Procesan a delegados y dirigentes de ATE

Dentro de 30 días comenzará el juicio oral y público a Santiago Gallardo, Luis Balcedo y Pedro Martín (delegados del hospital Materno Infantil * HIEMI) y a Daniel Barragán, Hugo Canavesio y Darío Ledesma, de la directiva de ATE local.


Se ha dado así lugar a los cargos presentados por la fiscal de Instrucción, María de los Angeles Lorenzo, de «coacción reiterada», en el marco de la huelga llevada adelante durante 36 horas por los trabajadores de limpieza del hospital, mediante la cual lograron imponer el cese del trabajo en negro, recuperando la relación laboral, luego de años de soportar el fraude laboral y el robo de sus aportes previsionales.


¿Quién coacciona a quién?


La coacción (condicionar, influir, presionar) es pasible de condena, relativamente severa, por configurar un delito contra las personas. Se abría «perpetrado» mediante la persuasión pacífica, que efectivamente llevamos adelante sobre dos supervisores y encargados (que fueron así disuadidos de quebrar la huelga).


La «misión carnera» llevada adelante por ellos, «naturalmente» les fue impuesta mediante la enorme presión del gerente de la empresa trucha, Mendiburo. Es decir que fueron coaccionados.


Como este intento fracasó, el director del HIEMI radicó una denuncia que motivó la presencia de la policía de infantería que, «itaca» y garrote en mano, buscó ingresar a la asamblea de los trabajadores de limpieza, de manera de forzar el levantamiento de la medida de fuerza, es decir: coaccionaron esta vez a todos los trabajadores de limpieza.


Como esto tampoco quebró la huelga, se hizo presente la fiscal de Instrucción Lorenzo, planteando que de continuar con la medida los huelguistas deberían aportar sus datos y firmar una planilla, para iniciar un expediente judicial (firmaron en representación de los trabajadores los delegados y dirigentes de ATE presentes). Los huelguistas decidieron entonces continuar con la medida y luego de sortear la mayor de todas las coacciones, la empresa se avino a firmar un acta de reconocimiento de la relación laboral.


Es decir que triunfaron porque lograron superar la coacción reiterada que orquestó el Estado a través de sus funcionarios y agentes, sobre los trabajadores y sus representantes gremiales.


Entonces, el delito que se nos imputa consistiría en no rendirse frente a la coacción reiterada, y de ser condenados, se nos estaría coaccionando para no volver a resistir futuras coacciones.


Más allá del Código Procesal


Vamos a juicio con el objetivo de ganar en el terreno judicial el derecho a continuar representando los intereses de nuestros compañeros. Por eso llamamos a todas las organizaciones obreras y populares a participar de una lucha que interesa a todos, pronunciándose por la anulación de los cargos contra los delegados y dirigentes de ATE Mar del Plata y a movilizarse contra este intento judicial de domesticar a las organizaciones sindicales.

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