06/08/2020

Anotate en los talleres ESI, la lucha es ahora

Vamos por una ESI laica y científica que contemple a las diversidades sexuales y de género
Por Agustin Ramal, Cristian Bovone Agrupación Lgtbi+ 1969 PBA y UJS

La ley de Educación Sexual Integral (ley 26.150), más conocida como “ley ESI”, reconoce el derecho a recibir educación sexual en todo el territorio de la República Argentina en todas las instituciones educativas en los diferentes niveles. Sin embargo, hoy esto no es así. Estudiantes y docentes denuncian la falta de ESI, ya que sucede que no se dicta o se dicta vagamente.

La ESI es educación, pero también una herramienta clave. Los niños, niñas, niñes e incluso la juventud deben aprender a tomar decisiones con información sobre su propia salud, naturalizar la existencia de diferentes sexualidades y géneros, a construir relaciones respetuosas con otres, a respetar y cuidar tanto su intimidad con la de otres, prevenir situaciones de violencia y abuso sexual y en el caso de identificarlas saber cómo denunciarlas; también conocer de métodos anticonceptivos, prevenir embarazos no deseados, cuidarse de las diferentes enfermedades de transmisión sexual. Es importante conocer nuestros derechos para poder utilizarlos y exigir que se cumplan.

Nuestra ESI hoy

Resulta que la ley previamente mencionada, específicamente en su artículo 5, deja a disposición de la cosmovisión de cada instituto el dictado de ESI y de sus contenidos, sin garantizar un contenido obligatorio. Esto nos deja mayormente una educación sexual orientada a una «educación reproductiva/biologicista».

Lejos de ser una materia donde les estudiantes podamos debatir, discutir, charlar y formarnos sobre cómo transitar una sexualidad plena y podamos construir nuestras identidades sin prejuicios, la ESI se reduce a una clase sobre “cómo no quedar embarazada” o «cómo colocarse un preservativo», con contenidos cisheteronormativos.

Por otro lado, no hay una obligación a la capacitación docente en la materia. Les docentes que quieran acceder a ella lo tienen que hacer por su cuenta ya que el Estado no brinda los recursos materiales para hacerlo.

Hace 12 años que existe esta ley, sin embargo, solo 14 provincias la sancionaron pero son resistentes a la real implementación de la misma.

La falta de ESI: ¿excepción o política de Estado?

Pero los obstáculos que existen al momento de recibir o dictar ESI no son una mera desprolijidad casual. Son razones políticas. El Estado tiene compromisos con las Iglesias y no planea romper lazos con estas. El artículo 5 previamente mencionado es una concesión a la Iglesia y sus instituciones para impartir la “educación para el amor”, es decir, dictar la ESI desde un ángulo reaccionario, haciendo foco en el rol reproductivo de la sexualidad y de la mujer.

En colegios confesionales (¡y en estatales también!) prima esta orientación, patologizando a la población LGBT+, rechazando el uso de preservativos y las relaciones sexuales previas al matrimonio, criminalizando la lucha por el derecho al aborto (al cual es considerado como homicidio). Este es el caso de los colegios de la red Fasta, conocido por las múltiples denuncias sobre la promoción del odio hacia las diversidades sexuales y de género, y el encubrimiento de abusos sexuales sucedidos en los claustros de dichas instituciones.

En general, los contenidos dictados contemplan solamente el cuidado sexual de personas hetero y cisgénero, reduciéndose a hablar meramente de las relaciones sexuales entre hombres y mujeres cis, es decir, las personas del colectivo LGBTI hoy no cuentan con el derecho a poder informarse de cómo relacionarse y cuidarse, siendo invisibilizades o hasta violentades directamente por los contenidos dados.

La ESI que queremos

Si desde que se aprobó la ley ningún gobierno patronal -sin importar su color político- hizo nada porque se cumpla este derecho: solo nosotres organizades en conjunto con el movimiento estudiantil vamos a lograr su implementación y cumplimiento a nivel nacional y la derogación del artículo 5.

Nosotres hoy luchamos por una ESI científica y laica con una perspectiva que incluya a las diversidades sexuales y de género.

En conjunto con esto, entendemos la necesidad de la separación de la Iglesia y el Estado: que las iglesias no se metan en nuestra educación y dejen de dar bajada de línea religiosa y oscurantista en los colegios donde les estudiantes nos socializamos en las primeras etapas de nuestra vida.

Desde la Agrupación 1969, el Plenario de Trabajadoras  y la UJS nos estamos organizando en un taller de cuatro encuentros donde nos propusimos problematizar la cuestión de la ESI, cómo se dicta hoy en los institutos y qué educación sexual queremos nosotres como estudiantes.

En estos talleres tratamos las problemáticas de la prostitución, el aborto y las violencias. Estos talleres además nos convocan a seguir luchando por la ESI, a no bajar los brazos y a seguir peleando como estudiantes. Debemos luchar por un cambio de raíz en la organización social para revertir la situación actual de las mujeres y el colectivo LGBTI+ en esta situación de violencia extrema que atravesamos y que se agrava cada vez más.

¡Organizate con la UJS, el Plenario de Trabajadoras, la Agrupación LGBTI 1969 y el Partido Obrero para luchar por una ESI laica y científica que contemple a las diversidades sexuales y de género, por la derogación del artículo 5 y la real implementación a nivel nacional de una ESI laica, científica y que contemple a las diversidades sexuales y de género.

Les estudiantes nos organizamos por todos y cada uno de nuestros reclamos de manera independiente al Estado, las Iglesias y todos los gobiernos patronales que lejos de darnos derechos nos los niegan sistemáticamente.

Anotate en los talleres ESI, la lucha es ahora.

También te puede interesar:

Es necesario ganar las calles para conquistar la IVE.
El gobierno cedió y dio marcha atrás a la disposición que impedía las ceremonias religiosas.
La marea verde debe volver a ganar las calles para que sea ley.
Más beneficios estatales, en medio de la pandemia.