Campaña por la apertura de los archivos de la dictadura

Por el acceso público a la totalidad de los archivos de la represión desde 1974 a 1983.

Junto a las Madres Elia Espen, Nora Cortiñas y Mirta Baravalle, el Encuentro Militante Cachito Fukman está llevando adelante una campaña de junta de firmas para presentar ante el Poder Ejecutivo Nacional, exigiendo la inmediata apertura de los archivos de la dictadura militar.

Desde la recuperación de la democracia hasta hoy, los organismos de derechos humanos que se mantienen independientes del Estado -principalmente aquellos nucleados en el Encuentro Memoria Verdad y Justicia-, junto a otras organizaciones, y en particular del Partido Obrero han reclamado incesantemente la apertura de esos archivos. Sin embargo, los gobiernos que se sucedieron los mantuvieron guardados bajo siete llaves, como una herramienta de encubrimiento e impunidad no solo para con los ejecutores del genocidio, sino en defensa propia.

Víctor Basterra, sobreviviente de la Esma, recordó en su testimonio en ese megajuicio que uno de los represores, al liberarlo en el ’83, le dijo “no te hagas el pelotudo porque los gobiernos pasan, pero la comunidad informativa queda, siempre queda”. En esa frase se resumen años que van desde Stiusso a Milani, del espionaje macrista al ciberpatrullaje.

Prueba de ello es que Alberto Fernández, que afirmó que no quedan en las Fuerzas Armadas integrantes de la maquinaria genocida, no dijo sin embargo una sola palabra sobre el sostenimiento estatal ni movió un solo dedo para abrir los archivos, porque ahí podríamos corroborar qué genocidas siguen enquistados en el Estado y en las Fuerzas Armadas en particular.

En el reciente XXVII Congreso del Partido Obrero, se leyó un saludo de Elia Espen que fue el punto de lanza para que comenzara con esta campaña: “Quiero saludar a la militancia del Partido Obrero en el XXVII Congreso. ¡Arriba los que luchan y siguen luchando como hacen ustedes todos los días! Y quiero aprovechar para pedirles que apoyen la causa por la cual estamos peticionando hace más de 40 años. Hoy los genocidas siguen sueltos y se siguen burlando de nosotros, pero no vamos a parar hasta que todos paguen y saber dónde están nuestros hijos y nietos. Yo pienso cada día en que hay muchas Madres que se han ido sin saber de sus hijos y eso no es justo. Yo pude declarar después de 40 años de que se llevaron a mi hijo y fue porque tuve una gran abogada, Rayu [Liliana Alaniz, de Apel] que no bajó los brazos. Como Madre de un desaparecido, de mi querido hijo Hugo Miedan, les pido que no dejen de pelear como peleaban nuestros hijos, que sigan luchando por memoria, verdad y justicia y para que paren todas las violaciones de derechos humanos actuales que siguen existiendo. Por trabajo, por salud, por vivienda. Por favor súmense a este petitorio por la apertura de los archivos de la dictadura. No bajen nunca los brazos. Los abrazo con el corazón, Elia Espen, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora.”

La última dictadura militar involucró a todo el régimen político del país, a los funcionarios, al poder judicial, a la Iglesia, la burocracia sindical y los grupos económicos con el brazo armado de las fuerzas represivas. La dictadura fue un brutal ataque contra la clase obrera que resistió y resiste luchando, y la apertura de los archivos permitirá saber dónde están nuestros compañeros, sus hijes apropiados por los genocidas y la totalidad de los responsables del genocidio.

Nuestro partido, Apel, el Polo Obrero, el Plenario de Trabajadoras ya adhirieron a la campaña, conforme a lo resuelto en el XXVII Congreso. Convocamos a todas y todos los compañeros y compañeras y simpatizantes a sumar su firma e impulsar la campaña.

¡Vamos por miles de firmas por lxs 30.000!

 

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