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9 de agosto de 2019

La impunidad de Milani

Absuelven a Milani y a otros 5 imputados por delitos de lesa humanidad en La Rioja

En el día de hoy, el Tribunal Oral Federal de La Rioja absolvió a César Milani –ex jefe del Ejército bajo el gobierno de CFK- de los delitos de privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos y asociación ilícita, por los secuestros y torturas ocurridos en marzo de 1977 a Pedro y Ramón Olivera. La impunidad de los genocidas se refuerza con este fallo. 

Los jueces Julián Falcucci, Jaime Díaz Gavier y Enrique Lilljedahl absolvieron también a otros  5 imputados (José Félix Bernaus, Armodio Cecilio Mercado, Ángel Ricardo Pezzetta, Alfredo Solano Santacrocce, Domingo Benito Vera), que quedaron en libertad junto a Milani. Por su parte, el ex juez Catalán, Chiarrello, Moliné y el ex médico Rodríguez Alcántara, que actuaba en el Escuadrón de “Chilecito”,  fueron condenados a penas menores que van desde los 4 a 10 años.

La querella de la familia Olivera había pedido una condena de veinte años de prisión para Milani, igual que para el exjuez federal Roberto Catalán. En tanto que la Fiscalía había solicitado una pena de 18 años de prisión.

La resolución del Tribunal contraría notoriamente lo demostrado por las víctimas en todo el desarrollo del juicio oral.  En las sucesivas  audiencias quedó demostrado el accionar del Estado en perjuicio de las catorce víctimas que fueron secuestradas, torturadas y  llevadas al IRS (Instituto de Rehabilitación Social) -uno de los centros clandestinos de detención que funcionó en la ciudad de La Rioja durante la última dictadura. Los imputados fueron parte integrante del aparato represivo desarrollado en la provincia para llevar adelante el terrorismo de Estado, que implicó el accionar conjunto de la Policía provincial, de la Policía Federal Argentina y la Gendarmería Nacional, bajo control operacional del Ejército a través de la jefatura del Batallón de Ingenieros Constructores 141, al que pertenecía César Milani.

En efecto, en el juicio quedó demostrada la responsabilidad de Milani en el secuestro de los integrantes de la Familia Olivera. El 12 de marzo del 1977 una partida de militares comandada por él ingresó en el domicilio de los Olivera y secuestró a Pedro. Más tarde haría lo mismo con su hijo Ramón, en su lugar de trabajo. Las denuncias contra Milani, al contrario de los que repiten los kirchneristas, son de vieja data: los hechos de secuestro y tortura fueron denunciados por primera vez en 1984 ante la Comisión Provincial de Derechos Humanos de La Rioja.

Durante el juicio se sucedieron varias situaciones que motivaron el repudio de los organismos de derechos humanos. Por ejemplo, cuando el Tribunal echó de la sala a la Madre de Plaza de Mayo, Marcela Ledo, y a su hija Graciela, madre y hermana respectivamente del soldado Alberto Ledo, por cuyo asesinato también irá a juicio Milani desde el 12 de septiembre. También causó bronca e indignación entre los sobrevivientes y familiares de víctimas cuando el imputado, al dar su declaración, leyó en voz alta una carta de Hebe de Bonafini en la que se lo hacía pasar por un hombre bueno e injustamente procesado.

En el mismo sentido apuntaron las últimas palabras de Milani durante la jornada de hoy, ya que buscaron absolver a todo el accionar del Ejército. Volvió sobre la idea de que se trató de “una campaña política, mediática contra un jefe del Ejército”, reafirmó que su “injusta y arbitraria detención y las falsas acusaciones” eran un castigo a todo Ejército Argentino, privándolo de la posibilidad de una “reconciliación definitiva con el pueblo”.

El fallo está en esa misma sintonía con el intento de “reconciliación” con las Fuerzas Armadas y de negacionismo por parte del gobierno de Macri y Bullrich, que intentó aplicar el "2x1" a los genocidas, que benefició con prisión domiciliaria o con la libertad por vencimiento de prisión preventiva a una gran parte de los represores que estaban condenados. Este fallo vergonzoso debe ser repudiado como una muestra del pacto de impunidad que apunta a frenar los juicios de lesa humanidad, que ya se desarrollan a cuenta gotas.

Que Milani haya llegado al banquillo de los acusados, tras cuatro décadas de impunidad, es producto de la incansable lucha de los sobrevivientes, familiares y organismos de derechos humanos independientes del Estado, y particularmente de la familia Olivera  que nunca dejó de luchar y denunciar a los responsables del secuestro de sus familiares.

Más que nunca, juicio y castigo a todos los genocidas. Cárcel común y efectiva. Son 30.000. Fue genocidio. Apertura de los archivos. Restitución de los nietos apropiados.

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