Esma: Declaró «Cachito» Fukman

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El jueves 3 de julio, Enrique «Cachito» Fukman, de la Asociación Ex detenidos Desaparecidos, declaró en la causa ESMA como sobreviviente del campo de exterminio más grande del país. Por allí pasaron 5000 compañeros de diversas organizaciones políticas, entre ellas, Política Obrera.

Estuvieron presentes sobrevivientes y familiares: Carlos Lordkipanidse, Carlos Loza, Maria Adela Antokoletz, Nilda Eloy, organismos de derechos humanos que integran el Encuentro Memoria Verdad y Justicia, dirigentes de partidos de izquierda, el diputado nacional por el FIT Pablo López y Julián Asiner, presidente de la FUBA, entre otros.

Cachito, militante montonero fue secuestrado el 18 de noviembre de 1978 junto a otros compañeros. Fue sometido a tormentos, reducido a trabajo esclavo y testigo de los vejámenes sobre otros cautivos, durante 15 meses.

Su testimonio

Cachito relató las circunstancias de su secuestro, señaló al imputado en la causa Carlos «Fafá» Pittana, como uno de sus captores y las atrocidades cometidas, desde la picana y los golpes hasta la violación sistemática de las compañeras. Acusó a todos los represores: «Lo hago responsable de mi secuestro y tormentos, y de los de todos los compañeros que estuvieron en la ESMA». Reclamó al Estado la apertura de los archivos de la dictadura: en una de sus declaraciones, en 1985, ya estaba su carpeta de la ESMA y existen fotos de la primera inspección de la Conadep con biblioratos, en las estanterías del sótano, demostrando que los archivos están. Puso en evidencia la inactividad del Estado, al reclamar la investigación de todos los CCD, en particular el Campo de Deportes de la ESMA donde se realizaban los «asaditos» (quema de cadáveres). Afirmó que su secuestrador estuvo prófugo durante años, y que los sobrevivientes aportaron su domicilio, de la guía telefónica. Comparó los beneficios que se les otorga a los genocidas -excarcelaciones, prisiones domiciliarias- con la situación del dirigente de Quebracho, «Boli» Lescano; que a las víctimas se les exige un sinnúmero de pruebas sin colaboración del Estado, al tiempo que se condena a los petroleros de Las Heras con pruebas obtenidas con torturas avaladas por el propio fiscal y los jueces.

Los gobiernos constitucionales dejaron impunes el aparato represivo y han reconocido una «continuidad jurídica» con todas las dictaduras. Hoy se juzga sólo a una pequeña parte de los que participaron, Julio López sigue desaparecido, sin que el estado haya dado una sola respuesta.

Cachito dejó presente que vamos a seguir pidiendo juicio y castigo a todos los genocidas por todos los compañeros.

Liliana Alaniz (APeL) -abogada querellante en la causa Esma por el colectivo Justicia Ya!-


 

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