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11 de julio de 2019

Nuevas denuncias por abuso sexual contra el cura Lorenzo

Por Pía Garralda Apel La Plata

Durante las últimas semanas se sumaron dos nuevas denuncias por abusos sexuales a menores de edad en la causa contra el ex capellán general del Servicio Penitenciario Bonaerense, Eduardo Lorenzo, quien sigue siendo párroco en la Iglesia Inmaculada Madre de Dios, de Gonnet.

El 18 de junio se incorporó por escrito una denuncia sobre hechos ocurridos en la primera mitad de la década de los ‘90, en Olmos. El jueves 4 de julio una persona testimonió por situaciones similares acontecidas entre finales de los ‘90 y principios de los 2000, en la parroquia Nuestra Señora de Lourdes, de La Plata. Estas denuncias se suman a la de León -que dio inicio al expediente- por abusos sexuales y maltratos cometidos por Lorenzo entre 2006 y 2008 en la parroquia de Gonnet, donde Lorenzo sigue teniendo menores a cargo. La denuncia de León, vale recordar, fue iniciada en 2008 (cuando era un adolescente) pero en pocos meses la fiscal Medina (la misma que lleva la causa ahora) la archivó de forma arbitraria. Recién diez años después, y gracias a la perseverancia de los padrinos del joven, la causa fue desarchivada y comenzaron a incorporarse más pruebas contra el cura.

La primera denuncia que se sumó en estos días refiere a hechos ocurridos en campamentos organizados por Lorenzo cuando, entre principios y mediados de los 90, era párroco de la Iglesia San Benito de Olmos. “B” (como nombraremos a la víctima) tenía por entonces unos 15 años y fue obligado a presenciar diversos abusos que Lorenzo cometía reiteradamente sobre otros adolescentes. Según su relato, el cura (que rondaba los 35 años de edad) se bañaba con menores en su baño privado y por las noches se metía en sus carpas para manosearlos dentro de sus bolsas de dormir. A esos mismos chicos (sus “favoritos”) los invitaba con frecuencia a fiestas y a pernoctar en la casa parroquial de Olmos. Al resto de los adolescentes, por el contrario, los maltrataba y les demostraba su desprecio.

Cuando supo que la causa judicial iniciada por León y su familia había sido reabierta por la UFI 1 de La Plata, B decidió aportar su testimonio. Sus declaraciones tienen muchos puntos de contacto con lo denunciado por el joven de Gonnet en 2008, siendo que se trata de hechos transcurridos quince años después de lo que B sufrió.

Por su parte, “C” (de quien también se preserva la identidad) se contactó con León y su familia en la conferencia de prensa realizada en la Legislatura bonaerense con la banca de Frente de Izquierda. C decidió presentarse a declarar ante la fiscalía de Ana Medina, y relató en detalle hechos que involucran directamente a Lorenzo en otros casos de abuso sexual y maltratos hacia menores, ocurridos entre los años 1999 y 2001 cuando éste era párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Lourdes, en el barrio platense de La Loma.

El abogado de León, Juan Pablo Gallego (quien también oficiara como querellante en los juicios contra Grassi), afirmó ante distintos medios de comunicación que los testimonios de B y C “fueron determinantes, primero para confirmar un ´modus operandi´ a la hora de elegir y atacar a sus víctimas por parte del cura Lorenzo; y, segundo, corroboran lo afirmado por otros testimonios aportados a la causa, según los cuáles la vida de Lorenzo era más parecida a Sodoma y Gomorra que a una vida monacal. Varios testigos ya contaron que Lorenzo siempre fue una persona entregada al alcohol, al descontrol, a las fiestas inapropiadas con menores en departamentos y quintas en los que, según lo relatado por diversos jóvenes, todo valía para él”, sintetizó el letrado.

“Todo eso robustece la credibilidad de León y, a su vez, nos coloca en un escenario de multiplicidad de víctimas. Los testimonios son muy sólidos, con muchos detalles y descripciones de las escenas del crimen. La verdad que no deja de sorprender cómo este religioso detentaba y sigue detentando tanto poder (…) Al día de hoy cada persona que se apresta a declarar recibe llamados intimidatorios, donde se les ofrecen cosas a cambio de no dar su testimonio”, agregó Gallego, quien también denunció  que mientras el Arzobispo de La Plata, Víctor Fernández (allegado de Bergoglio)se dedica a preservar al Lorenzo, este perjudica la investigación valiéndose de sus vínculos con el poder.

Si, a pesar de todo, la causa contra el cura Eduardo Lorenzo avanza sumando nuevos testimonios, es gracias a la lucha incansable de las víctimas y sus familiares que no se dejaron doblegar ni ante las amenazas, ni cuando la Iglesia y la justicia canónica les dio la espalda, ni cuando el Estado archivó en tiempo récord sus denuncias. Apoyados en las organizaciones de mujeres y en la banca del FIT, lograron dar nuevo impulso a esta pelea.

Para el martes 16 está convocada una conferencia de prensa en la que C y su familia denunciarán públicamente las vejaciones perpetradas por Lorenzo. Por este camino, vamos a poner a este abusador tras las rejas.

¡Basta de impunidad a los curas abusadores y sus cómplices! ¡Separación de la Iglesia del Estado!

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