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2 de septiembre de 2018

Inmenso plenario nacional de la 1969

En el marco del congreso nacional del Plenario de Trabajadoras
Por Manuel L

En el marco del I Congreso Nacional del Plenario de Trabajadoras, a 20 años de su fundación, la agrupación LGBTI 1969 fundada en 2013 tuvo también su plenario nacional que convocó a más de 100 compañeros y compañeras. Con delegaciones de todo el país, el debate recogió las campañas que se desenvuelven y trazó un plan de desarrollo a lo largo y ancho del país en estrecho vínculo con las campañas que lleva adelante el Plenario de Trabajadoras y el Partido Obrero en el campo del movimiento de mujeres y el movimiento LGBT+.

El informe de apertura recorrió las batallas de la última etapa y nuestro planteo político fundamental: la independencia política del movimiento LGBT+ y la necesidad de pensar y impulsar la lucha de la diversidad en el marco de la lucha más general de la clase trabajadora de Argentina contra el ajuste de Macri y los gobernadores. Es menester recuperar una tradición histórica de lucha: Stonewall, los primeros grupos LGBT argentinos de 1970, los socialdemócratas alemanes que plantearon la agenda homosexual en los albores del siglo XX; todos ellos que rechazaban la asimilación de la diversidad sexual al Estado capitalista.

Las organizaciones que otrora lucharon contra la persecución policial o por el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género se encuentran hoy integradas a los gobiernos nacionales y provinciales y el método del lobby parlamentario y administrativo. Han abandonado la lucha en las calles y con ello cualquier perspectiva de choque con el régimen social que sostiene en el Estado los lazos con la Iglesia, nuestro enemigo común con el movimiento de mujeres, con el que peleamos codo a codo todavía por el aborto legal seguro y gratuito. El pinkwashing -la pose gay friendly- encubre a un Estado que refuerza la represión -ver protocolo LGBT de Bullrich- y la miseria en un marco de crisis que raja las paredes.

Un párrafo completo merece la participación de compañeras y compañeros trans que colocaron la campaña por el cupo laboral trans y la implementación del plan de salud trans, el problema de la expulsión del sistema educativo y p/maternidad trans. Desde Córdoba, el NOA, el NEA, Bahía Blanca y la Patagonia, llegaron valiosísimos aportes al documento del Plenario y enriquecieron el programa de la agrupación hacia el colectivo trans y travesti, el más oprimido con una expectativa de vida de 35 años -el llamado genocidio silencioso, del cual el Estado es responsable-. La regional de Córdoba viene desenvolviendo una labor importantísima conjunta con Polo Obrero en la lucha por trabajo genuino. La 1969 dispondrá sus esfuerzos en la próxima etapa para avanzar en organizar a más y más compañerxs. Relanzar la campaña por el cupo laboral trans en todo el país es central en ese camino.

Un canal de construcción fundamental, delinearon muchas intervenciones, es la juventud: hemos de desenvolver en conjunto con la UJS y el PDT la lucha por la implementación efectiva de la ESI, educación sexual laica y científica en todos los niveles educativos, de la mano de la no injerencia de la Iglesia y su completa separación del Estado. En ese sentido daremos impulso a la campaña por la expropiación de las propiedades y subsidios que recibe la Iglesia y sus instituciones sanitarias y educativas. En las universidades, terciarios y escuelas conformar comisiones de género y diversidad para dar esta lucha con el programa de la 1969.

Otros aportes muy importantes fueron en torno a la cuestión de la salud de las personas con VIH que tiene además una lamentable prevalencia en las personas trans por el callejón de la prostitución al que son empujadas en su mayoría producto de la expulsión temprana de sus hogares y el acceso casi nulo al trabajo. Fue brindado también un aporte en relación a la abolición de la prostitución y la lucha política con el regulacionismo que encubre al proxenetismo y las redes de trata, este eje es un punto de debate importantísimo entre el activismo.

La denuncia al INADI como una pantalla que apenas toma fotos y nada hace frente a los ataques y violencia hacia nuestro colectivo, fue reiterada. La discriminación en los hospitales e instituciones educativas prevalece, muy a pesar de las leyes consagradas hace ya un lustro, y sigue dejando fuera a cientxs de compañerxs. Las familias con niñxs trans salpican el mapa del país y muestran cuánto hay para hacer. Se planteó incorporar al documento las estadísticas funestas en torno al suicidio LGBT+ que muestran que poco hemos avanzado y lo urgente de una transformación social sobre nuevas bases para acabar con esa masacre.

Una de las peleas centrales que viene impulsando la conformación de la 1969 en distintas localidades de todo el país, la lucha contra el encubrimiento y la impunidad de los travesticidios y crímenes de odio, sigue fuerte. Reforzada por la conquista de la perpetua para Marino, quien asesinara a Diana Sacayán, esta pelea sigue. Por Sofía Santillán en Mercedes y el IPBA, por Marcela Chocobar en Santa Cruz, por Laura Moyano en Córdoba, por Ayelén Gómez en Tucumán, por Vanesa Zabala en Santa Fe y la lamentable lista sigue. También batallamos contra la criminalización de compañerxs como Higui, Mariana y Joe. Es preciso en esto desenmascarar la falsa colaboración de los distintos gobiernos, que abren “casas LGBT”, declaran efemérides y dan reuniones inconducentes a familiares de víctimas, al tiempo que son cómplices de quienes nos matan y nos persiguen.

El entusiasmo que generó la gran concurrencia al plenario de la 1969 empuja a dar forma a la agrupación en más regionales. Votamos intervenir sobre las marchas del orgullo en todo el país con columnas independientes del Estado y las patronales, reeditar la revista La Salida como material de la agrupación y elaborar cursos de formación para apuntalar nuevxs compañerxs que construyan la agrupación en nuevos lugares.

Del sostenimiento de la norma heterosexual y la violencia hacia las personas LGBT+, como hacia las mujeres, el Estado es responsable, y se sirve de esto para someter a la clase trabajadora. Si el Estado es responsable, lxs trabajadorxs debemos tomar el poder del Estado. La conquista de nuestra libertad sólo puede ser obra de nosotros mismos: frente al descalabro social y económico, la injerencia de la Iglesia y el FMI en nuestras vidas: vamos por una Asamblea Constituyente libre, soberana y con poder para reorganizar el país sobre la base de la necesidad de la inmensa mayoría trabajadora.

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