fbnoscript

“Cantando bajo la lluvia” y el video del Plenario de Trabajadoras: una historia de lucha

“Cantando bajo la lluvia” y el video del Plenario de Trabajadoras: una historia de lucha

Foto NiUnaMenos: Sebastián Baracco

Atenta al clima lluvioso del 8A, la organización de mujeres Plenario de Trabajadoras realizó un video en el que se afirma que “Con la lluvia nos multiplicamos más”, recuperando registros de la inmensa marcha de paraguas de 2016 frente al femicidio de Lucía Pérez y convocando a redoblar la movilización por la conquista del aborto legal, seguro y gratuito.

La pieza difundida en redes va musicalizada por la canción “Singing in the rain” (“Cantando bajo la lluvia”), que inspirara la película homónima de 1951-1952, protagonizada por Debbie Reynold y Gene Kelly, y que se convertiría en un hito de la historia del cine. La elección no podía ser más adecuada. ¿Por qué?

Aquella comedia musical que tematizaba el paso del cine mudo al sonoro estaba cargada de referencias críticas al “macartismo” de los años ‘50, como fue conocida la caza de brujas del Estado norteamericano (acicateada por el senador republicano Joseph McCarthy) contra los elementos críticos a las políticas de gobierno, bajo la imputación de estar afiliados al Partido Comunista. La persecución derechista caló fuerte en Hollywood, donde numerosos trabajadores de la industria cinematográfica fueron víctimas de las listas negras -por las que se le negó empleo, en algunos casos, por más de una década.

En Singing in the rain, como en otras películas de grandes del período (entre ellos los genios de Nicholas Ray y Billy Wilder), los autores hacen lo suyo por deslizar una crítica a este orden de cosas. Mientras que las maniobras que impiden a la protagonista interpretada por Debbie Reynolds trabajar como actriz recuerda el accionar de las listas negras, la propia canción cantada y bailada por Gene Kelly pareciera apuntar a esa “tormenta” macartista que reinaba en los Estados Unidos (y que se describe en la propia película como una “lluvia inusualmente copiosa”). En la famosa secuencia musical con el paraguas, lo único que interrumpe por un momento la felicidad del personaje de Kelly es la mirada reprobatoria de un policía.

Con todo, el baile y el canto siguen. Frente a la opresión de los poderes consolidados, a la mirada censora de los gendarmes, la libertad creadora se abre su camino, y por eso es que Kelly canta feliz “me río de las nubes oscuras allá arriba: el sol está en mi corazón”. ¿Qué mejor música para acompañar la lucha de las mujeres por decidir sobre su cuerpo, contra la Iglesia y el Estado? Estamos, como corresponde, cantando bajo la lluvia.

 

 

LEER MAS: #QueSeaLey, el nuevo video del Ojo Obrero por el aborto legal

                     Michetti y Patricia Bullrich agitan a la marea verde

Tags: aborto-legal

Compartir

Comentarios