Gran jornada de lucha del Polo Obrero en Villa Constitución, Rosario y toda Santa Fe

En el marco de la jornada nacional de protesta organizada por el Frente de Lucha piquetero, el Polo Obrero de Santa Fe emprendió acciones de lucha en Rosario, San Lorenzo, Beltrán y Villa Constitución, algunas de las ciudades en las que el PO organiza a los trabajadores más empobrecidos de la provincia por una salida de los trabajadores a la crisis.


Con cortes de calle frente a Desarrollo Social, municipios y en puntos de referencia política, replicamos el reclamo que se escuchó en todo el país por la entrega de comida en cantidad y calidad adecuadas, de kits de higiene y por los problemas enormes en torno al IFE, un ingreso de emergencia para el cual se inscribieron 4 de cada 10 santafecinos adultos, dando cuenta de la magnitud de la crisis social que atraviesa Santa Fe.



Los reclamos


Con gran impacto mediático, el corte del Polo Obrero en Rosario destacó el problema de la carencia de alimentos mientras se multiplica la demanda y la presión porque se abran nuevos comedores. Una problemática lógica que se desprende de que el 40% del sector obrero informal que existe en nuestro país está vedado de acceder al “rebusque” de modalidades de trabajo precario. El tema no es privativo de la población desocupada, docentes reemplazantes y taxistas están pidiendo que desde Desarrollo Social les entreguen el mismo bolsón de alimentos que reciben las organizaciones sociales.


Otro tema importante que reflejó la protesta, es la falta de urbanización de las barriadas, donde el acceso al agua es una problemática cotidiana, no hay cloacas, zanjado ni recolección de residuos, se acumula basura durante semanas sin que pase el camión recolector de residuos. A la amenaza del coronavirus, que requiere de medidas de prevención directamente ligadas a la higiene y la limpieza, se suma el brote de dengue en Santa Fe donde ya se produjeron 3 muertes, una marca histórica ya que en el pasado no se habían registrado muertes.


Frente a este cúmulo de demandas y necesidades básicas insatisfechas, la represión desatada contra las y los compañeros del Polo Obrero de Villa Constitución cobra toda su dimensión. Encarcelaron a 22 organizadores populares de barrios muy humildes, donde se asientan recicladores urbanos, cartoneros y personas que viven de revolver la basura. Todos ellos ejercen una tarea esencial ligada a la higiene urbana, como es la separación en origen, e incluso cuentan con el aval del municipio para atender esta tarea durante la cuarentena. 



Organizados en la cooperativa “Villa Recicla”, estos compañeros tienen un trabajo colectivo muy profundo, por el cual más de 100 familias llevan el plato de comida a la mesa. Desde la recogida del material reciclable en los contenedores municipales, pasando por el traslado, el acopio y la venta a los “dueños de la basura”, estos trabajadores ejercen una tarea esencial ligada a la higiene urbana que no ha tenido como contraparte el reconocimiento de sus derechos laborales, ya que trabajan precarizados y fuera de convenio, víctimas además de los aprestos represivos que se producen con total arbitrariedad de clase. 


Junto con a los compañeros llamados cartoneros, fueron detenidas las compañeras que están a cargo de los comedores populares que le dan de comer, solo en Villa, a 300 personas. Ellas se encargan de repartir la copa de leche entre les niñes, de guisar alimentos escasos para que rindan y alcancen para darle un plato de comida a todas las personas que se acercan al comedor. Lo hacen poniendo en riesgo su salud, porque los elementos de bioseguridad que entrega el municipio son escasos. A estas cocineras populares, el gobierno y la justicia les respondió con la detención y la imputación por violar el DNU del aislamiento social y obligatorio, cuando se estaban movilizando –hablamos de un puñado, con barbijos, guantes y guardando una enorme distancia entre ellas- para que se le entreguen los recursos básicos para poder garantizar que funcionen los comedores, una actividad esencial. 


En San Lorenzo este panorama se repite y contrasta fuerte con la actividad febril que tuvieron las cerealeras y los puertos privados del cordón industrial. Mientras los gobiernos hacen oídos sordos a las denuncias obreras sobre el incumplimiento de los protocolos de seguridad e higiene que los comités mixtos no están pudiendo hacer cumplir, así como de las denuncias de los ambientalistas sobre la depredación ictícola de los frigoríficos del pescado aprovechando la bajante del río Paraná, avanza la represión y la brutalidad policial contra la juventud y los trabajadores. 


Que la crisis la paguen los capitalistas


Santa Fe concentra el 80% de las exportaciones agropecuarias del país y los dueños del cereal están reteniendo el equivalente en granos a 9 mil millones de dólares para presionar por una mayor devaluación del peso. Empresas multimillonarias como Cargill, Dreyfus, Cofco, pagan impuestos irrisorios mientras depredan el ambiente y la salud de los trabajadores, mientras que otras, como Acindar, han sido beneficiadas durante décadas con subsidios y exenciones impositivos para pasar ahora a rebajar salarios y degradar condiciones de trabajo sin miramientos.


La provincia es una gran zona franca para la explotación capitalista, cuya contracara es la pobreza del Gran Santa Fe, del norte provincial y el Gran Rosario, este último con la tasa de desocupación más alta del país. Una polarización social enorme, resultado de los intereses capitalistas que han impulsado y patrocinado todos los gobiernos. 


La cuarentena no anula el derecho a la protesta ni el reclamo alimentario. Los organizadores del Polo Obrero son todos personal esencial, porque están al frente de comedores comunitarios, de las cooperativas de recicladores, de actividades esenciales para la vida del pueblo. Cumplen una función vital que no cumple el Estado, que es asegurarles un trabajo y un ingreso digno. 


Exigimos el fin de la persecución a los luchadores sociales y rechazamos cualquier causa por “incumplimiento de la cuarentena”, cuando son las y los compañeros quienes más la defienden, contra las presiones capitalistas por su levantamiento unilateral, para garantizar los recursos que se necesitan para que lxs trabajadores más empobrecidos puedan ejercerla. 


Viva la lucha del Polo Obrero y de todas las organizaciones de desocupados en lucha


CON HAMBRE NO HAY CUARENTENA

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Editorial. Escribe Néstor Pitrola
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