REPRESIÓN

La movilización corrió a Olivello, el Berni chaqueño

Un triunfo popular que deja en claro la necesidad de un plan de lucha para conquistar los derechos de las y los trabajadores.

El secretario de Abordaje Territorial Hugo Gustavo Olivello, el Berni chaqueño, fue destituido de su cargo, luego de un proceso de lucha pidiendo su destitución por las represiones impartidas contra los trabajadores. Recordemos que Capitanich creó esta secretaría para evitar solucionar los problemas  que sufre la población por culpa de  las políticas de ajuste de su gobierno y de los anteriores.

Debe quedar bien en claro que aquellos que muchas veces presentan a Capitanich como un gobernador estratégico y racional que apuesta al diálogo, están equivocados. Veinticuatro horas después de asumir este mandato, el gobernador puso a la policía a «cazar pobres», los hechos de violencia policial no se suspendieron durante todo el año, se han profundizado en plena pandemia. El plan del gobierno con Ariel Acuña (responsable del asesinato de Ángel Verón en el 2015) como jefe de la policía no es ni racional ni estratégico sino claramente represivo. Por otra parte, más allá de que en el lugar de Olivello pongan a un civil, la agenda sigue siendo que quien cumpla ese rol «libere las calles», lo que quiere decir que la prohibición y la criminalización de la protesta sigue en agenda.

Uno que otro policía violento no es el único culpable de la violencia que imparte esa institución en los barrios y pueblos, sobre todo en las comunidades originarias, el responsable es el Estado, el responsable es el gobernador. Ante esta situación urge un plan de lucha por el desmantelamiento de las fuerzas represivas y que la fiscalía de derecho humanos de curso a cada caso de violencia policial.

Este avance en defensa de los derechos a la protesta social muestra la fuerza del movimiento obrero. Es una gran paso para profundizar el reclamo por las reivindicaciones pendientes. Olivello fue puesto para llevar adelante un trabajo que cumplió a rajatabla: desalojar las tomas y reprimir las movilizaciones de lxs trabajadorxs, en una clara política represiva para contener los reclamos tan sentidos de la sociedad chaqueña como lo es la estabilidad laboral, el salario, la comida o el agua. Esto lo han sufrido desde lxs trabajadorxs precarizados de la salud, educación, registro civil, educación, las comunidades originarias, los desocupados, los docentes, con salarios que no superan la canasta de pobreza, porque está claro que se busca pasar el ajuste a los palazos. Por ello, la salida de Olivello era un reclamo de los precarizados, de los trabajadores de la salud, de la docencia, de las organizaciones de derechos humanos, de los originales, movimientos sociales, periodistas, partidos y agrupaciones de izquierda, ya que es el responsable de llevar adelante las represiones que le pedía Capitanich que realizara contra estos sectores.

El deterioro del poder adquisitivo continúa, a medida que aumenta el costo de vida. Y este gobierno va a seguir profundizando el ajuste y el modelo represivo.La crisis social en su conjunto reflejadas en la desocupación, la pobreza, la precarización laboral y los salarios de miseria,  que atravesamos los chaqueños y chaqueñas siguen su curso pero queda claro el camino marcado para conquistar y defender los derechos es la unidad de la clase obrera: asambleas en los barrios y lugares de trabajo, y plan de lucha para imponer los reclamos pendientes.