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13 de junio de 2018

La gestión de la Universidad de Lanús boicotea la movilización por el derecho al aborto

Por Corresponsal

Los últimos meses en la Universidad de Lanús (UNLa) estuvieron atravesados por la lucha del movimiento de mujeres por el derecho al aborto legal. El movimiento estudiantil combativo ha protagonizado varias acciones para hacer que la ola verde se exprese en la universidad, de la mano de un reclamo que es masivo entre los estudiantes -desde la UJS y el Plenario de Trabajadoras, en la conducción del Centro de Estudiantes de Desarrollo Productivo y Tecnológico, nos hemos colocado en la primera línea de esta lucha. 


Una gran consulta con la participación de más de 400 estudiantes (95% a favor), muraleadas, charlas debates, una concentración y piquete en uno de los accesos al predio fueron algunas de las actividades impulsadas por los sectores independientes de la gestión kirchnerista de Ana Jaramillo. Esta actividad contrasta fuertemente con la pasividad de los centros de estudiantes dirigidos por las agrupaciones afines al Rectorado, y con el silencio de la propia gestión -que, frente al planteo de un consejero de la izquierda, se negó a posicionarse por este derecho en el Consejo Superior.
En la última de sus decisiones al respecto han rechazado dictar asueto general el día del tratamiento de la ley en Diputados y se han negado a colocar micros a disposición de la comunidad universitaria. Por el contrario, y en una manifestación de su vocación desmovilizadora, han anunciado que transmitirán la sesión en vivo en la UNLa en lugar de convocar a movilizarse al Congreso. Han repetido la actitud de boicot que han tenido cuando impulsaron una actividad paralela a las grandes movilizaciones por Santiago Maldonado el año pasado.


Se trata de un posicionamiento de fondo, que es acompañado por sus agrupaciones afines. Es otra muestra de la connivencia de la gestión con la gobernabilidad macrista, en el marco de una agenda común en lo que respecta a la política universitaria. Es al mismo tiempo la expresión de una orientación que apunta a “enfrentar” a Macri en el 2019 y no a derrotar el ajuste mediante la movilización y la lucha, lo que en definitiva pavimenta la política del gobierno.

En la universidad el movimiento de mujeres también tiene reclamos sentidos que no han encontrado eco en la gestión, como la ampliación de los cupos en el jardín materno infantil o la aplicación de educación sexual laica y científica.
Convocamos a todos los estudiantes y en particular a quienes se han venido movilizando por este derecho a sacar conclusiones de toda esta orientación de la gestión y sus agrupaciones. La tarea es organizarnos de manera independiente para impulsar a fondo el movimiento de mujeres y todos los reclamos en la UNLa.
 

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