Chaco: escándalo por la venta de mercadería de Desarrollo Social

¿A dónde va la comida de los más necesitados?

La semana pasada se dio a conocer la noticia de que dos camiones particulares habrían cargado mercadería de los depósitos de Desarrollo Social que estaba destinada a la asistencia alimentaria de las familias del barrio Toba, en la provincia de Chaco. La misma, fue trasladada a los depósitos de un supermercado de la localidad de Las Garcitas.

Hasta el momento no hay ni un sólo detenido, ningún ministro echado, ningún responsable, ninguna investigación y desde el gobierno de Capitanich no han dicho una sola palabra de este hecho de corrupción con la mercadería para los más necesitados, que envuelve al Ministerio de Desarrollo Social y a sus funcionarios. De hecho, continúa impune el robo de más de 200 toneladas de leche en polvo que se “extraviaron” de los depósitos del Ministerio de Salud hace poco más de dos años.

Gran parte de la población en la provincia está desempleada, trabajan en negro con salarios de miseria y muchas familias se ven obligadas a concurrir a comedores y merenderos para poder alimentarse. Familias que son olvidadas por el gobierno a quien hay que arrancarle el plato de alimento con cortes de ruta y movilizaciones, porque sino no hay respuestas. Una clara política de abandono y ajuste contra los más necesitados, situación que se agrava en el interior provincial y, sobre todo, en las comunidades originarias, que ni agua tienen.

En este contexto, el Ministerio de Desarrollo Social del Chaco, sus funcionarios, el gobernador, sus punteros políticos y empresarios están envueltos en la corrupción y negociados con la mercadería, que en este caso debería ir a las familias originarias.

Los dos camiones cargados en Desarrollo Social fueron hallados por la policía en el depósito del comercio de Las Gracitas mientras los operarios descargaban pallets con 94 packs de 12 paquetes de lentejas de medio kilo, 852 paquetes de polenta de un kilo, 984 kilos de yerba, 800 kilos de arroz, 886 kilos de azúcar, 885 cajas de leche en polvo de 800 gramos, 888 botellas de aceite de 900 cc., y 893 kilos de harina.

Esta mercadería, por la cual el gobierno pagó sobreprecios, debía ser distribuida en forma de bolsines o “módulos alimentarios” a las familias del barrio Toba, uno de los barrios más pobres del Chaco, donde la condición de hacinamiento que padecen los vecinos hizo estallar los contagios de Covid-19 y muertes en el barrio, al punto que fue transformado en un gueto por decisión del gobernador Capitanich.

Si algo a quedado claro a raíz de este hecho es que el Ministerio de Desarrollo Social del Chaco distribuye la asistencia social a través de punteros políticos vinculados al oficialismo, que son parte de una red de negociados con supermercados dónde se vende la mercadería.

Exigimos que esos alimentos vayan a quienes lo necesitan, que se investigue el hecho y que vayan presos los responsables de este hecho de corrupción.

 

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