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19 de abril de 2018 | #1498

“Hay que darle la espalda a la Iglesia y aprobar el aborto legal”

Eva Gutiérrez, del Polo Obrero, en el debate del Congreso

“Vengo a hablar en nombre de las mujeres pobres, trabajadoras, desocupadas de los barrios y villas que estamos a favor de la despenalización del aborto”, sentenció de entrada Eva Gutiérrez, referente del Polo Obrero y trabajadora precarizada del programa Argentina Trabaja, en su intervención del 17 de abril en el debate del Congreso.

En la jornada volvió a haber intervenciones en favor y en contra de la despenalización. La actriz Muriel Santa Ana hizo una encendida defensa del derecho al aborto. En las puertas del Congreso, mientras tanto, había una movilización de organizaciones de mujeres, entre las que estuvo el Plenario de Trabajadoras.

Gutiérrez denunció las condiciones de miseria que condenan a miles de mujeres pobres al aborto clandestino y la criminalización que sufren, y destacó las décadas de lucha de las mujeres por la legalización de la práctica.

Basta de hipocresía

“Basta de hipocresía -marcó Gutiérrez-, las mujeres no vamos alegremente a abortar; fuimos condenadas [a ello] por el Estado”, responsable de las condiciones de opresión que llevan a la práctica del aborto clandestino: más del 50% de mujeres con salarios por debajo de los 12.000 pesos, un plan Argentina Trabaja en 4.800, una asignación por hijo “en poquito más de 1.000 pesos por cada uno; eso no alcanza para alimentar a ningún niño”.

“Somos condenadas desde el momento que nos niegan el derecho a la vivienda, y vivimos hacinadas con nuestros hijos. Somos condenadas a abortar porque no tenemos derecho a la salud, porque se nos niega la educación para nuestros hijos, se nos niega la posibilidad de acceder a los anticonceptivos gratuitos”, remarcó Gutiérrez, quien retrató que “las niñas, las estudiantes, me dicen: ‘no tenemos los 200 pesos para compras las pastillas anticonceptivas’ y son las jóvenes las que engrosan el listado de los embarazos no deseados”.

Previo a marcar las nefastas consecuencias de la ilegalidad del aborto -entre 50 y 80 mil internaciones anuales por complicaciones derivadas, amputaciones, pérdidas de útero y de ovarios “cuando no perdemos la vida”-, la militante denunció la hipocresía de los responsables de esta situación: “Después nos criminalizan, nos dicen asesinas. ¡No tienen derecho!”.

30 años de lucha

Gutiérrez señaló que “desde hace más de 30 años que venimos tratando de que este tema se trate en el recinto. Somos las que logramos que acá se trate este debate. Millones de mujeres marchamos el 8M por este reclamo. Millones de jóvenes reclaman la educación sexual, científica, laica; queremos desembarazarnos de esa pata que nos mantiene oprimidas y quieren que nos resignemos”.

“Hablo como mujer que lucha por terminar con la pobreza, que se organiza en los barrios, que lucha por el salario, como miles de mujeres que salen a luchar porque las despiden, por un trabajo que se nos niega a millones de argentinas, por guarderías. Hay que darle la espalda a la Iglesia y acá se tiene que aprobar el derecho al aborto legal.”

Y concluyó contundente: “Queremos el aborto legal, queremos anticonceptivos. Basta de llamarnos asesinas, basta de hablar en nuestro nombre. Queremos el derecho de tener una familia. Queremos dejar de ser pobres. Les pido para mis hijas, por las hijas y las nietas, las miles de mujeres que reclaman el derecho a la vida, a tener una sexualidad plena, sancionen la ley del aborto legal, seguro y gratuito en el hospital”.

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