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8 de julio de 2018

Hostigan a una médica que practicó un aborto no punible a una niña abusada

Por Alejandra

Durante esta semana una niña de 11 años abusada, acompañada con su madre, solicitó el acceso a la ILE (interrupción legal del embarazo) en el hospital Avellaneda. El equipo de salud bajo la responsabilidad de la Dra. Fabiana Reina que las atendió de manera diligente aseguró la práctica.
 
Pese a que estamos ante una situación de garantía y respeto de los derechos de las niñas y mujeres, el equipo de salud que intervino sufrió distintos tipos de aprietes por parte de un sector de médicos antiderechos y de la fiscal de turno, la Dra. Giannoni, ante quien se denunció el abuso, quien en lugar de investigar el abuso que sufrió la menor ha decidido someter al escrutinio judicial a la Dra. Reina cuestionando  que se haya practicado con celeridad la ILE sin esperar la opinión judicial, cuando la jurisprudencia establece que en estos casos no es necesario contar con la opinión judicial para que los equipos médicos intervengan.
 
Fue precisamente en este mismo hospital donde se denunció a la joven Belén a partir de lo cual se armó toda la causa contra ella.
Esos mismos grupos pretenden imponer a como de lugar que el hospital se declare objetor de conciencia institucional y de esa manera como ocurre en otros hospitales como la Maternidad, se consagre de manera irrestricta la injerencia de los principios clericales, bloqueando de esta manera los derechos de las mujeres y el accionar de los médicos que respetan esos derechos. 
 
En el caso de Belén, y pese al fallo absolutorio que demostró que se había violado el secreto profesional y que la joven había sido objeto de tratos crueles, el Ministerio de Salud, con el aval del gobierno provincial, no tomó ningún tipo de medida contra los médicos y agentes que actuaron para encarcelarla injustamente. Belén estuvo tres años presa injustamente. 
 
Que el equipo de salud encabezado por la Dra Reina haya realizado la practica terapéutica que requería la niña abusada es un gran avance y demuestra que al calor de la lucha del movimiento de mujeres cobran fuerzas los sectores dispuestos a enfrentar los intereses oscurantistas.
 
El apoyo a la Dra. Reina y al equipo de salud pronto se hizo escuchar desde las organizaciones de mujeres como la Red de Profesionales por la vida y el aborto legal.
 
Soledad Deza, quien fuera la abogada de Belén y que ahora asesora a la Dra. Reina, manifestó que "se intenta someter a los propios colegas e imponer la objeción de conciencia a quienes no la comparten. Esto evidencia que lejos de una creencia genuina, hay una intención deliberada de dañar a las usuarias retirando de la oferta sanitaria prestaciones médicas lícitas a través de maniobras espurias.
 
Por otra parte, nos muestran que la objeción institucional no existe en el Avellaneda, sino un régimen de terror que ya se quebró gracias a la ética de profesionales que comprenden que su función es social y no moralizante. Por ello las Direcciones de Hospitales y Jefaturas de Servicios no pueden estar a cargo de objetores, porque en vez de garantizar la salud, buscan hegemonizar la propia cosmovisión imponiendo maternidades forzadas”.
 
En respuesta a este accionar y en defensa de las/os profesionales comprometidos con nuestros derechos, este jueves 12 de julio a las 11 hs. vamos a realizar un pañuelazo en el Hospital Avellaneda.
 
Reforzar la organización y movilización es la única vía que nos permitirá avanzar contra los esfuerzos de los antiderechos para mantener el oscurantismo clerical en la salud y sobre el cuerpo de las mujeres.

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