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10 de octubre de 2013 | #1289

¡Que aparezca Araceli Ramos!

El lunes 30 de septiembre, Araceli, de 19 años, fue a buscar un trabajo desde su lugar de vivienda en Loma Hermosa a Caseros. Desde entonces, está desparecida. Su madre fue a buscarla a la dirección donde fue citada.

Allí sólo hay una casa abandonada. Su denuncia recién fue tomada por la comisaría el miércoles. Antes, no la dejaron radicarla, perdiendo entonces dos valiosos días para su búsqueda. A partir de cruces telefónicos, la fiscalía llegó a Walter Vinader, un suboficial retirado del Grupo Especial de Operaciones Navales (Albatros). El hombre estuvo involucrado en hechos delictivos mientras era integrante de la Prefectura. En su casa se encontró la escritura de la casa abandonada donde Araceli fue citada. Ahora se busca también a la mujer dueña de la casa, que desde hace días está desaparecida. La matriz de este caso responde al de tantos otros vinculados con el aparato delictivo que nace desde el propio poder del Estado.

El Estado a través de sus fuerzas de seguridad como partícipes activos del delito de trata de personas y negándose a recibir una denuncia de desaparición de una adolescente, OBSTACULIZA de esta manera la investigación en el momento inmediato del secuestro. En los años de gobierno kirchnerista no se desmanteló una sola red de trata, y a través de las gestiones de Aníbal Fernández, fundamentalmente, todas las fuerzas de seguridad fueron encubiertas en sus vínculos con las mafias de la droga y de la explotación de la prostitución. Medidas como la eliminación del rubro 59 y la propia ley de trata (cuya modificación nunca fue reglamentada) se revelaron como cortinas de humo sin ningún otro fin práctico que el encubrimiento del enorme negocio que significa la principal finalidad de la trata: la explotación sexual y laboral.

Que Araceli aparezca con vida. Que se desmantele la red mafiosa que hay detrás del prefecto Vinader. Que sean separadas las autoridades policiales que se negaron a recibir la denuncia y que se investiguen sus propios vínculos con otras denuncias e intentos de denuncias que se hayan producido.

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