Luján de Cuyo: el Polo Obrero organiza la lucha por vivienda y trabajo

Por Corresponsal Polo Obrero Luján de Cuyo

Tras varios reclamos y pedidos, el gobierno municipal de Sebastián Bragagnolo no da respuesta a los reclamos de hace años de los vecinos del barrio 2 de Noviembre de Perdriel, en el departamento mendocino de Luján de Cuyo. Dejan a su suerte, en plena cuarentena, a decenas de familias que viven de forma precaria. Sin vivienda digna no es posible llevar a cabo la cuarentena. Por eso, impulsamos una campaña por vivienda digna en el barrio frente a la situación desesperada de cientos de familias que ya pasaron el invierno es esas condiciones de precariedad.

Mientras el municipio mira para otro lado, los asentamientos siguen creciendo, la falta de vivienda en todo Luján es visible desde el río Mendoza hacia el sur, es por eso que los vecinos decidimos discutir cómo profundizar una organización y lucha por tierra para los trabajadores y no para los especuladores. Se discutió cómo desarrollar la lucha en contra del hambre y la miseria social a la que nos vemos sometidas las familias trabajadoras, problemáticas agudizadas en esta época de pandemia, mientras quienes gobiernan destinan recursos para la especulación inmobiliaria, tan visible en las dos partes de Luján que divide el río.

De la misma manera denunciamos la tregua de varias organizaciones que en pleno aumento de los contagios, el aumento de los comedores, el hambre, la desocupación y la falta de vivienda digna, se quedan calladas y no hacen nada.

Sumemos a todos los barrios

Nos vamos a organizar sumando a todos los vecinos y los barrios aledaños para exigir presupuesto municipal para la construcción de viviendas, la apertura de calles y la instalación de los servicios. Generemos una gran movilización que abarque estos planteos.

Con esta perspectiva, llamamos al conjunto de los vecinos para defender un programa que priorice un plan de vivienda y obra pública en las barriadas obreras; la refuncionalización de los galpones municipales de obras y la puesta en marcha de una empresa constructora provincial bajo control de sus trabajadores que garantice la estabilidad laboral y los salarios dignos. Decimos basta de especulación inmobiliaria. Vamos por un banco de tierras urbanizables que elimine la especulación y ponga la tierra al servicio del plan de construcción de viviendas.

Planteamos también un congreso provincial por la tierra y la vivienda, que nuestro reclamo se escuche fuerte en todas partes.

Juntos decimos: ni un peso para la deuda, abajo el acuerdo con el FMI, por la obra pública para las barriadas de trabajadores.