El Polo Obrero continúa desarrollándose en Bahía Blanca

En ocasión del 18º aniversario del asesinato de Kosteki y Santillán, el Polo Obrero de Bahía Blanca realizó un corte de ruta con las vecinas y vecinos del Barrio Puertas del Sur. Allí reclamamos garrafas, alimentos para merenderos y comedores y kits de higiene, sosteniendo la consigna de que con hambre y frío no hay cuarentena.


Gracias a esta medida, que fue tomada por algunos medios y difundida ampliamente en redes sociales, logramos algunos compromisos por parte del municipio. Entre ellos, la conquista de las garrafas necesarias para los merenderos, con la promesa por parte del Estado municipal de renovar la entrega periódicamente. Esto, sumado a subsidios para comprar alimentos que fueron conquistados en otras instancias, nos da la posibilidad de mantener merenderos en al menos tres barrios de la ciudad. No obstante, destacamos que se trata solo de un comienzo, ya que también estamos empeñados en la tarea de poner en pie un comedor.


Ahora que el municipio debió reconocer que comenzaron los contagios por circulación comunitaria, más que nunca se vuelve necesaria la asistencia a comedores y merenderos, kits de higiene para toda la población, garrafas irrestrictas y universales. Si bien los vecinos pueden comprar una garrafa con la Tarjeta Celeste ($1.060), al ser de $400 el costo promedio de cada una les queda una miseria absoluta para hacerse de alimentos. Si a esto le sumamos la suspensión del tercer pago del IFE, la situación es explosiva.


Por otro lado, el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, a cargo de Federico Susbielles, hombre del gobernador Kicillof, anuncia con bombos y platillos el récord histórico de movimiento en el puerto: 6.731.062 toneladas, que incluyen maíz, porotos de soja, alfalfa y frutas, entre otros productos. Como ya señalamos anteriormente, las contradicciones sociales en Bahía Blanca rozan la obscenidad. La ciudad se encuentra rodeada de plantas hidrocarburíferas y tiene uno de los puertos más importantes del país por el que se van miles de toneladas de alimentos, en plena actividad durante la cuarentena, mientras la miseria se multiplica entre los trabajadores, tanto ocupados como desocupados.


Este fin de semana daremos un paso más en la organización, cuando comencemos a repartir la merienda para los niños del barrio Puertas del Sur. ¡Vamos por la organización en todos los barrios! Por un plan universal de garrafas. IFE sin restricciones. Por un seguro al desocupado de $30.000 mensuales. Kits de higiene. Alimentos para merenderos y comedores. ¡Que la crisis la paguen los capitalistas!




 

También te puede interesar:

Los casos se repiten en el distrito sin respuestas de los gobiernos.
El descontrol y la “relajación” del Estado ante la cuarentena disparó un número impensado de contagios que conmociona a la ciudad bonaerense.
La insuficiencia edilicia y la falta de inversión en infraestructura se vuelven a manifestar en el distrito.
Los trabajadores residentes del Trauma llevan reclamando por la falta de insumos de bioseguridad elementales para hacer frente al Covid-19.
En diálogo con Prensa Obrera, denunciaron reducciones salariales y falta de elementos de protección. Y advirtieron que la gestión gubernamental de la pandemia "es un circo".
En la localidad bonaerense de San Martín. La familia responsabiliza a la policía y al municipio.