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18 de septiembre de 2019

Con organización, solidaridad y lucha paramos el desalojo de Santa Cruz 140

La resistencia de las 106 familias que viven en el inmueble de Parque Patricios, junto a la movilización de organizaciones, impidió ejecutar la orden del juez Fernando Cesari.

Gracias a una fuerte movilización durante toda esta semana, pero que lleva varios años, se logró hoy frenar el desalojo de las 106 familias que viven en el edificio de Santa Cruz 140 del barrio porteño de Parque Patricios, un inmueble de cinco pisos que supo ser la sede administrativa de una gran fábrica textil.

La medida había sido dictada por el juez Fernando Cesari para este miércoles, jueves y viernes, en favor del empresario Leonardo Ratuschny, quien se hizo de la propiedad a un precio vil (1,5 millones de pesos) en 2010 -cuando las casi 500 personas, entre ellas 131 menores, llevaban viviendo allí desde 2004, recuperando desde entonces el edificio y poniéndolo en condiciones de habitabilidad frente a un completo abandono.

Sin embargo, cuando llegaron los oficiales de justicia se encontraron a las familias adentro, cantando desde la terraza y las ventanas y con la firme disposición de resistir, y una movilización de cientos de miembros de organizaciones sociales, políticas y de lucha por la vivienda. Ante este panorama, y pese a la presión del especulador, no tuvieron más remedio que meter violín en bolsa, comunicando al juez “la imposibilidad de llevar a cabo la medida”.

La acción formaba parte de un plan de lucha resuelto en una asamblea general de los vecinos y organizaciones el viernes 13, que empezó este lunes con una importante conferencia de prensa y siguió a partir de allí con una vigilia en el frente de la casa hasta llegar a la movilización de hoy.

Una historia de lucha

Pese a años de gestiones ante el Gobierno de la Ciudad y el Instituto de Vivienda de la Ciudad, y la formación de una cooperativa para poder obtener un préstamo en el marco de la Ley 341, los reclamos de los vecinos de santa Cruz 140 siempre fueron cajoneados por el gobierno macrista, que opera como agente del capital especulativo inmobiliario.

Pero los vecinos de la casa no se quedaron solamente en los reclamos judiciales y administrativos. Por sobre todo fueron desarrollando, mediante asambleas y elección de delegados, su propia autoorganización interna y al mismo tiempo armando un importante arco de solidaridad con organizaciones, preparándose para resistir el desalojo previsto para esta semana.

Este desenlace es una gran victoria de la lucha, que permite ganar tiempo y seguir luchando desde adentro de la casa, para que el gobierno tenga que ofrecer una solución integral al reclamo planteado. La emoción y la alegría, la conciencia de que este resultado se obtuvo a través de una lucha esforzada recorre a todos los compañeros. Roxana, una de las delegadas del Polo Obrero de Patricios y vecina de la casa, señala a Prensa Obrera que “una vez más se ha demostrado que la lucha se hace en la calle, que los derechos a una vida digna se los tenemos que exigir al gobierno a base de lucha y mucha persistencia. Que no estamos solos en esta lucha diaria de tener una vivienda digna para todos”.

Con la presencia de Gabriel Solano en varias oportunidades y la participación del PO y del Polo Obrero, tanto desde dentro como fuera de la casa, estamos orgullosos de haber aportado a este triunfo. Ahora a seguir hasta la solución definitiva.

 

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