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Murió una joven por aborto en Corrientes

Conquistemos el aborto legal

Esta semana, murió una joven de 25 años de la localidad de Perugorría, en el Hospital zonal de Goya (Corrientes), tras haber atravesado un aborto y siete días de hemorragia en su casa. 

La directora del hospital de Goya se justificó interrogando al respecto de por qué la joven “no acudió antes al hospital”, en el marco de las "variadas campañas de “salud sexual” que existirían en la provincia. Lo cierto es que Corrientes es una de las 8 provincias del país que ni siquiera adhiere al protocolo de interrupción legal del embarazo por lo que la respuesta es sencilla: para no ir presa.

Es la persecución y la condena sistemática que pesa sobre las mujeres que abortan de manera clandestina o natural, lo único que podría haber encomendado a esta joven a refugiarse en su casa frente a un sangrado que duró 7 días.

Fue el mismísimo  Coordinador de Hospitales de Corrientes, Alfredo Revidatti, quien aseguró -en el marco de los debates en el Congreso Nacional- estar “en contra de una Educación Sexual Integral” y pidió una “basada en valores”, al tiempo que se pronunció rotundamente en contra de la legalización del aborto y en defensa de “la moral”. Sus dichos, demuestran que los planteos oscurantistas dirigen los hospitales públicos, avalados por el gobierno. No por nada, Corrientes es otra de las provincias en donde no se garantiza el derecho a la práctica ni en los casos habilitados por el Código Penal.

La penalización de la práctica no impide que no haya abortos sino que los hace inseguros, sobre todo para las mujeres pobres que no pueden acceder al circuito clandestino de las clínicas privadas. A días de la muerte de la joven, todas las investigaciones apuntan a desenvolver un "proceso penal” que no tendrá en el banquillo de acusados a la iglesia ni el gobierno. 

La ciudad de Goya, una de las más importantes de Corrientes, fue y es uno de los lugares elegidos por la curia reaccionaria correntina para desarrollar su campaña de presiones al Congreso. En Corrientes Capital, Moseñor Andrés Stanovnik y en Goya, el Obispo Adolfo Canecín, han organizado repetidas movilizaciones 'pro vida', en las que estuvieron presentes altos funcionarios políticos del gobierno provincial, junto a representantes de escuelas confesionales. Fueron obligados a participar los alumnos que no están al día con sus cuotas.

La Iglesia cuenta además para reforzar la convocatoria con las principales tapas de todos los diarios de la provincia.

La Educación sexual en las escuelas correntinas

Corrientes es una de las provincias con mayor índicie de mortalidad infantil por desnutrición, muerte materna y embarazo adolescentes. Sin embargo, en marzo de este año, todos los senadores, incluyendo al PJ, a los K y a los sindicalistas del Suteco (trabajadores de la educación), aprobaron una Ley de Educación Provincial que refuerza la función de la educación sexual en torno a los “valores” y las “acciones responsables”. Ni científica, ni laica ni orientada a una sexualidad libre. En julio de 2013, el Ministerio de Educación de la Provincia instrumentó un cuadernillo de educación sexual con el aval del arzobispo de Corrientes (El Litoral, 4/01/2015). Los capacitadores de esa 'ESI' que viajan por la provincia, resultan ser trabajadores precarizados del programa Disepa. Son monotributistas del Ministerio de Educación Provincial designados a dedo y por fuera de todo convenio, a expensas de la junta de clasificación docente que funciona en el mismo edificio.

Conquistemos el aborto legal

La lucha por arrancar el aborto legal en nuestro país recorre también Corrientes, en donde el activismo por la causa atrae sustancialmente a jóvenes de escuelas secundarias. Cientos de ellas comienzan a organizarse en la capital correntina y en el interior, andan por las calles con sus pañuelos, desafiando la persecución, las sanciones en las escuelas y el oscurantismo. 


Cuando queda poco más de un mes por el debate en Senadores, debemos redoblar la lucha por la conquista efectiva, sin modificaciones y por educación sexual laica y científica con programas de estudios y docentes seleccionados por el movimiento de mujeres independiente del gobierno y la Iglesia. 

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