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16 de noviembre de 2017 | #1482

Sábado 18: vamos a la Marcha del Orgullo Por una gran columna independiente del Estado y la Iglesia

Este sábado 18 de noviembre se llevará a cabo, como todos los años desde 1992, una nueva edición de la Marcha del Orgullo, que reunirá a miles de personas en una movilización desde Plaza de Mayo a Congreso.
 
La marcha tiene lugar en el marco de un fuerte ajuste. La reforma laboral, jubilatoria y educativa, sumadas a nuevos tarifazos, constituye un ataque a toda la clase trabajadora, en especial a los sectores más vulnerados de la misma, como la comunidad LGBTI.
 
Pese a las leyes que hemos conquistado, continúa existiendo la opresión por orientación sexual e identidad de género. Recordemos el caso de Higui, presa al defenderse de una “violación correctiva” por ser lesbiana, y más cerca en el tiempo el de Mariana, detenida en la estación Constitución por besarse con su esposa.
La gota que rebalsó el vaso fue el recién estrenado protocolo de detención para personas LGBT, presentado por la ministra Bullrich como una “mejor manera de detenernos”, que naturaliza y le da forma a la represión.
 
Los gobiernos siguen sin dar curso a nuestros reclamos, como la implementación del cupo laboral trans en la provincia de Buenos Aires; se recortan tratamientos de hormonización en la salud pública y se cierran centros de adecuación genital (como el de Córdoba). En el proyecto del Presupuesto 2018 no está siquiera contemplada la ley de Identidad de Género.
 
En este marco, las agrupaciones que conforman la Comisión Organizadora de la marcha (incluyendo agrupaciones kirchneristas, el PS y hasta el MST) y se arrogan la dirección del movimiento plantean consignas que están lejos de dar a la movilización un carácter de lucha y de denuncia del rol del Estado en la situación del colectivo, como la de “orgullo para defender lo conquistado”. Por el contrario, las conquistas que le hemos arrancado al Estado, como las leyes de matrimonio y de identidad de género, sólo pueden ser defendidas con un programa de independencia política y un plan de lucha.
 
A su turno, una de las subconsignas defiende el regulacionismo del trabajo sexual, en línea con los planteos de la organización Ammar. La legalización de la prostitución ha dado vía libre a la acción de las redes de trata en los países donde se ha aplicado, al tiempo que constituye una legitimación de la mercantilización de los cuerpos (mayormente de las feminidades) -estas ideas, que se intentan vender como progresivas, se remontan a la esclavitud. Se desconoce, a su vez, que la realidad material de las personas trans las obliga a prostituirse casi como único medio de vida, ya que desde que nacen  son excluidas de las contenciones más primarias, como la familia, la escuela y el sistema de salud.
 
En el pliego de la Comisión organizadora no hay ninguna consigna contra el fuerte ajuste y ataque a la clase trabajadora que estamos viviendo -directamente un encubrimiento de la responsabilidad del gobierno y de la oposición patronal en nuestra situación.
 
En este contexto de parálisis y cooptación, desde la Agrupación 1969 y el Partido Obrero llamamos a conformar una gran columna independiente levantando todos los reclamos del movimiento y denunciando el rol de la Comisión organizadora y el ajuste de Macri y los gobernadores.
 
La libertad de Higui y la de Mariana fueron gracias a la movilización, y ese es el método que debemos darnos.
 
La lucha de nuestro colectivo debe exceder a la marcha anual que se realiza de manera folklórica, ser independiente de cualquier gobierno y  estar hermanada a la de todos los trabajadores y organizada por un programa de transformación social a fondo.
 
El sábado 18 vamos a la Marcha del Orgullo. Nos concentramos a las 15 horas, en Plaza de Mayo. Sumate a la columna independiente.

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