espacio cedido por la facultad, la Alianza organizaba cursos de formación profesional, de computación e informática, de administración de inyecciones, primeros auxilios y otra gran variedad de temas. Estos cursos eran finalizados con la entrega de un diploma en el cual figuraba el logotipo de la UBA y el de la Facultad de Farmacia y Bioquímica. Esto es completamente ilegal, ya que los cursos no estaban avalados por ninguna de las dos instituciones. Estos cursos arrojaban ganancias anuales de 300.000 pesos.

Este negociado fue armado por quienes actualmente gobiernan la facultad y se demuestra en que muchos de los implicados son secretarios, subsecretarios y empleados de las distintas secretarías de la facultad, así como consejeros directivos. Se muestra así la forma más degenerada de la política de recursos propios, donde las camarillas universitarias ponen a la universidad pública al servicio de su ganancia personal, estafando en el proceso a miles de personas que realizaron los cursos creyendo que eran oficiales.

Desde Antídoto (Partido Obrero + Independientes) ya presentamos una denuncia penal por falsificación de títulos, presentando las pruebas que involucran a los militantes de la Alianza, consejeros directivos y funcionarios de la facultad. Asimismo, iniciamos una campaña para difundir esta estafa al conjunto de los estudiantes y docentes de la facultad, denunciando el carácter de quienes gobiernan la UBA y llamando a organizarnos y a luchar por el salario, el aumento de presupuesto y la democratización de la universidad, cuentas pendientes que tienen las camarillas con el movimiento estudiantil y docente. La separación de sus cargos de estos funcionarios criminales es el primer paso de esta lucha.

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