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1 de abril de 2020

Carlos Fuentealba: 13 años de completa impunidad

No damos vuelta la página. Es la misma policía que hoy recorre las calles.

Este 4 de abril se cumple el 13º aniversario del fusilamiento del compañero docente y militante Carlos Fuentealba por parte de la policía neuquina, y todos los responsables políticos de su crimen, así como gran parte de los responsables materiales, ni siquiera han pisado los tribunales.

En primer lugar el responsable político máximo, el entonces gobernador Jorge Sobisch. El ex mandatario fue cobijado desde el primer momento por el Movimiento Popular Neuquino (MPN): días después del fusilamiento, cuando una movilización de treinta mil neuquinos reclamaba “¡Fuera Sobisch!”, el entonces candidato a gobernador del MPN, Jorge Sapag, sentenció que este debía “culminar su mandato el próximo diez de diciembre”. Toda la oposición patronal jugó en el mismo sentido, incluidos el entonces intendente de la Capital, “Pechi” Quiroga, y el PJ.

La desaparición de pruebas, como el necesario cruce de llamadas desde el mismo gobernador al ministro de Seguridad que estaba dirigiendo directamente el operativo represivo, y a los jefes policiales en el lugar, hoy es muy difícil que puedan ser aportadas, si una hipotética reapertura de la causa Fuentealba II se produjera.

Además están las sentencias absolutorias, entre ellas la que no sentó a Sobisch ni como testigo en esta causa que trata sobre las responsabilidades políticas.

Hoy Sobisch, de la mano del alquiler del sello de la Democracia Cristiana, se volvió a candidatear como gobernador, con el visto bueno de todo el MPN, el de “antes” y el de ahora: participa de los actos partidarios como un dirigente destacado del MPN. Sus diputados y concejales obtenidos en las últimas elecciones son aliados directos de los ejecutivos del MPN en la provincia y en la ciudad de Neuquén y otras. 

El fusilamiento de Carlos fue un crimen de Estado, y como tal, ha sido blindado por todo el aparato de ese Estado, los tres poderes y sus expresiones políticas.

Este 4 de abril

En el marco de la cuarentena, este aniversario no se podrá realizar el acto que todos los años realizamos sobre la ruta en el lugar donde cayó Carlos.

En este marco, Tribuna Docente ha lanzado una campaña con el lema: “No damos vuelta la página. Es la misma policía que hoy recorre las calles”. Denunciamos así la continuidad de la fuerza que asesinó a Fuentealba y su rol actual, para regimentar y amedentrar en las barriadas pobres de Neuquén capital y en toda la provincia. Se han denunciado reiterados casos de abusos, golpizas y razzias al mejor estilo de la dictadura, autorizadas por la ley de “emergencia sanitaria”, que les permite detener sin orden judicial.

Por todo esto señalamos que el accionar del TEP, la lista fernandista que conduce la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén, poniendo a nuestro sindicato “al servicio incondicional” del Comité de Emergencia creado donde participan los jefes policiales, es incompatible con el reclamo de justicia completa por Fuentealba.

Tampoco damos vuelta la página respecto a nuestro pliego de reclamos salariales y previsionales, a lo que se suma los propios del cese de tareas en las escuelas, como el no cese de licencias y el cobro de un bono que asegure $ 30.000 de bolsillo a quienes no llegan a ese monto por no poder tomar horas o cargos.

Nosotros no damos vuelta la página, ni con los genocidas ni con la fuerza que fusiló a Carlos. Porque como lo hemos coreado miles de veces, no hubo errores ni hubo excesos: son asesinos.
 

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