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23 de julio de 2018

Los ataques a la obra “Dios” y la campaña oscurantista contra el aborto legal

La presión de la Iglesia en Rafaela no cesa

La Iglesia Católica y sus aliados en Rafaela una vez más salen con los tapones de punta contra los derechos de las mujeres y en persecución de todos aquellos que se pronuncien a favor del aborto. Ahora, con el argumento de la “ofensa”, repudian e intentan censurar una de las obras que tuvo lugar en el 14° Festival de Teatro de Rafaela la semana pasada.

Dios, de Lisandro Rodríguez, expone con una crítica irónica y algo cómica, la celebración de una misa. Pero lo que produjo agitación e indignación entre los sectores clericales fue el cierre de la misma, cuando los actores y actrices, se desnudaron y abrazaron la estatua del Papa Francisco, colocándole el pañuelo verde de la campaña por el aborto legal a la virgen María. 

Los argumentos para la persecución fueron varios: la ofensa al culto católico, a la fe de los creyentes, la sensibilidad del profeso, la burla, el engaño, etc. Estos grupos se olvidan de los agravios que la Iglesia viene emprendiendo contra las mujeres y su lobby sistemático para frustrar la aprobación de ley de interrupción voluntaria del embarazo. La curia se metió en las escuelas, amenazando a los hijos de diputados que votasen a favor, presionando con el hecho de excomulgarlos, obligando a niños a desfilar con el pañuelo celeste en defensa de las “dos vidas”, mintiendo y desinformando respecto de la campaña, tergiversando los hechos, e incluso fomentando el odio, llamando a las mujeres “asesinas”. Se atreven a utilizar el lema “Nunca más” con respecto a lo sucedido en la obra teatral, los mismos que han sido cómplices de la desaparición y tortura de compañeros y compañeras en la última dictadura.

En una ciudad ultra clerical, declarada pro vida y pro familia, haciendo caso omiso de los reclamos de las minorías disidentes y de las clases más vulneradas, tenemos un arco importante desprestigiando la obra y el director. El municipio enraizado con la Iglesia no ha tenido reparos en costear el escenario del acto “pro vida” que tuvo lugar en nuestra ciudad, por mencionar un ejemplo dentro de la mayoría de las actividades que son costeadas por el Estado municipal a los grupos religiosos.

Desde amplios sectores reaccionarios han salido a atacar la puesta en escena y el derecho a la libre expresión de los y las artistas. El arzobispo Luis Fernández ha sacado un comunicado instando a que se pronuncien en contra de ellos y de la obra en las redes sociales.
Uno de los exponentes del clericalismo en la provincia, el concejal Lisandro Mársico ha ingresado hoy un Proyecto de Declaración, mediante el cual le solicita al Cuerpo Legislativo Local, exprese su total y absoluto repudio a la obra. Y como si no alcanzara, el intendente pejotista Luis Castellano -que hace pocos días atrás se pronunció y participó de las marchas en favor de los abortos clandestinos- ha expresado que la obra “cruzó el límite”. 

Los lazos entre la Iglesia y los representantes de todo el arco político patronal y el Concejo son tan fuertes, que nadie sabe qué explicaciones dar al clero, y todos se alinean con esta institución que los ayuda en la contención de las masas.

Desde el Plenario de Trabajadoras, el Partido Obrero y la agrupación de actores Actuemos nos solidarizamos con los actores y actrices de la obra Dios y con su director, repudiamos cualquier acto de censura, como así también la coerción al arte callejero. Exigimos la separación de la iglesia y el Estado –un reclamo que se hace cada vez más fuerte en la sociedad- y creemos necesario redoblar los esfuerzos para que el aborto sea ley.

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