03/07/2003 | 807

La FTC y Martino se colocaron fuera del Bloque Piquetero Nacional

Clarificación y delimitación políticas para crecer
Bloque Piquetero Nacional Mesa Nacional (Polo Obrero, Cuba, MTL, MTR, Utdo), Utl

Tanto la dirección de la Ftc como el sector del Mtr-Martino no participaron en la cuarta Asamblea Nacional de Trabajadores. Con esta actitud, ambas organizaciones se han colocado contra el método que hemos introducido, el Bloque Piquetero Nacional, en el escenario político del país. Faltaron a la cita en medio de una feroz campaña del gobierno de Duhalde y de toda la derecha contra las organizaciones piqueteras que no les dimos tregua. Faltaron a la cita cuando necesitábamos unirnos en un plan de lucha que atravesara el antes, durante y después de las elecciones truchas del 27 de abril, mostrando nuestra independencia política frente al gobierno capitalista que se va y el que viene, mostrando la unidad estratégica del movimiento piquetero alrededor de otro 19 y 20, por encima del episodio electoral. Faltaron a la cita cuando las asambleas populares necesitaban más que nunca articularse con nosotros, cuando las empresas bajo control obrero sufrían el ataque de la represión. Faltaron a la cita en la ANT que atrajo a más activistas del movimiento sindical de todas y que unió al Bloque Piquetero Nacional con la oposición antiburocrática que hoy disputa Ate y Suteba.

 

El plan de lucha de la ANT ha sido un éxito, pero ni una ni otra organización han sido sostenes de sus medidas fundamentales. Martino, adicionalmente, se autoexcluyó enteramente del plan de lucha del 3, del 10 y del 19 de febrero. No hacen nada por la próxima ANT y la Ftc milita en contra de su convocatoria con el mismo caballito de batalla de los grupos boicotistas de las anteriores Asambleas: convoquemos una «verdadera asamblea», obviamente considerando tal a la que convocan ellos. Recordemos que la anterior se postergó a propuesta de la Ftc «para realizar asambleas previas en todas las provincias». Postergamos, hicimos las asambleas provinciales, convocamos a organizarlas en común a todos los sectores en repetidas reuniones en la Facultad de Psicología, y la dirección de la Ftc no participó ni de las provinciales ni de la nacional.

 

Ambas organizaciones vienen repitiendo la cantinela de «terminar con los planes de lucha testimoniales». Ahora está claro a qué se refieren. Su única atención estuvo puesta desde el último trimestre del año pasado en los reclamos de comida y planes a la Provincia de Buenos Aires (prácticamente no existen en otra provincia como organizaciones piqueteras), organizando movilizaciones parciales, divisionistas, buscando cambiar la relación de fuerzas de la genuina construcción política del conjunto de las organizaciones del Bloque. Ahora sabemos que los planes de lucha «testimoniales» son las grandes movilizaciones político-reivindicativas. Por otra parte, no se cansan de llevar adelante una clara campaña de difamación, tratando de convencer a los compañeros de fábricas en lucha, ocupadas y organizaciones hermanas, de que somos un aparato burocrático.

 

Las prácticas clasistas del Bloque Piquetero son las que nos distinguieron durante toda nuestra existencia. No estamos en los consejos consultivos, ni tenemos acuerdos políticos con los gobiernos. El Bloque, después y antes del acampe, planteamos que el gobierno de Duhalde se fuera ya; lo mismo hicimos después del Puente Pueyrredón y otro tanto en la etapa previa y posterior al 19 y 20 de diciembre de 2002 en Plaza de Mayo.

 

El BPN, con nuestra convocatoria de lucha después de la masacre del Puente y con nuestra lectura de la situación política, pusimos a salvo a la Ftc, porque su dirección se autocriticó de haber participado de la lucha que rompió el embate represivo con la sangre de los compañeros, que llevó al adelantamiento electoral al gobierno de Duhalde.

 

La constitución misma del Bloque Piquetero fue una refutación al «chovinismo» piquetero, a la competencia entre organizaciones. Con el BPN, quebramos una tradición «abstencionista» del movimiento piquetero en el plano político; nos pusimos al frente, junto a otras organizaciones hermanas, de las conclusiones revolucionarias del proceso político abierto por la rebelión popular. Sobre esa base proyectamos un programa y un método de clase tanto en nuestro interior como en lo reivindicativo.

 

Así llegamos a la Marcha Federal y a la Plaza de Mayo del último 20 de diciembre, como factores políticos en su convocatoria, ocupando con las organizaciones en lucha hermanas el espacio histórico de la burocracia sindical y del Pj en una convocatoria de 100.000 personas.

 

La Ftc militó contra el acto en Plaza de Mayo el último 1º de Mayo, planteando uno en «Congreso»; y Martino ni concurrió, colocándose así ambos afuera del BPN.

 

Queremos plantear el debate de este balance a toda la militancia de estas organizaciones, con las que compartimos luchas muy importantes. Queremos poner de relieve la participación de 39 delegados de la Ftc en la ANT de Lanús, contra la posición de su dirección, al igual que la participación de la Coordinadora de Comodoro Rivadavia que, imposibilitada de concurrir físicamente, adhirió a la ANT y a su plan de lucha.