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5 de mayo de 2019

Tucumán: basta de ataques y violencia hacia el colectivo LGBTI

Lunes 6, marchamos por justicia por Lucas Gargiulo.

El 1 de mayo, a plena mañana, Lucas Gargiulo, de 24 años, fue asaltado, golpeado y abusado por tres personas en la vía pública. Fue un ataque de odio en tanto los agresores lo violentaron física y sexualmente por ser un chico trans.

Como todo hecho de violencia de género, los responsables gozaron de completa impunidad siendo que en las cercanías se encontraban policías que “escucharon ni vieron nada”. Peor aún, cuando Lucas fue a realizar la denuncia en la comisaría, la seccional 6 sólo registraron el robo y se negaron a poner lo de la violación pese al reclamo del joven para que dejaran constancia.
El miserable ministro de Seguridad de la provincia, por su parte, emitió un comunicado donde afirma que no hay constancia de tal delito en la comisaría y que tampoco se informó esa situación desde el hospital siendo que el ataque de odio que sufrió Lucas se conoció por su relato en las redes sociales, dónde expuso claramente el papel de la policía. 

La discriminación y odio hacia el colectivo LGBTI es responsabilidad del Estado y de los bloques políticos que gobernaron la provincia, totalmente postrados a la Iglesia y sectores reaccionarios.

En Tucumán no se implementa la Ley de Educación Sexual Integral, a lo que se agrega la enseñanza religiosa en las escuelas públicas. Es la única provincia que no adhiere a la Ley Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable a 15 años de su sanción. Hace dos años se cajoneó el proyecto de cupo laboral trans, bajo la moción del radical Albarracín y la votación del PJ. 

El año pasado, en el marco del debate sobre la legalización del aborto, la legislatura tucumana declaró a la provincia como “pro-vida” y todo el arco político, desde justicialistas, radicales, macristas y bussistas, encabezó las marchas de la Iglesia enarbolabando los planteos más reaccionarios y misóginos. 

El accionar policial y la posición del ministro de Seguridad se inscriben además en la profunda descomposición del aparato represivo que comete todo tipo de atropellos contra los jóvenes y vecinos de las barriadas y es partícipe directo, o cómplice, de las redes delictivas y de la impunidad.

El repudio y reacción por el ataque de odio a Lucas no se hizo esperar: este lunes se convoca a una marcha a las 18 hs de Plaza Urquiza a Plaza Independencia. Tenemos que llenar las calles por Lucas y por todas las reivindicaciones del colectivo LGBTI. 
A la ideología del odio y violencias que promueven el Estado y la Iglesia hay que oponerle la organización independiente del colectivo y la necesidad de terminar con este régimen reaccionario y oscurantista. 

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