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17 de noviembre de 2016 | #1437

25 de Noviembre: Día de lucha contra la violencia hacia las mujeres

Seamos imparables
Las mujeres vienen jugando un rol protagónico en la escena política. Desde el 3 de junio de 2015 no pararon las movilizaciones populares. Estas marchas expresan un cuestionamiento al orden existente, basado en el sometimiento y silenciamiento de todo lo que ocurre con las mujeres. Uno de los hechos más destacados ha sido el paro nacional de Mujeres del 19 de octubre, que se cumplió en todo el país sin el apoyo de las conducciones sindicales y con asambleas y cortes de calle exigiendo justicia para Lucía.
 
El gobierno recorta los programas de atención de las mujeres. Leyes como la que se votó en la Ciudad de Buenos Aires, que dispone la construcción de centros de asistencia para las mujeres violentadas, están siendo cajoneadas. El presupuesto 2017 incluye un recorte de recursos para el Consejo Nacional de las Mujeres, una confesión de que no se implementará ningún plan de guerra contra el femicidio diario ni contra las torturas que viven otras miles.
 
Aborto Legal
 
La sumisión al clero de parte del gobierno kirchnerista encuentra una línea de continuidad en el gobierno actual. El cumplimiento del aborto no punible y el tratamiento del aborto legal son boicoteados a pedido del Episcopado, condenando así a la clandestinidad y a la muerte a miles de mujeres de la clase trabajadora. Mientras tanto, el aborto clandestino alimenta con millones a los mercaderes de la salud. La política de contención impulsada por el gobierno a través de movimientos sociales cooptados por la iglesia y el macrismo, tiene su correlato en el movimiento de mujeres. Intentan contener y detener el avance alcanzado.
 
Mujer y trabajo precario
 
En el plano laboral también se pone en evidencia la orientación no sólo de las fuerzas gobernantes sino también de las burocracias sindicales. En el campo de la defensa de leyes y reglas tendientes a socializar las tareas domésticas y de crianza o de liberar a las trabajadoras del yugo de la violencia doméstica, se reproducen las mismas prácticas. No hay tratamiento aún de múltiples proyectos para la extensión de licencias por maternidad y paternidad ni tampoco por violencia de género. Allí donde las movilizaciones de trabajadoras lograron arrancar estas licencias, como ocurre con las docentes de CABA, el gobierno macrista y la burocracia kirchnerista confluyen en la negativa a extender campañas públicas para explicar su utilización. 
 
En el campo de las cooperativas de trabajo precario, la indefensión de las mujeres es total. No hay presupuesto para jardines maternales ni para centros de asistencia, no hay normas protectoras de ningún tipo. Sin embargo, Barrios de Pie, el Movimiento Evita y la CCC no han dudado en recibir 55 millones de pesos para ejecutar un plan de contención social oficial bendecido por la Iglesia.
 
Femicidio, trata y complicidad estatal
 
Las causas por femicidios se apilan en juzgados. Las denuncias por violencia también. El accionar de la Justicia y de los poderes ejecutivos alejan a las mujeres de realizar las denuncias. Es que deben atravesar un proceso de revictimización permanente. Más del 25% de las asesinadas durante 2015 habían hecho denuncias, pero el Estado se negó a protegerlas
 
El descubrimiento de una red de prostitución infantil a metros del Obelisco no debiera sorprender, al menos al Estado. Estas funcionan con protección policial e incluso son promocionadas para incentivar el turismo pedófilo en la Ciudad. Lo mismo ocurre en torno del negocio de la explotación sexual. Nadie podrá decir que no sabe donde transcurre, mucho menos los policías, jueces y fiscales que la usufructúan y que cobran la coima.
 
Es necesario que pongamos en pie un gran movimiento de mujeres que haga conciente esta realidad y que se forje de manera independiente del Estado y del clero. Las movilizaciones impulsadas se inscriben en este camino y todo obstáculo que distraiga este gran objetivo debe ser removido.
 
Conscientes del rol que cumple el Estado que defiende una sociedad de sometimiento y explotación, con la colaboración permanente de poderes clericales, debemos buscar una salida independiente. 
 
Desde el Plenario de Trabajadoras-PO proponemos poner en pie una campaña nacional por un Consejo Autónomo Nacional, electo por mujeres desde los 13 años, con total independencia de los gobiernos de turno a la hora de implementar campañas políticas y a la hora de exigir y poner en pie las soluciones que se reclaman a gritos. Sin ningún tipo de subordinación a programas de ajuste, beneficios a banqueros y empresarios ni a ningún otro interés que no sea el de las propias mujeres. El Estado es responsable, gritan las víctimas. El Estado es responsable y vamos a denunciarlo. Aborto Legal, abajo el ajuste, basta de precarización y despidos. Basta de femicidios.
 
 
 
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