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5 de junio de 2020

Cabandié celebra el Día Mundial del Ambiente adornando la depredación

En el Día Mundial del Ambiente, el ministro Juan Cabandié fue entrevistado por el medio oficialista Página 12 y alertó que “el coronavirus es una metáfora de lo que nos puede pasar a consecuencia del cambio climático”. Pero, ¿cuál es el planteo del titular de Ambiente y Desarrollo Sustentable para combatir esta situación?

En el comienzo del reportaje, Cabandié destaca el trabajo de cooperativas en el basural a cielo abierto de Luján. Ello es toda una confesión, porque reivindica que, en lugar de una política de Estado para el saneamiento, esa tarea sea llevada adelante mediante trabajo precario. Más aún, sostiene el concepto de “economía circular” para argumentar que gracias a los cartoneros “la basura no es basura: son residuos, fuentes de empleo y de energía”. No hace falta demasiados comentarios para evidenciar la perfidia de adjudicarle a la desocupación y la pobreza el carácter de una política ambiental.

Consultado por los desmontes, Cabandié afirma que “tenemos que repensar el tema desde la transición ecológica”. Mientras el ministro “piensa”, sin embargo, se registra que en los dos primeros meses de cuarentena se desmontaron 6.565 hectáreas en el norte argentino, 211 por día. Si eso fuera poco, el gobierno acaba de reducir los aranceles a la importación de insumos para la producción de agrotóxicos, sumando nuevos estímulos a los pooles de siembra que ejecutan la deforestación.

Otro de los tópicos que no podía eludirse en la entrevista es el de la megaminería. En este plano el titular de Ambiente aseguró que “los proyectos productivos tienen que tener licencia social… tenemos el ejemplo de Mendoza, donde no había licencia social para desarrollar la minería del modo en que estaba planteada y el gobernador retrocedió”. Es una impostura, porque el gobernador Rodolfo Suárez había contado con el respaldo de Alberto Fernández contra la rebelión que finalmente obligó a derogar la ley cianuro. Finalmente, escasa “licencia social” tiene el modelo de megaminería de San Juan, combatido incansablemente por el pueblo de Jáchal, al cual Cabandié le dio la espalda. Es para desarrollar este modelo de saqueo que fue designado Albero Hensel, un empleado de la Barrick, al frente de la Secretaría de Minería; y el motivo por el cual en la entrevista tampoco se dijo nada de la ofensiva megaminera en Chubut.

Es curioso que el principal aspecto de la crisis climática a nivel mundial, la emisión de gases de efecto invernadero ni siquiera haya sido mencionado. La razón es obvia, porque el gobierno está subsidiando a los pulpos petroleros con barril criollo y baja de retenciones, mientras las empresas despiden, recortan salarios y profundizan una huelga de inversiones que agravará los métodos de depredación ambiental. La crisis mundial agudizará esta política de rescate al capital a costa de los trabajadores y el ambiente.

En estas condiciones, lo único que podía ofrecer Cabandié para mostrarse como un ministro verde fue copiar la orientación de algunas organizaciones ambientalistas, que plantean una abordaje de la crisis ambiental únicamente desde el plano de la conciencia individual, llamando a reciclar residuos domésticos y reducir el consumo de ciertos productos. Pero el problema, más que en las pautas de consumo, esta en la devastadora producción capitalista. Lo demuestra el gobierno que, sometido a los acuerdos con el FMI y los bonistas, fomenta todos los rubros más contaminantes en manos de pulpos imperialistas en el afán de recaudar dólares, como garantía del repago de la deuda externa.

En este nuevo Día Mundial por el Ambiente, desde Tribuna Ambiental insistimos en que la defensa del ambiente requiere una lucha contra los gobiernos y el Estado que fomentan la depredación capitalista de los recursos naturales. El ataque a las condiciones de vida de los pueblos, que se profundiza con los rescates a las empresas en nombre de reactivar la economía, refuerzan el cuadro social en el que surge y se desarrolla la pandemia. En oposición a esta política de entrega, llamamos a todo el movimiento de defensa del ambiente a poner en pie un frente único de lucha, convocando un plenario nacional de organizaciones obreras, juveniles y ambientales para votar un plan de acción. La única salida para revertir la crisis climática es que la crisis la paguen los capitalistas.

 

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