fbnoscript
20 de marzo de 2018

Doble femicidio de Las Ovejas: responsabilidades políticas de un caso que conmociona a Neuquén

Por Cesar P.

Se realizó la autopsia al cuerpo de Lorenzo Muñoz, el femicida de Carina y Valentina, hecho ocurrido hace 24 días en la localidad neuquina de Las Ovejas. La querella de la familia, representada por Gisella Moreira, abogada de APEL y del Plenario de Trabajadoras, propuso al reconocido criminalista Enrique Prueguer, como perito para la autopsia. Desde fiscalía se había aceptado el perito, pero al momento de comenzar la autopsia, el jefe de fiscales, Dr Gerez, pretendió impedir el ingreso del profesional. Inmediatamente la familia y la querella denunciaron esta situación frente a los medios, hecho que motivo que el jefe de fiscales diera marcha atrás con su decisión.

Las conclusiones preliminares indican que el cuerpo hallado se trata efectivamente de Lorenzo Muñoz; que el cuerpo  tiene una data de muerte muy cercana a la fecha del hecho, alrededor de 20 días; y que la causa de muerte fue como consecuencia de un ahorcamiento, aunque aún faltan precisiones sobre este punto.

Hay dos aspectos que colocan a la investigación y a la búsqueda, a cargo del fiscal general Gerez, en tela de juicio. Primero que, la data de la muerte de Muño z,  es cercana al día del femicidio, contrariando con los partes diarios que daba el fiscal  de que los rastrillajes y los allanamientos iban en el camino correcto hacia la captura de Muñoz. El otro, que el lugar del cuerpo estaba a 300 metros del lugar del femicidio, cuando se había informado que el lugar había sido rastrillado varias veces. Recordemos que  Gerez comandaba un operativo de más de 100 policías, gendarmería y policía de montaña. La familia anunció que ira por el juicio político a los fiscales.

Doble femicidio, doble responsabilidad del Estado

El crimen de Carina y Valentina fue un crimen anunciado. Carina realizó numerosas denuncias a Muñoz, responsabilizándolo por el abuso sexual a su hija Valentina y por violencia de género. Oportunamente los expedientes fueron demorados por la jueza Mirtha Felao y el fiscal Videla. Pesaban sobre Muñoz restricciones de acercarse a Carina y su familia, las cuales fueron incumplidas en forma sistemática y contaron con la vista gorda de la justicia. Muñoz, quien trabajaba como auxiliar de servicio en una escuela de las Ovejas, fue denunciado por sus compañeras de trabajo por acoso. Logró cambiar de lugar de trabajo, sin la existencia de una investigación sumaria en torno a la denuncia.

A diferencia de otros casos de femicidio que ocurrieron en la provincia (Noemí Maliqueo, Sandra Merino, Violeta Matos, Fernanda Pereyra)  el gobierno del MPN se vio obligado, como consecuencia de la enorme conmoción que generó el caso, a recibir  a la familia y colocar recursos para la búsqueda del femicida. El “cambio” de postura tiene  por fin ocultar su propia responsabilidad en el caso y en su orientación de ajuste frente a los reclamos del movimiento de mujeres. Es que por ejemplo, la oficina del 148 MUJER no tiene alcance provincial, está en proceso de desmantelamiento y con trabajadoras precarizadas; no hay Casas Refugios y existe un achique en los programas contra la violencia a la mujer. En todo en el norte neuquino no existen oficinas ni dispositivos que tomen denuncias y aborden los casos. La única Casa refugio de la zona que fue inaugurada, estuvo cerrada por falta de personal , y para colmo,  hasta la Subsecretaria de la Mujer, dependiente del gobierno, estuvo cerrada por falta de pago en las boletas de luz.  

Es ilustrativo además que desde lo ocurrido en Las Ovejas, el gobierno no ha anunciado ninguna medida concreta para que los femicidios no vuelvan ocurrir. Como se verá, el gobierno buscar protegerse de la responsabilidad que le cabe
Las responsabilidades del Estado en este doble femicidio han quedado en completa evidencia desde el primer momento.
 

En esta nota:

Compartir

Comentarios