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11 de julio de 2017

Otro femicidio en Quilmes que se pudo haber evitado

Justicia por Daniela.
Una vez más, una mujer que sufría violencia de género fue asesinada el sábado pasado.
 
Daniela De Castro tenía 19 años y una hija de 2. Vivía en un departamento junto al hijo de su pareja, de 5 años. El femicida era un oficial del Servicio Penitenciario Federal llamado Ángel Almada, quien ya tenía muchas denuncias de su ex esposa por golpes y amenazas.
 
Los vecinos declararon que casi siempre peleaban y ponían música fuerte para que no se escuchen los gritos. Una amiga de Daniela dijo que Ángel la amenazaba, que no la dejaba maquillarse, que controlaba la ropa que usaba y que sufría violencia como su ex esposa.
 
El policía penitenciario declaró que mientras estaba en el baño ella cayó del balcón, algo que la familia considera inverosímil por la altura de la baranda; y que luego se retiró con su hijo, abandonando a la niña de dos años sola en la casa. Lo detuvieron luego de un intento de fuga. La causa está caratulada ridículamente como “averiguación de causal de muerte”. Interviene la Unidad Funcional de Instrucción N°4 del Departamento Judicial de Quilmes. 
 
En Quilmes, ingresan por día 50 denuncias por violencia de género y otras 10 por abuso sexual. Denuncias que caen en saco roto en un distrito sacudido por casos brutales y que han provocado enormes movilizaciones, siempre respondidas por los funcionarios con declaraciones y reuniones demagógicas. 
 
Durante los 8 años que gobernó el kirchnerista burócrata de la UOM, Barba Gutiérrez, no fue satisfecho ni uno sólo de los reclamos de las mujeres. Lo que iba a ser una casa refugio terminó siendo una oficina estatal que repartía prebendas y se encubrieron violentos como a Troiano, el secretario de Salud que le partió la mandíbula a su esposa dentro del municipio.
 
El intendente del PRO, Martiniano Molina, lleva más de un año prometiendo una variante de la Emergencia en Violencia de Género a la presentada por algunas organizaciones de mujeres. Las reuniones sacadas de apuro frente a cada caso se reducen a una discusión en abstracto de una emergencia que no resuelve los problemas reales de las miles de mujeres que sufren violencia.
 
Si el municipio de Quilmes está dispuesto a reconocer que el distrito está en Emergencia entonces debe poner los recursos para resolver los problemas inmediatos que sufren las mujeres. Centros integrales de mujer que garanticen atención médica, psicológica y judicial; subsidios equivalentes a la canasta básica familiar para ayudar a la mujer a emanciparse del violento, viviendas a tasa cero y jardines maternales en el municipio.
 
Es necesario un Consejo Autónomo de la Mujer en Quilmes, independiente del Estado, que monitoree todo en materia de género en el distrito, para que los recursos vayan a donde deben ir y las denuncias dejen de ser ignoradas y hacer una realidad el Ni Una Menos.
 
Frente a los cientos de casos como el de Daniela perpetuados por hombres pertenecientes a las descompuestas e impunes fuerzas policiales del Estado, exigimos la apertura y el control de los libros de las comisarias –desde las denuncias recibidas hasta los antecedentes de sus integrantes– por asambleas de vecinos.
 
Exigimos justicia por Daniela y el inmediato cambio de carátula a femicidio agravado por el vínculo.
 
Ni una menos. El Estado es responsable.

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