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31 de julio de 2017

Rosario: concentración por el asesinato de David y Emanuel a manos de la policía

Son dos trabajadores que fueron acribillados por las fuerzas represivas
Este lunes 31 participamos junto a otras organizaciones de la concentración frente a la fiscalía de homicidios convocada por familiares y amigos de David Campos y Emanuel Medina, acribillados por la Policía de Acción Táctica (PAT). La movilización se realizó para exigir al fiscal Adrián Spelta que avance en la investigación del caso: a un mes del crimen no se detuvo a ninguno de los 19 efectivos policiales implicados -quienes ni siquiera fueron suspendidos de sus cargos y siguen cumpliendo tareas administrativas.
 
David Campos y Emanuel Medina eran dos jóvenes trabajadores que el 23 de junio salieron a la noche a festejar el campeonato de Boca y terminaron brutalmente acribillados por la PAT y el comando radioeléctrico. Un crimen que conmocionó profundamente a la barriada de la zona sur rosarina que sufre de manera directa el hostigamiento de estas fuerzas. Según dice la versión policial, personal de la Brigada Motorizada y del Comando Radioeléctrico intentó detener a los jóvenes en un control de rutina. Los jóvenes evadieron el control, lo que detonó una oscura persecución de 35 minutos. Ambos fueron embestidos contra un árbol en la esquina de Arijón y Callao, pero esa no fue la causa de la muerte de los jóvenes: los acribillaron cuando se bajaron del auto con las manos en alto. El cuerpo de David Campos tiene siete tiros, uno en la cara, debajo del ojo. En el cuerpo de Emanuel Medina se registraron 13 impactos de bala.
 
Fue un fusilamiento, no un enfrentamiento
 
Como un acto de provocación, mientras los familiares de los dos jóvenes trabajadores se concentraban en la puerta de fiscalía con carteles de pedido de justicia para David y Ema no fueron recibidos ni ellos ni sus abogados. En cambio, sí recibieron a los abogados de la policía. Toda una canallada.
 
Entre la angustia y la impotencia, los manifestantes señalaron que, a pesar de tener varios testimonios de testigos que presenciaron el hecho, no hay ningún efectivo policial detenido. El fiscal de la causa dejó pasar un valioso tiempo al momento de hacer las pericias, donde se manipularon pruebas. “Pasó más de una hora antes de que llegara el fiscal, entonces les plantaron dos armas y dijeron que hubo un enfrentamiento, pero del auto de mi hermano no salió ni un disparo -dijo Germán, hermano de David, al diario La Capital-. Queremos ser atendidos por el fiscal, que dé explicaciones de lo que sucedió. Ya hace 30 días que fueron asesinados David y Emanuel, sabemos que las armas fueron plantadas, son armas que tienen 50 años que no sirven más". Gracias a la investigación de los abogados de la familia hoy son 21 los implicados. Encontraron un móvil más que no habían declarado que estaba ahí. La familia especula que ese móvil sin GPS fue el que buscó las armas para plantarlas. Durante este mes, los familiares de las víctimas no recibieron ningún tipo de llamado por parte del ministro de seguridad Maximiliano Pullaro a pesar de haber intentado entablar contacto con él para ser recibidos. De Pullaro solo recibieron el silencio. El hermano de David declaró: "vamos a pedir también la renuncia del ministro Pullaro porque le queda grande el cargo, la sociedad se tiene que dar cuenta de lo que pasa. Acá sus oficiales mataron a dos chicos y ni siquiera levantó el teléfono para llamar a alguno de la familia".  
 
Este crimen se encuentra enmarcado en un cuadro general de descomposición del aparato policial santafesino que en estos últimos meses estuvo envuelto en casos escandalosos como el del abuso policial de la joven Elina -golpeada brutalmente por efectivos policiales en la comisaria 7-; María de los Ángeles París, hallada muerta dentro de la comisaría 10 y recientemente el fusilamiento del santafesino cabo Pablo Cejas tras denunciar los vínculos de la policía y el poder político con el narcotráfico. Las barriadas rosarinas -como el barrio Tablada y los complejos habitacionales Fonavi de la zona sur- se encuentran totalmente militarizados: antes con la Gendarmería y hoy por la PAT, que hostiga a la juventud trabajadora y se cobra la vida de pibes como Jonathan Herrera y David y Ema. Este sendero de impunidad que rige por parte de las fuerzas de seguridad es posible gracias al amparo político que les otorga el  gobierno santafesino de Miguel Lifschitz. Todos los casos mencionados tienen en común las declaraciones del ministro de seguridad Maximiliano Pullaro tratando de minimizar los hechos y buscando deslindar la responsabilidad de las fuerzas de seguridad y las del gobierno. Sin el abuso policial descargado en las barriadas rosarinas no existirían negocios delictivos millonarios como las redes de narcotráfico y la trata de personas. Procuran a su vez sostener un aparato de represión e intimidación de las masas en el cuadro de las políticas de ajuste que perpetuán. 
 
Justicia por  David Campos y Emanuel Medina. Basta de abusos policiales. Juicio y castigo a la policía asesina. Movilicemos masivamente.

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