Ramón L. Falcón y el coronel Varela

Varios lectores atentos de Prensa Obrera nos han observado un grueso error en la última edición de nuestro periódico.


En la nota sobre la entrega del sargento Juan Carlos Leiva, participante del asesinato de los compañeros Kosteki y Santillán (página 13), se menciona al “coronel (Ramón) Falcón de la Patagonia Rebelde”.


Ramón L. Falcón no fue un coronel sino un comisario, que llegó a comandante de la Policía. Se destacaba por el celo represivo con que perseguía a los anarquistas. El 1° de Mayo de 1909, el acto de la Federación Obrera Bonaerense (anarquista) reúne a treinta mil personas. Falcón ordena una represión salvaje que deja doce muertos y más de ochenta heridos. Esa misma noche, los sindicatos anarquistas y socialistas declaran la huelga general. A pesar de la represión, la huelga se extiende por cinco días, con choques diarios con la policía de Falcón y nuevos obreros muertos, heridos y presos. El quinto día, las autoridades pierden todo el control. Los representantes de la UGT y la Fora son atendidos por el presidente del Senado en ejercicio de la Presidencia de la República. Son liberados los presos, se suprimen los códigos de penalidades, se reabren los locales que no habían sido abiertos ya por los propios trabajadores.


Ramón L. Falcón, el represor del 1° de Mayo y de la que pasó a la historia como “La Semana Roja de 1909”, fue muerto por el militante anarquista Simón Radowitzky el 14 de noviembre de 1909.


El coronel del Ejército que reprimió la huelga de los peones rurales patagónicos fue Héctor B. Varela, enviado por el gobierno radical de Hipólito Yrigoyen en 1920.