fbnoscript
26 de junio de 2017

Rosario: la policía fusiló a un obrero metalúrgico y a su amigo

“Mi hermano se bajó con los brazos en alto y lo acribillaron”. Viernes 30/6, 18h, movilizamos desde Oroño y Arijón
Por Melisa Molina
Candidata a concejala del Partido Obrero en el Frente de Izquierda
La noche del jueves 22 de junio, David Ezquiel Campo y Alejandro Emanuel Medina (32) salieron a bailar en un auto Volkswagen Up color gris. David Campo, de 28 años, hacía pocos meses había comprado ese auto con mucho esfuerzo, fruto de su salario como trabajador de una metalúrgica de Villa Gobernador Gálvez.  
 
El viernes al mediodía en la esquina de Grandoli y Gutiérrez, según dice la versión policial, personal de la Brigada Motorizada y del Comando Radioeléctrico intentó detener a los jóvenes que iban en el Volkswagen para realizar un control de rutina. Los jóvenes evadieron el control, lo que detonó una persecución de más de media hora con una caravana de efectivos policiales siguiéndolos. Ambos fueron embestidos por una chata policial  e impactaron contra un árbol en la esquina de  Arijón y Callao. Pero este choque no es el causal de su muerte.
 
“Mi hermano se bajó con los brazos en alto y lo acribillaron", denunció Eduardo Germán Campo, hermano de David en Página12. "El cuerpo de él (David Campo) tiene siete tiros, uno en la cara, abajo del ojo, del lado del acompañante, donde iba mi hermano, tiene un escopetazo" (Rosario Plus). En el cuerpo del conductor, Alejandro, se registraron 13 impactos de balas. Familiares de las víctimas y testigos desmintieron rápidamente la versión de que se trataba de un auto robado y de que hubo un intercambio de disparos, algo fácilmente constatable.
 
Por si fuera poco, la denuncia de familiares y amigos fue verificada por la propia policía en las primeras alertas que se desataron entre los propios efectivos de la fuerza, tal como consta en la desgrabación  que publicó Página 12 de las conversaciones que mantuvieron por WhatsApp a minutos del crimen: “Dieciocho vigilantes. No eran cacos, eran dos vagos que volvían de bolichear, estaban pasados de rosca, los quisieron identificar y les tiran el auto encima y se dan a la fuga. Empieza la persecución y los recagan a tiros en todos lados y los terminan de rematar en Arijón y Callao”.  Entre esos 18 efectivos que hoy son investigados (11 del comando y 7 de la Patrulla de Acción Táctica -PAT) sus pares -en otro audio-  señalan a "Alejandro B., un loquito, un tira tiros que tuvo carpeta psiquiátrica por dos años y le volvieron a dar un arma".
 
La PAT (Patrulla de Acción Táctica) es bien conocida en la zona sur del barrio Tablada y los complejos habitacionales Fonavis de Ab Grandoli, ya que la zona se encuentra totalmente militarizada y la juventud constantemente sufre el hostigamiento de estas fuerzas. Es la PAT que se cobró también la vida del joven Jonathan Herrera.
 
El crimen de estos jóvenes trabajadores es la consecuencia de la descomposición del aparato policial santafesino que en estos últimos meses estuvo envuelta en crímenes escandalosos como el caso de la bibliotecaria María Ángeles, hallada muerta dentro de una comisaria y el de la joven Elina, brutalmente golpeada por efectivos de la policía en la comisaria 7º. La policía santafesina carga con un largo prontuario de caso de gatillo fácil, entre otros, los de Pichón Escobar y Franco Casco.
 
Santa Fe está entre las provincias que lideran el ranking con más casos de gatillo fácil del país. La violencia institucional es fuertemente respaldada por el gobierno provincial de Miguel Lifschitz  y su ministro de seguridad Maximiliano Pullaro que tiene por objetivo sostener el funcionamiento de negocios delictivos millonarios como las redes de narcotráfico y la trata de personas. Procuran a su vez sostener un aparato de represión e intimidación de las masas en el cuadro de las políticas de ajuste que perpetuán. 
 
Justicia por  David Ezequiel Campo y Alejandro Emanuel Medina. Basta de abusos policiales. Juicio y castigo a la policía asesina. Movilicemos masivamente.

Compartir

Comentarios